Crónicas Oportunas (prólogo)
Freno y embrague,
aceleración y cambio de marchas,
y aún no se si me voy
o ya estoy deseando volver.
Y sin embargo visible,
sigo a medio camino de todas partes
y equidistante de cualquier "si" o "no"
que pueda resucitarme
o matar para siempre.
Y, lógicamente, tan solitario
como un as sin valor
o un dos de picas incomprendido.
Pensando en los vinos
de la orilla del Duero,
afilo mis estiletes de valentía
para un nuevo viaje astral
a traves de mis propios miedos.
Así que toca levantar el zurrón
a mi hombro derecho centrista
y dar más pasos en mi interminable
huida hacia adelante.
Planeo el camino a recorrer
con la ingeniera imprecisa y sin sangre
de un constructor de castillos de arena
al borde de un mar en marea baja.
Y quizás si encuentro un sendero
que no se vea lleno de obstáculos,
pueda aprender de una vez por todas
cómo se llega a vivir cien años
y no perder la cabeza y los cabellos
en horribles dudas y tribulaciones
sobre como ser un auténtico trozo de mierda
y no morir en el intento.
Valoración










Valoración, Votos
Sigue leyendo otros escritos de este autor!
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
- 79 lecturas


