De vuelta de la vida.
De ida y vuelta de la vida
Por Alejandro Sánchez Gil.
Dedicado a ti, que has perdido tantas horas por intentarme entender y apoyando mi febril manera de entender este mundo. Con la única premisa de mostrarte como eres en cada una de las cosas que te hacen especial. Gracias.
Preámbulo:
Era 14 de Marzo de 2008, Max enjuto en su cazadora de piel Negra miro su reloj que mostraba las 4:18 minutos, Saco su móvil del bolsillo interior de su cazadora y tecleó durante mas o menos un minuto un mensaje, lo envió y con paso decidido se dirigió hacia la gran puerta metálica que giraba automáticamente escupiendo el gentío y engullendo a los viajeros que debían coger su vuelo en breve. No recordaba las veces que había cogido un avión, pensó un centenar, dos… tampoco era importante. Max tenía 31 años y su complexión, que para cualquiera hubiera sido delgada escondía una fuerza poco usual para su masa muscular, Era fruto de mil horas de entreno en las diferentes disciplinas deportivas que había practicado desde muy niño, su pelo era reflejo de su carácter, como un tirabuzón que intenta ser estirado y vuelve a su posición original en cuanto se deja, Max gastaba lo que sus mas allegados interpretaban como un carácter rudo y frío, Era atento con los suyos pero su carácter no era agradable a menos que apreciara a la persona a la que tenia delante. Cruzó la primera Terminal con paso ligero, detrás de sus gafas de sol, que escondían una mirada triste, en sus ojos se escondían demasiados secretos, demasiadas realidades y desengaños, eso junto a su sistemático gesto serio, hubiera hecho pensar que Max era un sacerdote, un abogado que piensa en alguno de sus casos… Llegó a la Terminal de embarque, analizó la situación en décimas de segundo, Busco un lugar en donde esperar que se produjeran acontecimientos y localizó en el lateral de la entrada al recinto, un pequeño café con mesas, en la barra pidió un café solo, largo y tomo prestado un diario que alguien había dejado allí, quedó dispuesto de cara a las cintas de facturación, cogió otra vez su móvil, y lo puso en modo comunicador buscando señales de onda corta, encontró 9 señales, dos de la guardia civil de aduanas, dos de los “mossos” de escuadra, mantenimiento, seguridad del aeropuerto, limpieza, taxistas… La novena estaba encriptada, y tardó varios intentos en dar con la clave idónea para poder acceder a sus comunicaciones, a la quinta obtuvo premio; -Tango 79 en posición- una voz ruda, dijo eso sin mas especificaciones un ruido de fondo advertía que esa comunicación venia de dentro del aeropuerto pues la megafonía de este se oía de fondo tras las palabras de ese hombre.
-Charlie 23 en camino- esa voz era mas suave de mujer, Max tardo mas de dos minutos en localizar a Tango 79, y no lo hubiera hecho si no hubiera sido por un detalle que probablemente hubiera pasado desapercibido al 99% de la población, ataviado con un mono de trabajo azul pasaba las maletas de una cinta transportadora a un carro, una chaleco reflectante y unos guantes lo introducían más en su papel pero a Max le resultaron familiares la botas que este hombretón llevaba, militares y lustradas casi hasta el desgaste. Sonrió pensando que poco había cambiado y busco entre la multitud a Charlie, sentada en un banco de mármol gris, Charlie vestía un traje de chaqueta gris de corte francés, una camisa color Burdeos, y tenia sobre su regazo un pequeño ordenador portátil con una cámara Web apuntando hacia la entrada, que guapa está, pensó Max, se había hecho mujer, tenía ahora 30 años y el pelo mas corto, recogido en una coleta, sus ojos de color miel se escondían detrás de unas gafas de pasta color morado, y miraba a ambos lados a cada instante como esperando encontrar a un conocido, Max pensó que entre Tango y Charlie cubrían visualmente 120º desde sus posiciones, salió del bar y dio un rodeo hasta situarse justo detrás de Charlie, colocó el dispositivo manos libres de su teléfono y se dispuso a sentarse en el mismo banco que Charlie espalda contra espalda, ya que no tenía respaldos, al hacer el gesto de sentarse, Max golpeó a su antigua amiga con su maleta a cosa hecha, esta se giró como un resorte, esgrimiendo alguna queja que se tradujo en un; -Podría tener mas…- Charlie quedó muda, su morena piel se volvió blanca como la leche, intento mediar alguna palabra que Max no entendió, y sólo acertó a decir: -Tu estabas muerto… Max le guiñó un ojo, y le hizo el gesto de silencio con su dedo índice, la invitó a seguir sentada y el hizo lo propio dándole la espalda no sin antes tocar su mano que helada seguía tecleando en el pc portátil, hizo ver que estornudaba y sacó un pañuelo de papel, Max vio como secaba las lagrimas, y un entrecortado –Pasa algo? Sonó por el comunicador. –Nada, solo alergia primaveral dijo Charlie, en posición…
Max dejó caer con disimulo un trozo de papel entre la espalda de Charlie y su maleta, y en voz baja le dijo a Charlie, -Nunca dejaré que te pase nada… recuerdas?
-Romeo tienes que irte, en dos minutos…- Charlie no pudo acabar la frase, Max se había levantado y con paso firme se dirigía hacia las escaleras que daban acceso al arco detector metálico –Tengo que hablar con él, hablamos luego… y desapareció subiendo las escaleras… El gentío le profería a Max el mejor camuflaje posible, en aquella zona debía haber mas de 200 personas y era difícil fijarse en él, se sentó de espaldas a la puerta automática que daba acceso al Dutti free, y se dispuso a esperar, no lo hizo durante mucho rato ya que con puntualidad Suiza a los dos minutos, cruzo las puertas un hombre de unos 60 años, alto corpulento y calvo, que con paso marcial se acercó a los oficiales que comprobaban los equipajes de mano, mostró su documentación, Max lo observó desde el anonimato, tenia delante a su peor pesadilla, a la persona que desde sus 17 años había quebrado su libertad sistemáticamente, por un momento pasó su vida mas reciente por su cabeza, Sus padres hartos de los cambios de humor de Max lo habían invitado a irse de su casa, sus amigos cada vez lo habían dejado mas de lado por verlo como un ser que tenía la cabeza fuera de lo que lo rodeaba y la mujer que amaba lo había obviado, por motivos convenientes ya no le era útil, y lo había dejado como se dejan a los perros, profiriendo un cuídate!, que sonó mas a búscate la vida, que a lo que decía, él la adoraba pues en momentos puntuales sintió su apoyo incondicional, pero se retorcía por dentro cuando pensaba lo fácil que es olvidarse de lo que ayer nos parece insustituible, su carácter luchador lo hacia seguir adelante un paso más. Sonrió y se quitó las gafas de sol, sabia que existían armas que no eran detectables en el arco detector de metales, pero aun así se arriesgo sabiendo que el anciano normalmente no iba armado y que no iba a llamar la atención en un Aeropuerto puesto que se jugaba más que Max, que ya no tenia mas que perder, solo el vivir, y a día de hoy eso no le era ningún impedimento, ya que no le quedaban muchos alicientes. Trazó una diagonal perfecta hasta chocar con el anciano que en un gesto de hastío grito: -Niñato! a ver si miras por donde vas!
-Hola Hans…
Cap. 1 Tomar una decisión
Era viernes 10 de febrero de 1995, Max estaba nervioso esperando en la entrada de su colegio al minibús que lo trasladaría a Madrid, en su Discman un cd de Andrés Calamaro, él le hacia los coros, daban las 8:15 de la mañana, Había ganado un concurso del ministerio de educación, pasaría 9 días en un complejo en la sierra de Madrid efectuando una batería de pruebas físicas, y de conocimientos, Max no era persona de hacer cosas por el estilo pero hacía dos semanas que Isabel, su pareja había decidido marcharse a Pamplona, dejándolo a su suerte aquí. Los maltratos psicológicos de su padrastro la doblegaron hasta el punto del desquicio, no tenia mas ganas de sufrir, Isabel adoraba a Max en consonancia a como la adoraba él, fue la principal artífice que superara la perdida de su novia hacia 3 años, Esta después de ser violada reiteradamente por su padre no encontró mas salida que saltar de un octavo piso delante de Max y su hermano algo mayor que ella, este congeló su vida ante tal hecho y desde entonces estaba ingresado en un pabellón psiquiátrico del hospital de Barcelona, Max intentó por todos los medios saliera a la luz este hecho pero a sus 14 años no tenia ni la fuerza ni el poder como para poder hacerlo así que se encerró en sí mismo, y dejo pasar muchas noches llorando, emborrachándose solo en oscuros rincones, llegando incluso a barajar la opción del suicidio pero las ansias de vengarse del padre de Rosana se lo hicieron repensar, ahora todo había llegado a su fin, no tenia ni mas fuerzas ni mas ganas de tirar adelante, así que pensó que no le iría del todo mal largarse unos días de su ciudad, Llegó el minibús que lo tenia que transportar de Girona a la Sierra de Madrid sabia que tenían que hacer varias paradas para recoger a otros participantes de esas pruebas así que se despidió de sus padres y su hermano, el director del colegio lo apremió a dejar alto el pabellón y sus padres a que se comportara, Max sonrió irónicamente, metiendo la maleta en la bodega quedándose una mochila negra con símbolos cirílicos y una estrella roja, saludo al chófer y aun hombre de unos 35 años que lo acompañaría hasta su destino, se acomodó en la ultima fila en el lado izquierdo, -Puedo fumar? Preguntó Max, el hombre asintió levemente y Max cogió una cajetilla de tabaco rubio, sacó un pitillo y lo encendió mientras decía adiós con la mano a los suyos.
A la hora de salir de Girona, llegaron a Barcelona, el autobús paro en una estación de servicio en donde una chica vestida con una falda de cuadros escoceses por encima de la rodilla y un suéter de manga larga blanco se despedía entre besos y abrazos de una pareja de unos 40 y pocos años. Con los ojos empapados en lágrimas subió al bus, y se dirigió sin mediar una palabra al final del autobús, se sentó paralela a Max pero en el otro extremo de la última fila, coqueta se arregló el pelo que con dos grandes coletas, dejaba ver su cara, con dos grandes ojos de color miel, morena de piel y redondeados rasgos, dejó una pequeña mochila en el compartimiento superior del autobús y se acomodo en el asiento, mirando hacia la carretera, Max la miró detenidamente, y le dijo; -Como te llamas? Yo Max- dijo en un tono entre cortés y amable, -Clara- dijo ella mientras sonreía. Max sacó un termo que contenía cacaolat y lleno un vaso, lo ofreció a Clara que con sorpresa lo aceptó, se acomodó al lado de Max mientras comían unos bollicaos y bebían cacaolat, hablaron de cosas de chavales, las pruebas, antiguos amores, poco a poco Max se sintió cansado y sacó un libro, le dejó el reproductor de música a Clara y perdió la consciencia en un mundo de dragones, caballeros y princesas, se quedó profundamente dormido. Se despertó poco mas tarde de las 2, habían reclinado su asiento y estaba tapado con una manta de cuadros verdes y azules, sobre su pecho izquierdo dormía Clara que con su brazo rodeaba el torso de Max mientras que con su otra mano se aferraba a la de Max como buscando saber de su presencia, Max movió su brazo y rozando la mejilla de su compañera de viaje le susurro; -Clara bonita… la única respuesta de esta fue apretarse mas contra él y decir;
-5 minutos Max porfa… Max pensó que no tenia nada de malo estar 5 minutos mas así, pero no fueron 5, a la media hora larga el chofer paro el autobús, que ya tenia 9 ocupantes mas, “hora de comer dijo” y Clara se desperezó apoyando las dos manos en el pecho de Max y mirándole a los ojos comento: -Vamos a comer? Le dio un beso en la barbilla a Max que devolvió el gesto con otro en la frente de Clara, y asistiendo con la cabeza se levantaron y fueron hacia el basto restaurante de carretera, en donde se habían perdido los demás ocupantes del minibús. Se sentaron en un extremo de la mesa los dos, se presentaron los otros compañeros pero ellos dos estaban demasiado preocupados en sus cosas como para hacerles mucho caso, estaban a medio camino aun quedaba un largo trecho y mas paradas hasta la sierra de Madrid, en el autobús no ocurrió mucho mas que canciones, paradas para repostar o recoger a algún chaval y algún que otro arrumaco que se profirieron Max y Clara sin ninguna mala intención tan sólo afecto, pues Max sentía que Clara era frágil y se sentía en la obligación de cuidarla. Se volvió a quedar dormida y a eso de las 2:15 de la madrugada llegaron a su destino.
Un imponente arco de piedra, coronado por una losa de mármol contenía una frase lapidaria; “Concordia cum veritate” dos columnas cuya cúspide eran dos leones en posición de ataque sostenían una pesada cancela metálica, el autobús parado era observado por dos cámaras del circuito cerrado de seguridad, a los pocos segundos un chasquido eléctrico accionó el seguro de la puerta y esta lenta y sonoramente fue abriéndose en dos hojas simétricas, desde la puerta al edificio de recepción discurrieron por un camino de tierra, unos 4 o 5 km. Max uno de los pocos despiertos en el minibús vio diferentes construcciones modernas, hasta llegar a un palacete, alineados, unos 30 chavales recibían indicaciones de una mujer castaña, que les repartía unas carpetas.
-Som-hi petitona- le dijo a Clara mientras recogió la mochila y las cosas dispersas por su asiento, ella medio dormida hizo lo mismo perezosa, y muda siguió a Max, cogieron las maletas y se dispusieron a entrar, los interrumpió la mujer castaña diciéndoles que formaran en una línea, por parejas, daba lo mismo el sexo. Max quedó un poco extrañado pero bueno a los dos minutos en la recepción del palacete, se dispusieron a sortear las habitaciones las había de 3 personas de 2 e individuales, a Max le tocó una individual y a Clara una doble. La mujercita se sintió angustiada y Max lo notó enseguida;
-Que te pasa?
-Nada… no quiero que me toque dormir con una chica que no conozco… y menos con un chico.
-Vale, entonces duerme conmigo
-Gracies ninu.-
Soluciono el tema del sorteo cambiándole su papel a una chica repipi de Cuenca, que prefería dormir sola, y que desde que había subido al autobús no dejaba de observar a Max, no se cortaba un pelo. Max cogió las dos maletas que pesaban mas mientras que Clara llevó las dos mochilas una a su espalda y otra en su barriga. Subieron al segundo piso y en un pasillo largo de altos techos, se disponían a ambos lados puertas de maderas nobles con unos picaportes metálicos automáticos, Clara introdujo la tarjeta y cedió, abrió la puerta y apareció una habitación con moqueta azul, con dos camas algo separadas, las cortinas de tela azul, solo tenían un símbolo en medio que las salpicaba de un blanco que contrastaba, un círculo con una Tau griega en medio, dos mesas con sus respectivas sillas, y dos ordenadores que encendidos tenían una pantalla que daba la bienvenida y citaba a cada uno por su nombre a estar a las 9:00 a.m. en el comedor para desayunar, Max dejó las maletas en la cama, y encendió un cigarrillo, le dijo a Clara, que se duchase primera así podía ponerse a dormir pues tenia cara de cansada, Esta negó y le dijo que primero tenia que ordenar el armario. Se encamino dentro del cuarto de baño que en mármol negro estaba cuidado hasta el detalle, una bañera mas grande de lo normal, dos picas, un bidet, un gran espejo que ocupaba toda la pared, todo en un estilo austero, abrió el grifo de la bañera dejando la ropa en el suelo debajo de las picas se metió en la bañera, estaba enjuagándose la cabeza cuando Clara entró al baño en ropa interior, de color rosa salpicado con una figurita que no acertó adivinar que era, pues a causa del vapor no se veía mucho, se la quitó y se escurrió dentro de la bañera, Max asombrado vio el cuerpecito de Clara, sinuoso con formas de mujer, suave, moreno en conjunto, salpicado por unos lunares en su espalda, sin ningún pudor Clara abrazó a Max por la espalda y diciendo:
-Me enjabonas? Max no respondió, se fundieron en mil besos, mil caricias, un nudo de brazos y piernas que en un frenesí casi histérico contorsionaban buscando la posición menos dolorosa para no clavarse ninguna arista del baño, se fueron a la cama donde mirándole a los ojos, Clara le dio a Max que añoraba a sus padres, él le contesto un rotundo: Tranquila aquí estoy yo.
Aquella noche hicieron el amor hasta la extenuación, las sabanas por la mañana olían a Sexo y sudor dando testimonio de ello, tuvieron que ducharse de nuevo antes de bajar y recogiendo las carpetas en el horario descubrieron que tenían dos horas de reconocimientos médicos antes de comenzar el día, así que fueron a desayunar y pensaron en recogerlo todo después de los reconocimientos, mientras comían con unos 90 chavales más se les dieron las bases para jugar, se harían parejas al azar y consistiría en una batería de pruebas tanto físicas como psicotécnicas, ganaría la pareja que mas punto consiguiera. Clara se incomodó y Max le agarró la mano, dándole ánimos y dejando claro que no debía preocuparse. El sorteo era sencillo, se sacaba un papelito de unos saquitos de terciopelo azul, allí se obtenía un número, sólo cabía buscar tu pareja.
Max se perdió por entre los muchachos Clara se sentó con su numero, el 17, angustiada por no encontrar a Max por allí al lado, el muchacho se acercó al grupito que estaba en una esquina uno de ellos mantenía en la mano el numero 17. –Quiero hablar contigo? Max se lo dijo en voz baja mientras le señalaba una zona mas tranquila, se fueron los dos y dialogaron cerca de 2 minutos, al poco apareció al lado de Clara, la mujer que los recibió subió al pulpito, y comenzó a nombrar a las parejas;
-Acérquense los dos chicos que tengan un papel con un 1, dos muchachos fueron hacia la mesa que presidía el comedor, se les dio una mochila, con material, y unos relojes, estos contenían un sistema de posicionamiento controlado por satélite, un rudimentario antecesor de lo que mas tarde se conocería como GPS y que de modo correlativo en el alfabeto griego nomenclaba a los muchachos, Llegó el turno de Clara la megafonía atronaba un “pareja 17” y Max hizo el gesto de acompañar a Clara hasta la mesa, a medio camino un chaval entre risas, grito:
-anda mira si esta va con guardaespaldas!, entre risas el muchacho vestido como un skinhead estaba reclinado en su silla, sobre las dos patas traseras y con las manos cruzadas en la nuca, reía por los comentarios que su parecer eran graciosos, y las dos rodillas lo mantenían en equilibrio, Max no dijo nada hasta estar a su altura, lo miro serio, y hizo ver que sacaba una pistola imaginaria del cinto, apuntó y dijo:
-Te vas a caer… hizo el gesto de disparar mientras con su pierna propinaba una patada a la mesa que hizo que el otro chico se desequilibrara de espaldas, cayendo estruendosamente,
-Pum! Muerto…
Un gran griterío y risas contagiaron al comedor. Nadie dijo nada más.
Clara estaba ya en la mesa esperando a su compañero, que no aparecía, de golpe se acercó Max y dio su papelito mientras a Clara le colocaban su reloj, ahora eres Charlie 23, quedó absorta cuando vio que a Max le daban la mochila y le ponían su reloj Romeo 14.
-Como lo haces? Dijo la muchacha que dejó escapar una lágrima mientras bajaban del tablado provisto para la mesa de los monitores.
-Magia, sonrió Max, y saltó de arriba abajo.
Ocuparon la mañana en hacerse el reconocimiento medico, Peso, altura, revisión cardiaca, extracción de sangre, Max pensó que era rutinario y que no querían correr el riesgo de que nadie pudiera demandarlos por nada que les pasara a los chicos durante su estancia allí. Ordenaron el armario y dejaron su ropa allí, ya que se le había dado unos monos de un material parecido al Neopreno para hacer las pruebas, un Terminal parecido a un ordenador portátil, una calculadora científica, una cajita con diferentes herramientas, dos linternas, un plano de las instalaciones y varios mas de los interiores de varios edificios, un machete, cuerda, y un alarga vistas con función de visor nocturno. Las pruebas comenzarían al día siguiente. Pasaron la tarde paseando por los jardines que rodeaban al palacete, y por el lago que artificial se disponía en forma de herradura des del noreste hasta el sudoeste, cogieron una barca y en la fría tarde Max remó hasta el centro del estanque. Estuvieron un largo rato en silencio, hasta que Charlie como ahora llamaba Max a Clara dijo tener frío y decidieron comer algo en el Self service e irse a dormir, pues al día siguiente comenzaba lo bueno. Charlie se quedó abrazada a Max mientras este leía un libro.
-Rom… tengo miedo, dijo con un hilo de voz, el cerró el libro cuidadosamente y lo dejó encima de la mesita de noche, tapó a Charlie y le dio un beso en la frente.
-No te preocupes no dejaré que te pase nada nunca…
Dormía al cabo de los dos minutos, era como si su sola presencia la tranquilizara, se sintió a gusto y perdió la consciencia imaginado si su sino había cambiado. El reloj comenzó a sonar de una manera estruendosa hacia las 6:30 de la mañana, Max se asustó y pensó que era la alarma antiincendios pero al ver las lucecitas que salían del reloj maldijo a todos los japoneses del mundo por crear chismes tan ruidosos. Tenían que bajar a la recepción.
Cap. 2 África y su universo paralelo.
Era jueves 6 de marzo de 1999, el helicóptero negro escondía en sus entrañas a Romeo, Charlie, Delta, Tango y Whysky. Su misión era sencilla, debían cubrir la retirada de la embajada italiana en Kinshasa, y a todos los refugiados que se habían concentrado en sus instalaciones, por los auriculares Romeo recibió orden de evacuar el aparato en 3 minutos, tenía que ser rápido, limpio y sin hacer mucho ruido. Pero en África nada es tan sencillo como se plantea sobre el papel. Charlie y Whysky, debían pasar por cooperantes de la cruz roja internacional mientras que Tango iría directamente a informar al mandamás de los cascos azules de la embajada para que tuvieran preparado todo para cuando llegaran los camiones que trasladarían a todos los ocupantes hasta la frontera. Delta como observadora de Romeo lo acompañaría a la azotea de un antiguo hotel desde donde cubrirían la retirada a los camiones. Se colocaron los comunicadores y Romeo repartió las órdenes. Se apartó del resto y le dijo a Charlie que tuviera mucho cuidado. Cuando hubieron dejado a las dos infiltradas en un convento que hacia las veces de hospital, Romeo sacó su M40A3, un rifle de francotirador con bípode incorporado, abrió y cerró repetidamente su cerrojo para asegurarse no estaba encasquillado y se dirigió por una trampilla a la terraza del hotel. El arma pesaba casi 8 kilos descargada y llevaba dos peanas de 8 balas, del calibre 7.62 de 51 mm. Se tumbó mirando la entrada de la embajada, nunca había visto nada parecido. La multitud se agolpaba a las verjas en un griterío constante, las diferentes hogueras y fuegos descontrolados se extendían por todo Kinshasa y una horda de mutilados, heridos y aterrorizados ciudadanos intentaban entrar dentro, 2 soldados impedían a golpe de culata que estos pudieran pasar, era un espectáculo dantesco,
-Vehículos motorizados a las 3! dos camionetas tipo pick-up con unos 12 paramilitares, se dirigían hacia la entrada principal del convento, la voz entrecortada por el comunicador de Delta mostraba que los paramilitares no iban con intenciones pacíficas precisamente, llegaron justo cuando Charlie, había cerrado la gran verja de entrada al recinto que se había habilitado como hospital, Whysky se colocó en el tejado de la capilla, justo en el vértice de un contrafuerte que le proporcionaba cobertura.
-Whysky a Líder permiso para rechazar fuerza hostil.
-Roger! Líder a grupo A permiso concedido.
Los paramilitares pararon sus coches a unos 50 metros de la entrada del convento, una edificación colonial que antaño había sido blanca y que ahora solo se intuían por algún descorchón, de los ocupantes de la plaza fueron eligiendo a los que eran de etnia Tutshi, y los trasladaban con sus documentaciones, y a base de golpes al cabecilla del grupo que con se distinguía por llevar una boina de color rojo, Romeo quedo helado, vio como uno tras otro los varones eran ajusticiados detrás de uno de los camiones, con un disparo, a las mujeres las ataban y las subían detrás de uno de los pick-up, aquello junto al color que daba una hoguera de lo que quedaba de un coche, mostró a Romeo una escena de lo que podía ser el infierno. 4 o 5 de los rebeldes se precipitaron hacia la verja del convento, cuando uno de ellos intentó tocar la cadena que Charlie había asegurado con un candado, se oyó un zumbido y cayó en medio de un charco de sangre. Los siguientes disparos impactaron en la verja iluminando con chispas la zona;
-Charlie pasar a la parte de atrás, a la zona de almacenes, dijo Romeo mientras se levantaba y corriendo ordenó a Delta que cubría la zona, armó su mp40 y se descolgó por el patio interior del hotel hasta su planta baja, corrió tan rápido como pudo hasta llegar a la calle contigua al convento al entrar por un hueco de los setos que lo limitaban Romeo escucho el estruendo de una bomba, los rebeldes en su afán por entrar al convento habían utilizado un lanzagranadas para abrir una brecha en la fachada del antiguo edificio que ahora tenia un orificio de mas de dos metros de diámetro a la derecha de la puerta, los rebeldes como lobos se lanzaron al reclamo de un animal herido, se escucharon gritos, ráfagas de subfusil, mas gritos, Max rodeó el edifico principal y se dirigió hacia un lateral de los barracones que hacían las veces de almacén, Charlie y Whysky habían atrancado la puerta y desde el piso superior cubrían por las ventanas su posición, la luz las delataba pero ese no fue el problema, la casamata hecha con tablones y vigas de madera cubiertas por chapas metálicas no era ningún obstáculo para el fuego ligero de los rebeldes, cuanto menos para un lanzagranadas, al rato de que cesara el fuego en el hospital los rebeldes comenzaron a investigar el terreno, Max escondido tras unas cajas paso desapercibido, pero al intentar acercarse a la puerta Whysky abrió fuego de nuevo, dejando a dos paramilitares en el jardín posterior, Delta abrió fuego de cobertura desde el tejado del hotel y uno tras otro sistemáticamente los inconscientes rebeldes que salían a descubierto tardaban segundos en caer, los supervivientes desde el interior del hospital y encabezados por el caudillo de la gorra, dispararon varios proyectiles a la casamata, en gran parte se desplomo;
-Grupo A informad! Musitó Max por el comunicador, no hubo respuesta, al los 4 segundos Whysky susurró algo como que habían caído al piso inferior y que Charlie estaba inconsciente, Delta seguía disparando, Max salió de detrás de las cajas y saltó en dirección al almacén que estaba completamente derrumbado, vio como Whysky sacaba a Charlie de debajo de una chapa, y cuando la tubo en pie entre los dos se dispusieron a ponerla a cubierto, Max notó entonces un fogonazo y que una calor muy fuerte a la altura de su ingle derecha, una quemazón que le atenazaba la pierna entera, bajo la mirada y vio como un chorreon de sangre caía hacia su apretado mono de Goratex reforzado, solo dijo: -Mierda! Tiro a un lado a Charlie y con ella cayo Whysky, en 4 años Romeo no había perdido a ningún integrante del grupo Alfa, su reputación le había dado un rango casi mítico dentro de su organización, eso si no contabilizaba bajas, pero de ningún bando, sus contrincantes eran reducidos o capturados, nunca exterminados, pero en este caso Romeo no dudo, vació el cargador de su mp40 sobre dos de los rebeldes que pretendían acceder al jardín por una ventana, no hubo mas disparos, cayeron al suelo, estaban inmóviles como dos muñecos de trapo en posturas inverosímiles, el edificio principal presa de las llamas le daba un toque calido a la escena, los camiones con Tango y los Refugiados de la embajada estaban al caer, Max pidió confirmación a Delta que aseguró que los camiones no podían avanzar por que la zona del puente de entrada a la capital no era segura, varias patrullas de rebeldes controlaban los dos extremos del puente y en una enorme pinza la carretera de entrada a Kinshasa por el río era un matadero ya que los aldeanos Tutshi de las afueras en un afán por salvar la vida pretendían huir a la capital, pero no llegaron a entrar, debían salvaguardar al convoy, y no podían ni siquiera llegar a la embajada pues estaban todos menos tango y delta fuera de posición. Por muchas vueltas que le daban Max no consiguió encontrar una ruta segura para llegar hasta los vehículos oruga que se aproximaban a la embajada y cuando llegaron a lo que antaño fue el hall del hotel, sudaba mucho, bebió agua y aplico una solución amoniaca por la nariz de Charlie se despertó aturdida, Delta le curó la herida de la cabeza a la muchacha que en un gesto de entre dolor y miedo, tenia la mirada perdida, en la hoguera que ahora era el antiguo convento; todos estaban en silencio pero Charlie comenzó a musitar en voz casi imperceptible;
-Un anciano me decía que por que la tierra de en África es de color rojizo como sus puestas de sol y el color de sus ríos, el mismo me respondió que era a causa de la sangre de Africanos que se han vertido sobre ellos, para recordar que África es un universo paralelo en donde, por motivos ajenos a ella sus habitantes acababan matándose entre si, por ideas concebidas muy lejos de allí. Aquí la vida no vale mas que la de cualquier otro animal.
Charlie calló, Max aguantaba el dolor merced a los antibióticos y endorfinas que su cuerpo fabricaba de manera natural, se inyecto un par de dosis de un compuesto de emergencia numerado con un 3, se aplico una venda compresiva sobre la herida, pero perdía demasiada sangre así que decidió, taponar el orificio con una pasta a tal efecto del botiquín de Delta, que miraba atónita como el pequeño hombre no cambio el gesto ni siquiera cuando introduciendo unas pinzas, saco lo que quedaba del proyectil en su pierna. Se puso el ungüento, y le costó pero se levantó, ordenó que todos debían hacer una batida hasta el extremo sur del puente, intentar reducir la resistencia rebelde para que al menos tuvieran garantizada la entrada a Kinshasa, si no llegaban allí ya no era cosa suya. Sacó un teléfono vía satélite, y comenzó a marcar una serio de 9 números, no llego a sonar ni un tono que Romeo informó,
-Complicaciones jefe…
-k son complicaciones Romeo? Que cojones estáis haciendo, las imágenes del satélite muestran grupos armados por toda la zona, donde estáis?
-En el Sheraton’s, nos desplazamos a Zona agua 2. Romeo obvió hablar de las complicaciones que eso comportaba, así evitó también que dar incomodas explicaciones.
-Apoyo aéreo a las 5467, suerte chicos.
-Roger jefe.
-Nos vamos, dijo Romeo, llegaremos al puente en mas o menos media hora si cogemos una de las camionetas de los paramilitares, por el camino veremos que podemos hacer.
Saliendo a la plaza delantera del convento, vieron que de este solo quedaban las paredes exteriores y por sus ventanas se adivinaba que toda la estructura había caído por su propio peso a causa de las llamas que fueron aniquilando una tras otra las enormes vigas de Baobab, con ellas se fueron todos los heridos que aun sobrevivían, voluntarios, refugiados, monjas, muchas vidas se perdieron, subieron al vehiculo que consideró Tango mas seguro, una Pick-up que tenia un soporte para un fusil ametrallador de calibre 7.62 y Tango se aposento detrás de el, Conducía Delta, Charlie con Whisky cubrían los flancos traseros del camión, Romeo en la cabina se retorcía mirando mapas de la zona en un Terminal electrónico, indico la ruta a tomar, y se cruzaron en una de las calles principales de la capital, con un nutrido grupo de Rebeldes Utus, habían levantado una barricada a lo ancho de la carretera, y no podían esquivarlos, Romeo en un gesto que ninguno de sus compañeros había visto hasta ese día, cogió de la parte trasera un lanza proyectiles M-203 y lanzo repetidas cargas hacia ella, una tras otra fueron haciendo retroceder a los Utu que armados con machetes no podían acercarse a la camioneta, cada explosión hacia que un trozo de la raquítica estructura hecha con sacos, piedras y chatarra saliera volando como si fueran papel, la multitud de rebeldes que ocupaban el paso, invadía la carretera y Romeo pensó que si disparaba a la multitud no haría mas que una carnicería que no tendría muy buen resultado, ya que eran demasiados como para hacerlos retroceder a todos antes que llegaran a la camioneta, por lo que aconsejó refugiarse en una calle paralela, Delta aceleró dando marcha atrás y los rebeldes comenzaron a correr tras el pick-up, era como el juego del queso y el ratón, no debían cerrarse en ninguna calle, solo seguir adelante, intentando llevarse lo mas lejos posible a los rebeldes del puente, de los de la otra orilla se encargarían los helicópteros del apoyo aéreo, la persecución era frenética y a medida que pasaban por las calles del centro a los rebeldes se les unían mas adeptos encolerizados, se oyeron explosiones a lo lejos y una columna de humo se levantaba al sur de la posición, los rebeldes cesaron en su empeño, por captúralos y se centraron en ir hacia otro lado, al extremo este de la ciudad, al palacio presidencial en donde, se refugiaba el presidente con unos 4000 soldados leales, que con armas de fuego y vehículos blindados no tenían ningún problema en repeler a los rebeldes, peor armados y desorganizados. Cuando llegaron al puente otra vez, los camiones ya pasaban por él dirección la embajada, se unieron al convoy hasta la puerta de esta, estaba todo desierto, de repente había sido como si se hubieran esfumado, los soldados canadienses de la ONU, se afanaron en cargar a los refugiados en los 3 camiones, dos vehículos híbridos encabezaban y cerraban la comitiva, era cuestión de segundos que la cosa se pusiera fea, Romeo lo presentía, y sus presentimientos le habían salvado el culo en muchas ocasiones, así que ordenó a su grupo posición de combate, en la tanqueta de cola, El grupo Alfa cubría la retaguardia del convoy desde el vehiculo que les había proporcionado la ONU y que pintado de blanco parecía mas una diana con ruedas que otra cosa, allí llevar una bandera Azul de naciones unidas no te valía de nada, decidieron ir por la carretera del río, la menos transitada, quizás fuera por que era un camino de tierra que solo utilizaban los campesinos para acceder a la ciudad desde las aldeas cercanas a la capital o por que en época de lluvias el rio se desbordaba i la cubría en muchas zonas, pero al llegar a las primeras curvas, un intenso sabor a hierro contagio a todos los ocupantes del convoy, el camino ya de por si irregular, lo era aun mas de lo normal, y Romeo apercibió, que entre gritos y lloros, el camino estaba lleno de cadáveres, probablemente, aldeanos que intentaron entrar en la capital y no lo consiguieron, Romeo se acurrucó en la parte interior del vehiculo blindado, se adormeció y cuando despertó estaba en la habitación de un hospital de campaña, con una botella de suero enchufada a una serie de tubos transparente que lo abastecían de substancias gelatinosas, se sentía débil con un dolor de cabeza espantoso, y para postre una enfermera lo vigilaba a él y a sus monitores de constantes, implacable como quien tiene a un reo a su cargo, al notar que Romeo despertó llamo por un Walkie a alguien que no contestó.
Romeo estaba aun atontado y se notó un vendaje en la pierna derecha, hizo el gesto de levantarse pero la enfermera lo instó a estarse quieto durante al menos un par de horas mas, a los 10 minutos llego Hans con su impoluto traje azul oscuro, con la cabeza afeitada, los rasgos de un bulldog cabreado y con modales que no pasaba desapercibido para nadie eran nórdicos, con una carpeta iba revisando datos que le hacían fruncir el ceño y tras varios rodeos por el pasillo, entro en el Box de Romeo;
-Has perdido casi 1 litro y medio de sangre, de 5 cm no te cortan la arterial femoral, abandonaste tu posición, para ponerte en peligro, solo por un estúpido y romántico idealismo, y tan siquiera informaste de tus movimientos, quieres que te maten? Muy bien pero tienes hombres a tu cargo, recuérdalo.
-Hola Jefe, me duele la cabeza me pueden traer una aspirina? Romeo no hizo mas comentarios, sabia que no aprobaban sus formas alternativas de hacer las cosas pero eso nunca le había sido un impedimento, el hacia lo que debía en cada momento, que muchas veces se contraponía a lo que se supone debía hacer, ni era nuevo, ni era algo que pensara remediar. Eso le había llevado a estancarse en la progresión que ganó en sus misiones de campo, pero el tampoco anhelaba la gloria de ser un mito, sólo pretendía salir bien de allí donde le mandaran y que los que tenia a su cargo salieran igual que él, aunque para ello tuviera que saltarse a la torera los procedimientos, o la misión en si, al poco de entrar en aquella asociación se negó a entrar a negociar con un secuestrador, pues las autoridades nacionales de aquel país, estaban preparando un asalto con tropas de élite, y él no quería poner en peligro a su equipo si los otros lo único que querían era ganar tiempo, el resultado fue una masacre, 270 muertos, incluidos los secuestradores, y 12 soldados de elite, los demás civiles, el eco que tubo en la prensa fue enseguida sofocado por mentiras dirigidas a que los secuestradores al verse rodeados mataron a la mayoría de sus reos con artefactos explosivos que habían dispuesto por el edificio, pero la verdad es que las tropas de asalto entraron a sangre y fuego, y a base de plomo y fuego aniquilaron a los terroristas y los civiles que estaban haciendo de escudo, el asalto duro mas de dos horas y media, y como dijo Romeo en su informe si tenían 500 rehenes en dos horas por que mataron solo a la mitad? Tuvieron tiempo de sobras para matarlos a todos, por que con explosivos y por que no se encontraron detonadores? Había muchas dudas, que Romeo obvio diciendo que no lo volvieran a llamar para algo así.
-El grupo Alfa esta en camino para evacuar a unas religiosas portuguesas del terreno mas selvático del norte del país a escasos 70 Km. de la frontera en línea recta para el norte, se han ido esta mañana, es una zona en donde se refugian los supervivientes a las matanzas de las ciudades y donde no es raro en breve los rebeldes suban a echarle un vistazo a las minas de plata y yacimientos de diamantes de las montañas.
Algunas ya son explotadas por caudillos de la guerra con esclavos de las ciudades, pero eso no es problema, el verdadero problema lo tenemos en que un ejercito de Tutshi se esta organizando para defenderse en las montañas y no dudan en asaltar todo lo que encuentran a su paso para armarse y proveerse para el asalto a la capital, y los rebeldes después de tomar varios cuarteles tienen armamento ligero como para que la escena se vuelva caliente, El grupo lo manda tu observadora, y callo.
-Necesito un helicóptero, y que me traigan mi equipo ya! Eres un cerdo… pero ya hablaremos cuando vuelva, Romeo sabia que Hans había enviado a el grupo Alfa a por las religiosas pero darían un rodeo por unas minas a por un recuerdo, algo que hacia de vez en cuando el jefe para probarlos, además de ganar una increíble suma de dinero, pero ahora eso podía ser fatal pues los rebeldes tenían verdaderos complejos defensivos alrededor de las minas y su preciado tesoro, el oro, la plata o los diamantes. Eso sufragaba la guerra contra sus enemigos y lo defendían con su vida. Delta no estaba capacitada para organizar todo aquella operación y Hans lo sabia, era como si los hubiera mandado al matadero por el capricho de tener un saco de diamantes, se puso en pie y intento salir de la sala pero Hans le advirtió que se lo llevarían todo allí, en 10 minutos con la pierna renqueante estaba equipado y volaba en un dophin por encima de las copas de los altos árboles tropicales de Ruanda, intercepto al grupo a unos dos km. de las minas se dejo caer desde unos 30 metros a la espesa jungla, a los dos minutos abrió el comunicador y dijo;
-Naufrago a Líder! Me recibes?
-Roger dijo Delta
-Aceptáis invitados? Dijo Romeo mientras con su linterna iluminaba un lateral de la carretera, el jeep paro allí, y Romeo se quedo atónito, era un vehiculo ligero de 6 plazas, no servia mas que para transportarse de un lugar a otro en caso de ataque sufriría muchos daños pues estaba diseñado para ser ágil y rápido y eso le desguarnecía de los pesadas placas de blindaje, Charlie estaba muy blanca y Whysky cansada, Delta en su pose habitual seria, observando hasta el ultimo detalle de todo lo que pasaba por allí alrededor, Tango percibía en el ambiente que aquello era algo que se les escaparía de las manos pues no tenían recursos a su alcance como para poder tomar ninguna posición, Romeo dijo,
-Hay dos posibilidades nenas, que nos den o que les demos, nuestro vehiculo es una mierda, no tenemos armas pesadas, y tan solo contamos con mi 7.62 de precisión, inútil en este caso, que tal si jugamos al poli y al ladrón?
El grupo quedo pensativo evitar la confrontación y robar el contenido de lo que fuera que sacaran de esas minas, podía resultar menos arriesgado, si eran capturados probablemente recibirían un castigo ejemplar por intentar robar bienes del gobierno revolucionario pero al menos no tendría que morir mas gente que la justa, lo jugaron a suertes y como no, Romeo asumió el papel de voluntario, junto a Whysky, los demás esperarían instrucciones a escaso kilómetro y medio del acceso natural a las minas, camuflados entre la vegetación abundante y espesa por aquella zona, Anduvieron unos minutos hasta llegar al perímetro exterior de la explotación, una torre de madera con un arcaico foco iluminaba al criterio de un guardia el lado del río que explotaban día y noche unos 100 hombres, de todas las edades, a su vez dos postes conectados a un grupo electrógeno daba luz a los desgraciados que pasaban uno tras otro los kilos i kilos de tierra por tamices de diferentes grosores hasta obtener lo que fuera que buscaran. En una casamata sin paredes se podía ver a un nutrido grupo de rebeldes bebiendo alcohol, en una escena que revolvió las tripas a Romeo 3 muchachos violaron a una muchacha que no tendría mas de 14 años, pegándole una brutal paliza, cuando la muchacha dejó de moverse, el mas joven levanto su machete y propino golpes en la cabeza de la pobre cría, que ya había cesado en su empeño por defenderse cuando el segundo muchacho la tumbo bocabajo sobre unas cajas y la violo entre las carcajadas de los otros compañeros que ya ni la aguantaban pues estaba semiinconsciente, dejaron su cuerpo tal cual, allí desnuda, Romeo cerró los ojos un segundo y al abrirlos decidió entrar al anochecer, seria mas seguro aun quedaban 2 horas para que fuera oscuro del todo, y a Wisky le vendrían bien para dormir un rato. Una radio a todo volumen incitaba a los rebeldes a la diversión, música rock de los 80, los rebeldes en sus ratos libres bebían enormes cantidades de alcohol, y raro era el sitio en donde no encontraran a uno dormido apoyado en cualquier lugar, Romeo se percató que lo que fuera que extraían de allí lo llevaban cada hora a una casa de madera de un lateral, custodiada por dos tipos con armas ligeras, una luz indicaba que dentro había alguien mas, al rato descubrió a un tipo alto con barba fumando un puro, supuso era el dueño de aquello y a quien le llevaban su botín. El tema estaba complicado pues no había muchas maneras de poder acercarse a la casamata sin ser vistos, y a ninguno de los 2 les apetecía que los vieran la verdad, Romeo sacó de su maleta un Zumbador, un pequeño cilindro metálico que contenía Fósforo y un reactivo que al mezclarse producía un fogonazo azul muy corto pero tan intenso que producía una ceguera que dependiendo de la exposición podría llegar incluso a durar días, lo llamaban zumbador por que también emitía unas hondas de alta frecuencia al estallar, sembrando aun mas la confusión de no ver nada, tampoco escuchabas mas que un zumbido en tu cabeza. Se acercaron cuando ya era noche cerrada, y mientras Whisky se disponía a inutilizar el grupo electrógeno para entretener al personal un rato, Romeo se escondió entre unas lonas viejas y maquinaria obsoleta que quedaban a un lateral de la casa en donde supuestamente guardaban el tesoro, y justo cuando estaba previsto las luces se apagaron, Romeo tiró entonces el zumbador entre los dos guardias que pasaron desapercibidos entre los gritos de los demás rebeldes por que no había luz, fueron hacia el grupo electrógeno pero Romeo ya había retirado los dos cuerpos que inconscientes cuando despertaran estarían amordazados entre la maleza, cogió un bote metálico y lo dejo caer dentro de la casucha, contó 35 segundos y oyó como se desplomaban dos personas dentro, un potente gas había dormido a los ocupantes, Romeo espero un minuto antes que se dispersara el gas y entró, al fondo en una caja había varios saquitos llenos de diamantes en bruto sin tallar, al natural, dólares americanos, y joyas en muchos casos con sangre de sus antiguos dueños, llenó una mochila con todo lo que tenia valor, y se dispuso a salir pitando de allí, no sin dejar una carta con la letra Tau griega, era su firma. A media retirada el grupo electrógeno se volvió a encender, Romeo estaba al descubierto aún cuando el foco del centinela paso por encima de su posición aunque no llamó la atención, cuando entraron en el casucho de donde salio Romeo, saltó la voz de Alarma, y una sirena repetitiva llamaba a los rebeldes a tomas posiciones, los disparos no tardaron en oírse en aquella zona y mas cuando salió gritando un hombretón de la casa que Romeo había saqueado, cuando Romeo llegó a la altura de Whisky unos 8 rebeldes corrían detrás suya, Romeo estaba mermado por su pierna por lo que planeó una estrategia diferente, Whisky podía correr cogería el paquete y llegaría al jeep, que partiría en busca de las religiosas mientras tanto el entretendría a los rebeldes, Whisky tomó la mochila y le dio su arma y varios cargadores con munición, ni se miraron ella se fue por el camino y él se apostó tras unos grandes matorrales de hojas enormes parecidas a palmeras, dejó caer en medio del camino dos cargas explosivas suficientemente lejos para que no le afectara la honda expansiva, y esperó, al poco apareció un camión antiguo y cuando paso por encima saltó por los aires, Romeo se adentro en la selva hacia el norte, se dispuso a andar los 70 km. que lo separaban de la frontera, era una larga caminata, pero no le quedaba otra elección.
Cap. 3 Una decisión poco a acertada:
Era Viernes 21 de diciembre de 2006, Max paseaba tranquilo por el centro de su ciudad natal cuando recibió una llamada para ir a tomar
algo, Max trataba de recordar que se había convocado una quedada del canal de Chat que frecuentaba y le dijo a Iban que si quería se apuntara ya que el también solía entrar en aquel canal, Iban decidió ir, quedaron en el edificio de Correos a las 9, Max aparcó el coche a escasos 50 metros de allí y se dispuso a dar un paseo, por las paradas que por navidad, se montaban como tenderetes ambulantes, Max no conseguía sacarse de la cabeza a la que fue su novia, durante muchos años ya, las mujeres habían marcado su vida pero hasta el punto de ver como el don que tenia para adivinar cómo era la gente se difuminaba cuando sentía algo por la persona que tenía enfrente, le vino a la memoria Miqui, su dulce amiga, hacia 3 años que no sabia de ella, y era mejor así, Tenia una relación extraña desde hace poco con una compañera de trabajo que conocía desde hacia muchos años, Él la tenia como una amiga en la cual podía contar en sus problemas cotidianos pero ella quería algo mas, algo que Max no podía darle pues le dolía el alma cada vez que pensaba como le había ido la vida y como había torcido su camino por las mujeres. Llegaron las 9 de la noche y Max se dirigió hacia la Entrada del edificio de Correos, para acceder a este se suben unos escalones en donde Max enseguida divisó a un grupo de unos 15 individuos, entre los cuales no estaba Iban, que llegaba ahora, vestido con el uniforme de carnicero Iban dijo que no le había dado tiempo a cambiarse por lo que ya iría después de cenar, Max dijo que no había problema, Hacía poco que también lo había dejado con su novia y quedaron en salir esa noche para ahogar las penas en alcohol, el problema era que Max no bebía alcohol pero ya encontraría la manera de solventar eso, se presentaron a los individuos que no conocían en persona y Max se fijó en una muchacha que con mal humor decía de ir a cenar ya pues era tarde, y entre bromas dijo:
-no me muerdas! Me llamo Max y tu?
-yo no muerdo a nadie… Me Llamo Lucia.
Max pensó que la pelirroja tenia un carácter un poco fuerte pero que era maja, delgaducha, vestía unos Tejanos ajustados que intuían sus formas, con una vestido encima verde a franjas negro, bien peinada, maquillada pero sin abusar de ello, fumaba malhumorada por algo que Max desconocía, unos grandes ojos oscuros muy expresivos se fijaban en todo sin decir nada.
Fueron a cenar y la verdad que no hubo mas que recuerdos a viejos tiempos con Iban alguna risa con antiguos conocidos, se fueron a un bar de copas seguidamente pero Max se paró en el coche mientras iban se cambiaba para liarse un Porro, era su particular manera de tranquilizarse ante los despropósitos de la vida, tras 4 calos, se apuntaron 2 chicos mas, a los que Max advirtió si no estaban acostumbrados a Fumar que no se hicieran los valientes que eso no era para nenas, a los 20 minutos el tetrahidrocanabiol hizo efecto en Max que se sentía aturdido, como lejano a todo lo que lo rodeaba, recordaba haber tomado un par de chupitos algo parecido a un coctel que le prepararon y decidieron ir a una discoteca cercana para acabar la fiesta. A Max no le agradaba en exceso el ir de discotecas pero narcotizado y sin muchas ganas de nada, decidió ir. Perdió de vista a sus acompañantes y al poco rato decidió marcharse, acabo la noche en un parque cercano a casa, fumando Porros eran casi las 7 y media cuando llego a su casa.
Durmió cerca de 5 horas, cuando se levantó en un gesto instintivo encendió el Pc para saber si tenia algún Mail o algo atrasado y lo único que vio fue que llegaba navidad y que la gente esta ocupada, Se conecto al Chat y algunos de los presentes a la cena del día anterior lo increparon por irse sin avisar, él no hizo mucho caso, hasta que a eso de las 7 de la tarde, Apareció Lucia, entre risas hablaron cerca de 15 minutos y la pelirroja decía no de acordarse de nada del día anterior, pero que tenia una vaga idea del chico flaco de gafas, Max rió y pensó que el alcohol es malo sobretodo cuando bebes mas de la cuenta como para poder ser responsable de los que estas haciendo en ese momento, En un canal privado mantuvieron una conversación no tan anónima como por el canal general del Chat, hablaron un rato y Lucia decidió irse a cenar como Max pues era ya hora de hacerlo, y quedaron que hablarían después de cenar, así fue, poco rato; pues Max había quedado con Maite después de cenar en su casa, se citaron a salir un día por que no podía ser que se emborrachara y él no la hubiera visto, y Lucia instó a que ella normalmente no bebía, él se despidió y le dijo que si quería ir a tomar alguna cosa lo llamara, pero esa noche no hubo respuesta Max fue a casa de su amiga, y volvió pasada la medianoche, se metió en la cama y decidió descansar una cuantas horas, pero no fue así, se levanto temprano y envolvió los regalos que tenia que hacer esa misma noche a sus familiares, mientras pensaba que triste es la navidad sin alguien que has tenido a tu lado tantos años, desayunó y después de comer se fue de paseo al centro, recibió un sms de Miriam que le decía si quería quedar esta noche para tomar algo, Miriam era una amiga de Lucia que conoció el mismo día en la cena, y el pensó que no tenia nada de malo, le contestó que ya le diría algo al acabar de cenar, subió a su casa a eso de las 7 de la tarde, se conecto al Chat y al cabo de poco tiempo entro Lucia que llegaba de la peluquería, hablaron amistosamente de lo que iban hacer esa noche, que ella aseguro era el cumpleaños de su madre. Le dijo que quizás quedara con Miriam esa noche, y Lucia dijo que si salía les diría algo, Max pensó que seria como la noche anterior así que tampoco mostró mucho interés en ese tema, se despidieron deseándose una feliz navidad, y Max ayudó a su madre a preparar la mesa para los 16 comensales que eran esa noche, hubo cánticos, risas alegrías y jarana por que era navidad, fiestas, por que era la primera navidad en tiempo que pasaban todos juntos, pero la cara de Max no era de alegría mas bien de melancolía, Su primo mayor habló largo rato con él se dieron los regalos, y Max se despidió con un;
-Bueno familia me voy a dar un garbeo, Cogió su americana y se dirigió a la puerta, miró su móvil y tenia un mensaje sin contestar, El Sms era de Lucia que le deseba feliz él la contesto cortésmente con un Feliz navidad, un felicidades a su madre y que se iba a tomar algo, Llamó a Miriam que hacia rato había acabado de cenar y quedaron en 20 minutos en un colegio céntrico de la capital. Cuando llegó se sorprendió de ver como Lucia acompañaba a Miriam, con el pelo estirado y con un modelito muy fashion estaba muy guapa, y se lo dijo, se sonrojó un instante y recordó que hacia poco mas de 4 horas le había dicho que ella estaría guapa con cualquier cosa. Sonrió burlón y se fueron a un Bar de copas cercano, allí encontraron a mas gente de allí después de hablar mucho rato Max sintió que la muchacha era muy agradable y le gustaba su compañía, decidieron alargar la noche en una discoteca, fueron una masia vieja que ahora hacia las veces de discoteca y salvo a un percance que tuvieron Miriam y Lucia pues esta desapareció y apareció una hora mas tarde cuando iban a cerrar la discoteca la noche transcurrió sin mucho mas que contar, cuando Lucia apareció de nuevo después de que Miriam la hubiera buscado y Max hiciera ver que también, Miriam enfurecida se fue fuera de la discoteca, y Lucia dijo ir al baño, Max cansado quería irse a casa y pensó en acompañar a las dos chicas a la suya ya que Lucia no iba precisamente sobria y no quería que les pudiera pasar nada, se dirigió a la puerta en donde espero a Lucia pues así habían quedado, Max pasó 12 minutos en la puerta y la discoteca ya cerraba, sonó su móvil, era Lucia…
-Donde mierda te metes? Se oyó un sollozo y una respuesta entre ahogada…
-Me he quedado encerrada en el lavabo…
Max se precipito dentro, le dio el alto uno de los guardias de seguridad el dijo señalando al móvil que una amiga suya estaba encerrada en un lavabo, y sin esperar respuesta entró a la discoteca, malhumorado, cansado y sin muchas ganas de discutir se planto en la puerta del lavabo, allí en cuclillas dos mujeres intentaban abrir la puerta mientras iluminaba la cerradura con un mechero, Max apartó a la que le quedaba mas cerca, diciéndole:
-Me dejas? Quedó mudo al ver que se trataba de la jefe de seguridad de la discoteca, pero él le dijo que le dejara hacer, sacó algo de su bolsillo, y forzó la cerradura en 5 segundos como si lo hubiera hecho toda la vida…
-Anda sal, dijo a lucia que despeinada tenia cara entre de agobio y susto, la mujer de la discoteca no dijo mas que adiós y gracias, mientras iban para el coche, Lucia preguntó que si sabía que le había pasado a Miriam y él le dijo que ella ya lo sabia lo que le había pasado… fue una situación tensa, pero Max la capeo diciéndole si quería que las acompañará a sus casas, estas rehusaron su oferta, se dieron dos besos y se despidieron, el obligó a las dos a decirle algo cuando llegaran a casa, y al rato primero Miriam y después Lucia enviaron dos sms, Max los respondió mientras se estaba fumando un petardo, a Miriam buenas noches, a Lucia que se lo había pasado muy bien pero que le gustaría hablar con ella, quedaron en decirse algo al día siguiente. Max se fue a dormir, pensando que como de difícil nos podemos hacer la vida nosotros mismos. Aquella noche tubo malos sueños, recuerdos que le atormentaban hasta largas horas de la madrugada, en el balcón que tenía su habitación su padre había colocado unas lucecitas con varias formas con motivos navideños, su resplandor lo traslado por un momento a Padua, a los fuegos artificiales de primavera, sus bailes de traje largo, la música clásica de fondo se adormeció pensando en que extraño magnetismo le atraía de la muchacha pelirroja, no encontró respuesta y poco a poco le fueron venciendo el cansancio y los narcóticos. Se levantó con la cabeza pesada, como si hubieran pegado un golpe fuerte en la frente, pero se duchó y desayunó con normalidad, bajo al centro a comprar unas cosas con su madre y a mediodía fue a comer a casa de Maite, estuvieron hablando un rato pero a eso de las 3 envió un sms a Lucia para ir a tomar un café, Max quería conocerla mejor, y le apetecía estar con ella. Quedaron en que pasaría a recogerla en media hora delante de su casa, e irían al centro histórico a tomarse un café. Durante el camino hacia el centro la conversación no fue lo que podría decirse muy animada ni distendida, Max pensó que la muchacha se cohibía con facilidad pero, poco comprendió que se trataba de un mecanismo natural que Lucia utilizaba para protegerse de todo lo que la rodeaba, hablaron dando un largo paseo, hablaron de que hacían en sus vidas laborales, que los dos hacia poco lo habían dejado con sus parejas, de antiguas historietas, Max estaba bien con la chica pero percibió que escondía alguna cosa detrás de esa mirada penetrante y a la vez fría que tenia. En los siguientes 11 meses no se separaron más que tras alguna trifulca o por motivos de indisponibilidad geográfica, su historia se podría calificar de una amistad extraña, y salpicada de sucesos que en el mejor de los casos podrían haberle hecho volver loca a la mente mas privilegiada que existiera. Durante esos días de navidad, sus citas fueron siendo cada vez más frecuentes y más largas en tiempo, hacia el día 30 de Diciembre, los padres de Max se fueron a celebrar fin de año con otros familiares fuera de su casa, y Lucia se presento en su casa, fue la primera vez que iba a su casa y Max le preparó la cena, Hablaron y decidieron que pasarían la noche de fin de año juntos, no por nada solo porque les apetecía a los dos. Max quedo con Iban, una pareja de amigos suyos y un familiar de este primero para ir a cenar a una casa de campo y poco después de las 12 campanas irían hacia la discoteca rústica que les quedaba cerca de casa. La noche transcurrió entre el típico alboroto de año nuevo las felicitaciones se sucedían pues ese día todo el mundo olvida su pasado, todo el mundo menos Max, en los días anteriores a esa noche salió a tomar alguna cosa con Lucia y Miriam que ya se le había pasado el enfado, pero esa noche a la 1 de la mañana entró a la discoteca, con Lucia y Marta, ella se había vuelto como Max confesor de antiguas penas del otro y se miraban como unos amigos muy íntimos, el después de escuchar el camino de su vida, intentaba darle lo que consideraba le había faltado, habían conectado con demasiada facilidad, si no fuera porque no creía en las casualidades hubiera dicho que alguien la había puesto en su camino para que de una vez por todas encontrara a alguien que valiera la pena y no fuera fugaz. Ese día haciendo un exceso Max bebió hasta que se hartó, Lucia hizo lo mismo, y los dos afectados por el alcohol bailaron. Ella más que él pues a él no le agradaba, y en una de esos bailoteos Max sintió necesidad de Besar a Lucia, lo hizo, sintió un peso en su pecho, pero no hizo mucho caso, y al rato, recobró la consciencia en la terraza exterior de la discoteca, sentado en una silla metálica que ya estaba cuajada de rocío, besándose con Lucia, que con toda naturalidad le dijo;
-Besas muy bien… Max solo acertó a sonreír mientras afirmaba con la cabeza que ella tampoco lo hacía nada mal. Cuando habían tocado las 7 de la mañana se dispusieron a ir a casa, Max invitó a Lucia a la suya, pero esta rehusó la oferta, pues llevaba rato mirando su Móvil, Max intuyó que ya tendría planes por lo que se sintió molesto pero se subió en el coche y se dirigió a su casa, a medio camino rectificó su itinerario para asegurarse que no le pasaría nada a ninguna de las dos y decidió seguirlas, se quedó de piedra al ver que Lucia se había parado en un párquing cercano a su casa, y que al poco de llegar acercándose un chico lo besó, y se metió en su coche. Max iba aun ebrio, pero aun así ni volvió la vista, se fue a casa de Maite, y decidió que tenía que olvidar esa noche.
A la sucesión de los días siguientes Max no hizo ningún comentario, de los sucedido, pero como mas tarde aprendió a Lucia era muy difícil hacerla callar si no entendía algo, y no entendía por qué se había ido a casa de Maite, y Max no quería contestarle con un; -Pues mira mujer porque mientras tanto tú estabas con otro no? No eran nada y en una relación amistosa no se tiene la suficiente confianza como para decir según qué y menos en una amistad que total acaba de iniciarse.
Pero las cosas no se sabe muy bien por que cambiaron de golpe, a partir de entonces se veían a diario, Lucia cogió gran confianza en Max, que le respondió como solía hacerlo con la gente que apreciaba, se vació en ella, Llegó el día de su fiesta de cumpleaños, Max cumplía 30 años, y la noche justo de antes, Lucia, unos amigos y Max fueron a cenar, todo fue genial, hasta que llegada la hora de cerrar la discoteca, a Max le comenzó a sonar el móvil, eran sus colegas que borrachos, lo buscaban para continuar la fiesta, Max con Lucia estaban dándose un regalo mutuo en el coche, y la verdad no le apetecía nada el irse con aquellos dos orangutanes, pero tras la insistencia de Lucia Max acepto coger el teléfono y decirles donde estaba. Entre risas Max llevó hasta su coche a Lucia que dijo tenía que irse a su casa a sacar a su perra, Max le informó que iría a dejar a los dos alcoholizados a su casa y que iría hacia la suya a acompañarla a sacar a la perrita. Hizo tal cual dijo, pero al llamar a Lucia no le cogió el móvil, la llamó tres veces y pensó que o se había dejado en su casa mientras sacaba a la perra o se había quedado dormida esperando, así que se dirigió a pasar por delante de su casa por si la veía, dio dos vueltas a la manzana de Lucia pero no la vio y pensó que estaba cansada y dormida- Le envió un mensaje pidiéndole disculpas por el comportamiento de sus dos amigos, y se fue a casa, Lucia estaba sola en la suya con su hermano, pues su hermana pequeña y su madre estaban en el pueblo natal de esta, a unos 1000 km. Durmió poco más de dos horas cuando de un sobresalto miró el móvil, 14 llamadas perdidas y 2 mensajes, miro absorto que las 14 eran de Miriam y los dos sms también, el primero preguntando su estaba dormido de las 8:39 minutos, el segundo;
-…” A Lucia la han atracado y intentado violar en el portal de su casa cuando ha vuelto esta mañana, en cuanto leas esto llámame que ella no tiene móvil”…
Max leyó hasta 5 veces el mensaje pensando que era broma, o que era un juego de palabras, se mareó, no había salido de la habitación cuando cogió el móvil y llamó a Miriam, que le contó que un sudamericano la había asaltado en su portal y que tras cogerla del brazo le arranco el bolso diciéndole que si quería recuperarlo hiciera lo que él le diría lo que ella comenzó a gritar y a debatirse, entre empujones con el individuo que salió corriendo con el bolso. Max se vistió y apenas si pudo desayunar, lo felicitaron sus padres, su hermano, su cuñada pero él estaba absorto, no respondía casi a los estímulos comió algo al mediodía pues había llegado la hora, Max le pidió el número fijo de casa de Lucia a Miriam que se lo facilitó, llamó media docena de veces hasta que hubo respuesta, un hilo de voz a la otra punta de la línea respondió no hubo una conversación muy larga, al poco Max salía de su casa y se dirigía hacia casa de Miriam que con su marido lo acompañarían hasta casa de Lucia, Max estaba nervioso, había visto el resultado de muchos asaltos, muchas violaciones, sabía que podía esperarse cualquier cosa, y cuando su hermano abrió la puerta, y Max la vio en el sofá con la mirada perdida, con los ojos arrasados por las lágrimas, se le cayó el alma al suelo, la acunó entre sus brazos y le dio un terminal de teléfono que tenía en casa, estuvo un buen rato con el cuerpo allí pero con la mente en otro sitio. No sabía porque pero Lucia le había dado algún veneno que lo tenía intoxicado, se dio cuenta en ese momento que tenía la necesidad de estar con aquella muchacha, la quería y no quería que le pasara nada malo. Se despidió de ella y de Miriam y su marido, le dijo que en un rato la llamaría, tenía que irse a su casa pues tenía invitados era su cumpleaños. Ella asintió con la cabeza y él se fue a su casa, antes hizo 4 llamadas de teléfono, y hablo con antiguos compañeros de tareas que solucionarían el tema.
Habló cerca de 1 hora con ella por teléfono, su madre había llegado ya de vuelta del viaje a su pueblo y tuvieron una charla muy seria pues Lucia estaba muy afectada. En las siguientes semanas todo cambio, no se separaban ni a sol ni a sombra, después de salir de trabajar quedaban hasta altas horas de la madrugada, hablando del pasado de ella, y del pasado de Max pues el pasado de Romeo no podía por mucha confianza que tuviera con ella era algo que no debía saber, a poder ser nunca. Aquella amistad se transformó un día que después de volver del pueblo donde trabajaba Max, en el coche y en un los yacimientos “dels Sants metges” Max y Lucia hicieron el Amor, todo cambió, y se sucedieron las explosiones de pasión carnal, cualquiera que los hubiera visto entonces hubiera dicho que eran novios de hacía mucho tiempo, pero no obstante no eran más que amigos de hacia menos de 1 mes. Se olvidaron de los problemas que tenían en su casa en el trabajo en su vida personal, apoyándose el uno en el otro como si supieran que el uno no le iba a fallar al otro, simplemente porque no podía fallarse eran demasiado complementarios como para que eso pasara. Pero después de una animosa charla Max descubrió que Lucia no quería mantener una relación formal pues no se sentía preparada culpa en mayor parte por su pasado que la perseguía como una epidemia letal, que mata poco a poco los sentimientos, de sensibles nos vuelve fríos, Max descubrió lo que era amar realmente con Lucia, su verdadera dimensión pues hasta entonces se limitaba a vivir una vida paralela en donde él debía pasar desapercibido, en el sentido de ser un tipo normal e interpretaba ese papel, pero por otra se negaba a sucumbir a las distracciones de alrededor, en resumen él quería a todas su ex parejas o las había querido pero solo por el mero hecho de que se ha de querer a su pareja, con Lucia sentía la necesidad de protegerla ya que si le pasara algo, se le partiría el alma, ahora recuerda cuantas veces le sonrió, al comentarle esto a Lucia y ella responder;
-Pero si yo no hago nada, soy así.
Entonces pasó lo inevitable, supongo que lo que pasa al 90% de las pseudo parejas, por los motivos que fuera, Max sobreprotegió a Lucia hasta considerarla como algo más que lo que era, tan solo una amiga con la que mantenía una relación extraña, el mismo la definía como su amiga-novia-amante, pero un buen día todo se trunco, en un reconocimiento rutinario de un problema que tuvo hacía muchos años en la piel, detectaron unos índices muy elevados de meliocondosina y inmunoglobulina en la sangre, pasaron los días y se fue descubriendo tras muchas pruebas y muchas horas de médicos que Max tenía un tumor en el estomago, del tamaño de una nuez, Max con una tolerancia al dolor superior a la de las personas normales, llevaba tiempo quejándose de dolores en el estomago pero a los 16 años había sufrido una úlcera así que pensó que no sería tan grave, el mundo de Max se venía abajo, no era un buen augurio que su médico le recomendara tomarse una vacaciones largas y hiciera lo que le gustara de verdad, Max se lo tomó como un, Chico espabila que te quedan dos telediarios, así que día tras día, veía como todo lo que tenía alrededor iba difuminándose, pasaron los días y muchas pruebas médicas, muchas propuestas de curas milagrosas, muchos tratamientos, Max se volvió un fantasma de lo que fue, adelgazo muchos quilos, se le entristecieron aún más los ojos, y su carácter se volvió agreste, él no era partidario de esos tratamientos pero Lucia lo convenció de seguir luchando por vivir, le dio un motivo, ella, y él en su mundo derrumbado consiguió verle una salida al túnel, pero el túnel era muy largo. Pese a lo que pasaba el distanciamiento entre Lucia y Max era evidente, no se veían ya casi, todo se resumía en llamadas de teléfono o algún sms, a Max le frustró el intento de evasión que había planeado, Maite, que lo retuvo en una sala del aeropuerto más de dos horas para que este perdiera el vuelo, Lucia no le negó nunca su amistad, simplemente se separó sentimentalmente de Max, que hacía ya bastante tiempo tomaba Prozac para olvidarse de ese corazón que ahora latía de una manera diferente, hasta que un día, una amiga en común aseguró que hacía tiempo que no sabía de ellos pero que llevaba un par de días viendo a Lucia con otro chico, ese día se le paro el tiempo a Max, su corazón pedía una inyección de adrenalina, pero todo comenzó a ir lento, se ralentizo hasta que el mismo sintió nauseas, llamó por teléfono a Lucia:
-Si?...
-Cuando me lo pensabas decir? Te paso a buscar en 15 minutos por tu casa, quiero hablar contigo. Max no dijo nada mas, se limitó a encauzar una furia que no sabía muy bien porque se producía de tal manera, pero supuso que era un ataque de ansiedad producido por el desengaño de verse de nuevo en el mundo real. Sentados en el coche, Max vocifero a Lucia que lo miraba como si no lo reconociera, le dijo de todo, y la amenazo, Max no era una persona de amenazar a nadie, pues si tenía algo contra alguien ese alguien dejaría de tenerlo con él en breve. Ya se encargaría de un modo más diplomático, silencioso y limpio que una batalla a campo abierto. Lucia no podía creerse lo que Max le decía pero Max en un estado narcotizado por el alcohol y el Prozac le envió un email, un compendio de barbaridades, en donde se describían mil detalles de cosas que ni siquiera se atrevía a pensar en situación normal, Lucia palideció más de lo que normalmente era, su salud dio un bajón que se le marcaba en sus ojeras, pronunciadas, Max llevaba dos días bebiendo alcohol y tomando pastillas, era un muerto con patas, y dio un ultimátum a Lucia, su oferta era sencilla, que le ofrecería ella para que él no hiciera nada, fue un perfecto estúpido pues cualquiera de los que lo conocían sabían que era incapaz de hacerle daño a Lucia, aun sabiendo que estaba con otra persona la amaba, pero aun así producto de la mezcla de productos químicos que trastornaron su mente dijo lo que dijo. Hablo con gente a una amiga, le comento lo que había hecho, desesperado, y lo aconsejo dejar estar el asunto. Llamó a Lucia y le dijo que en 15 minutos la pasaba a recoger, la subió al coche y la llevo a un parking cercano, la miro a la cara, y le dijo que todo lo que le había dicho no hiciera caso, que tan solo quería que supiera lo que era que tu propia vida no dependiera de uno mismo si no de otra persona, ella explotó, pego a Max que resignado sabia merecía eso y más, recibió insultos, desprecio, lloraron los dos cada uno por motivos diferentes, ella de rabia por perder a un amigo para siempre, él por saber que había perdido a su ángel para siempre. Al dejarla en el portal de su casa una advertencia;
-No quiero volverte a ver, ni que me llames ni que me escribas nada! Lo entiendes verdad?
Max no respondió, llevaba menos de 4 horas sobrio sin medicación alguna, vomitando sangre a causa de los excesos que había hecho hacia menos de 48 horas, y en con el poco orgullo que le quedaba se despidió con un adiós Lucia, Paró en la Gasolinera de la salida de la capital y compro una botella de Whisky, se metió en el coche y escribió una carta, despedida, se había cansado de la vida, el mismo se había encargado de condenarse a vivir un infierno y ahora mismo no quería seguir mas allá, la vida no es tan sencilla como parece, ordeno todo lo que tenía en el coche y engulló el litro de Whisky y unas cuantas pastillas antidepresivas, fumó hachís hasta que apenas si podía mover, y se dirigió hacia el yacimiento al su extremo sur, al acantilado, iba con paso decidido o eso creía él, tropezó antes de llegar, cayó de lado y un golpe lo dejó inconsciente, a las 12 de la mañana del día siguiente se despertó con un chichón en el lado derecho de su cabeza y le dolía la espinilla, miro i tenía un corte profundo varios arañazos en las manos, estaba hecho un jirón, se fue para casa, se duchó y se metió en la cama, allí estuvo 3 días, desconectó el móvil, se dio cuenta de lo que debería estar sufriendo la muchacha por lo que escribió un web log público, pidiéndole sus más sincero perdón, envió una carta a un programa de radio, se despidió de ella y tras unas llamadas marchó hacia castilla la mancha, fue un destierro auto impuesto para redimir sus penas, y para olvidar que su alma se quedaba allí en su tierra natal. Pasaron los meses, y Max y Lucia solo se volvieron a hablar alguna vez por el programa de mensajes instantáneos de sus ordenadores, ella dolida perdonó a Max pero ya no lo trataba igual, era como si hubiera algo que la cohibiera y Max lo aceptó no dijo nada, Ahora vivía con Maribel, en Cuenca y desde su rotura con ella definitiva había tenido varios escarceos, no se planteaba el hecho de lo que hacía Lucia ni con quien pues la verdad no le importaba en demasía, consideraba que ya sabría lo que hacer y con quien. Poco tiempo después de estar fuera, las conversaciones vía PC fueron más fluidas, Max estaba de vuelta a Girona por motivos que el disfrazo de laborales pero que tenían otro trasfondo Maribel le había dicho que tenía que tomar una decisión, y que si estaba enamorado de Lucia tenía que luchar por ella, y conseguir ser feliz. Y él siempre hacia caso a su observadora, así que tomó sus maletas y volvió al hogar. Sus padres se alegraron por ver que volvía una vez más a casa, pero Max no estaba igual, por motivos obvios tenía una concepción un poco ataráxica de las cosas, así que durante las dos siguiente semanas, se limitó a ir de su casa a Barcelona a hacerse unos tratamientos que tenía que recibir, no se vio con Lucia, que prefería juntarse con un Grupo de gente que para él no eran más que una especie de lampreas, y parásitos sociales, pero que con el tiempo descubrió que daban a Lucia lo que ella quería que no era más que hacerle caso y mentirle sistemáticamente para reconducirla hacia una manera liberal y poco realista de vivir la vida, Un “Carpe diem” llevado hasta un punto nauseabundo, que como única finalidad tenía el placer, momentáneo y que se olvidaba del mañana, Pero Max no dijo nada, él no era nadie para intentar encauzar la vida de nadie cuanto menos si no se lo habían pedido. A los pocos días Max, recibió la noticia que Lucia había vuelto a intentar comenzar su vida con uno de los chicos de aquel grupo, el tipo en si no era mal tío, pensó Max pero no era para Lucia, pasados ya muchos meses, ahora se daba cuenta que en realidad no existía esa persona, nadie estaba hecha para Lucia, que lo único que buscaba en esas relaciones era apoyo y comprensión. Max se alegró por ella sinceramente, si era lo que ella ansiaba era lo que tenía que pasar pensó, y se limitó a esgrimir una sonrisa mientras le confesaba a Lucia que no creía que duraran más de dos meses, pero eso el tiempo lo diría.
Quizás se hubiera equivocado, pero eso era decisión suya al fin y al cabo ahora mismo tenía en mente curarse de su enfermedad, intentar estar bien consigo mismo y poder tirar adelante, eso no era ningún problema o eso creía, todo lo contrario a lo que se derivo en cuestión de las siguientes 3 semanas.
Cap. 4 Caminante no hay camino…
Max con la pierna renqueante, se introdujo en un bosque tropical, no había camino y lo único que tenia con lo que guiarse era con un GPS que ni tan solo lo utilizaba para marcar un itinerario, si no para que le marcara el Norte, y allí su salida más cercana al territorio hostil, que lo rodeaba, la movilidad mermada y la terrible calor junto a que no tenia mas agua ni comida que 1 ración de campaña, lo determinaron en que debía llegar en las siguientes 48 horas a la frontera, si no tendría problemas de verdad, y eso a Max le desagradaba profundamente, pues una cosa que tenía que ser rápida y limpia se estaba volviendo extremadamente peligrosa y con demasiados flecos como para poder esconderlo luego. Camino muchas horas intentando no dejar pistas a su paso pues sabía que todas las patrullas rebeldes de allí al norte del Congo lo estarían buscando para recuperar su precioso botín, eso a Max no le preocupo en exceso así que se dispuso a andar los 68 km. que marcaba su GPS, se movía rápido pese a su pierna, y durante las primeras horas, no hubo problema alguno más que muchos pensamientos, pensó en su otra vida la de verdad, se veía como un guerrero solitario que camina hacia un destino muy incierto, pues no siempre podría ser el más rápido, ni el que siempre sale adelante con todos los suyos, evito la confrontación directa pues no podía permitirse el lujo de apostarse y esperar refuerzos, estos no llegarían y él no tenía mucha munición para hacerse el héroe, así que pasó las horas escondiéndose entre las vegetación soportando el calor sofocante, Romeo se escondió entre unas plantas y con una tela mimética hizo una especie de nido se coloco bocabajo cubierto y tapado por una enorme raíz retorcida que hacia arcos enormes en la penumbra cerró los ojos y se quedo dormido, se despertó una par de horas después, la humedad le hacía sudar, el mono, ya de por si ajustado al cuerpo, se ceñía aún más a la piel, no sentía tanto dolor como molestia por lo apretado del tejido, pero apretó los dientes y se entretuvo pensando en cosas que no tenían nada que ver con aquel continente ni con las circunstancias que ahora mismo lo rodeaban, se acordó de Nuria su novia en la vida real, las discusiones por absurdidades que se habían hecho una constante, pero en esos momentos como la echaba de menos, es la ironía de saber que cuando tienes algo como tuyo y te das cuenta que lo estas perdiendo, y no por tu culpa si no por algo que no alcances a ver, normalmente te quedas con cara de tonto, bebió un poco de agua y ando cerca de 4 horas, cruzó varios arroyos bastante caudalosos, tubo que trepar por alguna pared de rocas muy porosas, que en cada arista escondía recovecos, cuevas en forma de túnel que daban acceso a enormes cavernas, conectadas entre ellas por pequeños pasillos que a no ser por la linterna Max no hubiera visto, la oscuridad reinaba en aquel mundo, se dispuso a intentar encontrar una salida al otro extremo de la caverna, simplemente por que notó una corriente de aire que hacia el interior de la enorme gruta no dejaba viciar el aire, si no invitaba a internarse cada vez más, Max ando cerca de 6 horas a oscuras, iluminado solamente por la linterna alógena que llevaba colgada del arnés, en el suelo descubrió algún que otro hueso de algún roedor, en una estancia mas grande después de andar 10 minutos desde su entrada vio los huellas de antiguos fuegos, pinturas en un lateral con formas geométricas, flechas o lo que creyó él eran flechas, figuras humanoídes, cuanto mas se adentraba menos signos de vida, hasta que pasadas esas 6 horas accediendo desde un hueco elevado unos 2 metros y medio del nivel del suelo de la enorme gruta que daba al exterior. Aquella gruta antiguamente seria un refugio de cazadores del alguna tribu autóctona, un cubierto para resguardarse de las tormentas tropicales típicas de la primavera que descargaban furiosas trombas de agua, que como resultado tenían la voluptuosa vegetación espesa y la variedad de insectos, y fauna en general. En el suelo de la cueva varias restos animales que demostraban que no hacía mucho habían estado por allí los nativos, en el exterior lloviznaba, los pájaros no cesaban ni en este caso su canto, era como una disco que rallado repetía las llamadas, a lo lejos algún disparo regresaba a Max a su realidad, llevaba cerca de 30 horas caminando y por su GPS aún le quedaban como mínimo 18 más, por lo que decidió comer, e inyectarse un complejo vitamínico, se encontraba débil y le molestaba el simple hecho de moverse, pero tenia que llegar a la frontera fuera como fuera. No hubo muchos mas sobresaltos que algún susto producido por la salida fugaz de entre la vegetación de algún que otro animal que huía despavorido., cansado lleno de un barro rojizo y muy mermado de fuerzas, llego a una aldea que según sus notas estaba a escasos 4 km. De la frontera, las calles desiertas le recordaban a las películas Western de su infancia, alguna casa quemada y algún cadáver le recordó que no debía enseñar mucho el bigote por allí no fuera que le hicieran una fiesta de bienvenida, en donde el convidado principal fuera él y lo recibieran a golpes, Se dispuso a vigilar los movimientos de los aldeanos pero no hubo ningún movimiento, durante las siguientes 2 horas lo único que cruzo el pueblo fue un perro, así que se precipito por la calle principal hacia una casa que con un rótulo en otra hora blanco con letras rojas, anunciaba un hotel.
La dos puertas estaban atrancadas desde dentro, asi que no pudo acceder fácilmente y la verdad no tenia muchas ganas de encaramarse hasta la primera planta, así que confió su fusil y con dos golpes de culata precisos abrió una de las cerraduras, dentro vio lo que quedaba de la recepción del hotel, todo en un cuidado estilo inglés colonial, los compartimentos donde se alojaban las llaves y el correo de las habitaciones estaba aun intacto, atranco la puerta con un armario de madera, y dispuso un zumbador de tal manera que si alguien intentaba acceder dentro del hotel se llevaría una sorpresa muy desagradable, subió al último piso a la azotea, y oteó el horizonte en busca de vida, o en su defecto en busca del camino que le llevara a la frontera. No vio ni una cosa ni la otra pero pensó que no podía estar muy lejos, se metió en una habitación y durmió un poco, los teléfonos estaban cortados, su móvil no tenia cobertura, y su comunicador indicaba que estaba fuera del perímetro de comunicación, no le quedó mas remedio que descansar un poco para recuperar fuerzas y volver a su caminata hacia la medianoche de ese mismo día.
Todo el panorama cambió radicalmente hacia esa hora, las camionetas rebeldes comenzaron a llegar a la aldea y se apostaron en los principales puntos, Max se sintió entonces como a veces se veía, un guerrero en tierra hostil, su misión era simplemente ayudar a unos terceros por los cuales se dejaba la salud y la vida, y en la mayoría de los casos estos ni tan siquiera sabrían su nombre, el era un Templario anónimo que desenfundaba su espada en tierra santa en contra del enemigo del mundo, y como ellos preferiría morir que dar un paso atrás, el no llevaba hábito pero sus reglas eran mas estrictas si cabe que las de sus antecesores del medievo, se pintó la cara con una cera de color negro con franjas diagonales, como le habían enseñado, se equipó y anotó las posiciones de los rebeldes en la aldea, en su cabeza resonaban unas palabras que hacía muchos años leyó y después le repitieron en el palacete de la Sierra de Madrid; - “Concordia cum Veritate” significaba por la concordia con la verdad, y era un lema de una antiguo maestrazo Templario, nadie recordaba quien la dijo solo que era la piedra angular de cómo veían el mundo un puñado de hombres y mujeres que velaban por el equilibrio mundial, algo que no siempre Romeo entendía. Mientras andaba por la aldea los gritos y las carreras se hicieron algo normal, los rebeldes se escondían para coger a los desgraciados que intentaban llegar a la frontera, los montaban en las pick-up para usarlos de esclavos en las minas, eran mas civilizados pensó Romeo, pero se dio cuenta que no era así si no que al que intentara escapar le pagarían con la misma moneda que sus hermanos mas al sur del país. Así que decidió salir del infierno de país en el que lo habían metido, pensó en volver allí en 20 años, cuando se calmara todo, era un país de contrastes, las manufacturas artesanales eran verdaderas obras de arte, y quería volver a ver las cuevas con las pinturas. Eso solo sería posible si se escapaba una vez mas, así que se camufló y fue pasando uno tras otro los controles rebeldes hasta el otro extremo del malogrado pueblo. El dolor de la pierna había desaparecido gracias al inyectable, y a lo lejos divisó unas luces, dos torretas altas llenas de proyectores iluminaban una barrera en donde avistó a un nutrido grupo de soldados con petos y cascos azules, apostados tras dos tanquetas pintadas de blanco con las siglas UNO, sabía que no se podía dejar ver armado y con el equipo, así que entre la vegetación espero que se hiciera de día y poder andar tranquilamente hasta allí, de otro modo hubiera quedado encerrado entre el fuego cruzado de los rebeldes y los soldados de la ONU, eso era un problema, pero era normal que la frontera estuviera vigilada después de las continuas matanzas de los rebeldes en los campos de refugiados de su vecino país.
Escondido estuvo cerca de 6, 7 horas en las que no pudo mas que observar sin hacer ni decir nada, no durmió, y al amanecer ya se habían marchado las camionetas rebeldes, comenzaron a llegar entonces una multitud de fantasmas a la frontera, hombres, mujeres, niños, ancianos harapientos por las inclemencias del camino, la persecución, los golpes, los ojos de aquella gente hablaban de horror y miedo, algunos se apoyaban los unos a los otros, otros simplemente arrastraban los pies con el fin de llegar a la salvación o a lo que ellos creían era la salvación, a pocos metros de donde se encontraba Romeo cayó un anciano, este pensó en dejarlo pues no era asunto suyo, pero no pudo mas que acercarse, lo puso en pie y cogiéndolo del brazo, lo llevo hasta la frontera, Los soldados de la ONU al ver a un hombre blanco armado pensaron en que era alguno de los soldados canadiense destacado en Kinshasa que había conseguido romper el cerco de los rebeldes, pero el les informó que no quedaban mas que 30 soldados en el cuartel general de Naciones Unidas, que de eso hacia 2 días así que a esas horas probablemente ya no quedara nadie con vida allí, a menos que se replegaran a otro recinto mas seguro. Se le ofreció agua, y algo de comer, este lo aceptó y siguió andando cerca de unos 16 km. Hasta que llegó al primer campo de refugiados, allí se puso en contacto con la cruz roja en su puesto de mando, cogió la radió y mando un mensaje cifrado.
-Romeo 1 4, situación agua 529. Esperando instrucciones.
No hubo respuesta en varios intentos, al final en un casi imperceptible señal se oyó un;
-Roger! En media hora estamos ahí… cerró el aparato, y se sentó en el suelo, al lado de una gran tienda de campaña que hacia las veces de hospital, vio la interminable fila de seres humanos que esperaban pacientemente su turno para recibir agua y un trozo de pan, muchos llevaban andando muchos días sin anda que meterse en la boca, otra gran fila dejaba ver a los mutilados que se agolpaban en la puerta de la tienda hospital, horrorosas heridas causadas con cualquier cosa que tuvieran a mano los rebeldes, manos amputadas, grandes brechas en la cabeza… Romeo entró en la tienda y tiró encima de una mesa un pack que contenía unas 15 ampollitas, le guiñó un ojo a una voluntaria francesa y le dijo;
-Doctora, utilícela con moderación.
-Morphine… gracias.
-de nada, dijo eso y se fue al exterior de la tienda de campaña, y se quedo sentado a unos 25 metros mirando hacia un lago que repleto de mujeres lavaban a sus hijos, o simplemente cogían agua, la tranquilidad dentro del trasiego era evidente y se quedó adormecido por el cansancio, al poco rato apareció un dophin en el helipuerto del campamento de refugiados, Romeo se levantó y se dirigió hacia donde reposaba el aparato, Tango en la puerta hizo una seña a Romeo que subió al helicóptero cogió el botiquín y se lanzo a correr en dirección al hospital;
-Dos minutos, ahora vuelvo.
Le dio el paquete a la doctora francesa que agradeció el gesto, se perdió por el camino de vuelta, profundamente dormido pasó las siguientes 2 horas, se despertó por un puntapié de Tango que le informaba de que en dos minutos llegaban a la base.
Se sometió a una batería de pruebas médicas, le suministraron calmantes y suficientes antibióticos como para despreocuparse de su pierna y se dirigió hasta el pequeño edificio que a forma de dormitorio habían habilitado, no había nadie en él seguramente estarían o en la cantina o viendo alguna película. El olor a Rancio y cerrado le recordó a la de los típicos talleres, unos bancos de trabajo mostraban el antiguo uso del edificio, seguramente seria en donde arreglaban las piezas de los aviones del aeropuerto, pero no hizo mucho caso se estiró en la cama y dos minutos después apareció Hans, con las manos cruzadas a su espalda, con un gesto de satisfacción y orgullo, Romeo abrió un ojo y amartilló su colt Goverment de 9 mm. Apuntó a la cabeza de Hans que no se inmutó;
-Te dije que hablaríamos mas tarde, ahora es mas tarde y vamos a hablar, se ha acabado el hacer excursiones por placer en donde se ponga en peligro a mi gente, se ha acabado esto… y tiró el Mp40 de Güisqui a sus pies, se levantó dejando la pistola encima de la cama---
-a partir de ahora Charlie pasará a telecomunicaciones, no quiero verla en campo más y sólo aceptaré salvaguardar a alguien, me he cansado de ir a sacarle las castañas del fuego a gente que ni siquiera sabían quien era.
-Ya se hablará… no había acabado de decir eso que Romeo salía del edificio gritando un; Sin condiciones, si no veremos que hacemos la próxima vez Hans.
Encontró a Whysky con Delta y Tango en la cantina, Bravo estaba arreglando una moto americana muy antigua en los hangares según le dijeron y Charlie estaba en el gimnasio, Whysky salió junto a Romeo de la cantina y le dijo que no había entregado el lote, que se fueron cagando leches en cuando subió al jeep y que poco después de llegar a la misión de las Religiosas portuguesas los evacuaron vía aérea, Hans no le había preguntado por el lote así que supuso que ya lo informaría. Whysky le dio la maleta repleta de joyas, diamantes en bruto y una cantidad que después de contada ascendía a unos 45.000 dólares americanos, sabía de lo dificultoso de vender algo como aquello por lo que pensó en guardarlo y ya veríamos que harían, encontró a Charlie sudorosa en el gimnasio golpeando un saco de tierra, sistemáticamente, se quedo mirando un rato desde el anonimato que le daba la oscuridad de la entrada, se acercó y Charlie se le tiró al cuello, lo abrazó y lloró levemente,
-Si me vuelves a asustar así te juro que te mato yo con mis propias manos, dijo eso y cogiendo una pequeña toalla caqui, dijo que se iba a duchar, Romeo la vio bien solo unos arañazos en su cara recordaban lo que hacía unas horas había ocurrido, siempre sonriente pensó Romeo, se fue al edificio dormitorio de la maleta sacó un pequeño diamante sin pulir, sabia que aún no midiendo mas que la mitad de su uña mas pequeña, su valor era su peso por 10000 Dólares americanos, descansó toda la tarde, hasta antes de cenar, entonces se dirigió hacia la torre de control del aeródromo en donde Hans y los suyos ordenaban y disponían su pequeño pero efectivo ejército, se sentó en el despacho de Hans y poniendo el pequeño diamante encima de la mesa dijo solemne;
-Que tiene de noble matar para poder hacerse con un bien material que no te pertenece? En que me diferencio de un caudillo de la guerra que esclaviza a sus propios vecinos para que los arranquen de las entrañas de la tierra? Soy mucho mas que un asesino que te hace rico, mi deber moral esta por encima de eso, si acepté estar con vosotros fue por que me pareció que podíamos hacer un mundo mejor no para dar motivos para que siga la matanza. Sabes una casa Hans? El diamante es una de las substancias mas duras del mundo natural, pero a la vez una de las mas frágiles, hay una manera de saber si es real o falso…
Con un movimiento sistemático, cogió un encendedor de puros que había encima de la mesa y sosteniendo entre dos dedos la pequeña gema vio como a medida de aplicarle la llama debajo iba adquiriendo un color rosáceo hasta que se volvió polvo.
-Ves? Va a ser verdad que los diamantes son carbón… no dijo más, se levantó de la silla mientras Hans buscaba el truco, al darse cuenta de que no lo era, profirió un grito;
-Maldito hijo de puta, sabes que con esa piedra podríamos pagar todo esto?
-No es asunto mió! Si con esa piedra se podía pagar todo esto por que necesitabas toda la caja fuerte? No me gustan tus métodos, supongo que eso lo entiendes. Yo no mato por placer, considero la vida como un bien demasiado preciado como para ir arriesgándolo o quitándolo por un antojo económico que ni tan siquiera es mío o por que al señor le apetezca embolsarse un dinero que no le pertenece, ya sabes que soy aconfesional, apolítico y gnóstico, mis ideales me mueven a cumplir con mi deber por encima de mi propio bienestar, pero no te confundas “jefe” que ya no soy un crío al que puedas comprar con palabras bonitas ni con un viaje a la Sierra de Madrid, no quiero que un día al levantarme y mirarme al espejo no pueda reconocerme y me confunda con cualquiera de esos a los que normalmente llamo escoria, por como actúan…
-Eres un bobo romanticón, que crees que puedes cambiar el mundo con 3 niñas y 2 tipos que se creen semidioses, si no os apoyáramos probablemente no serías ahora mismo que un montón de carne informe en cualquier rincón oscuro del culo del mundo y… Romeo no lo dejó acabar se le plantó delante y lo señaló con el dedo índice al pecho;
-Nadie te mando que me vinieras a buscar hans recuérdalo, a mi no me jodas, teníamos nuestra vida hasta que tu no la quitaste crees que yo estaría aquí, si no fuera por que tú me llamaste? Engáñate tu si quieres a mi no me engañas… ah! Por cierto ellos no creen más de lo que tú les has hecho creer. No vuelvas a hablar de mi equipo así o créeme tendrás un problema con ellos.
Se dispuso todo para volver a casa en las siguientes 36 horas, Romeo tenía ganas de desconectar, ahora tenia otra misión que cumplir, sacarle partido a las gemas y las joyas que tenía en su poder, y darles una finalidad que le fuera, mas adecuada que financiar una guerra particular o hacer rico a alguien que ya lo era, mucho mas allá de lo concebible.
Cap. 5 Quid Pro Quo
Aquella noche Charlie había dormido sobresaltada, Max que tenia el sueño frágil se despertó cuando Clara en un sobresalto le agarró fuerte a la altura de su pecho, como si buscara la protección de algo, el la abrazó rodeándola con su brazo, mientras que con la otra mano le acarició el pelo, parecía que se tranquilizó y así siguió durmiendo hasta las 6 de la mañana y poco más pues se puso a sonar el reloj que le habían dado, debían aparecer por recepción antes de las 7. Se levantaron los dos se pusieron los extraños atuendos, y fueron a desayunar, Max que no era de comer mucho recién levantado, bebió un café con leche y se llevo en un bolsillo del chaleco un par de magdalenas y un zumo de naranja. Les indicaron que saldrían del extremo mas al este del complejo y en un mapa señalaron 40 números del 1 al 40 correlativos, se debían hacer por orden y consistían en 20 pruebas psicotécnicas y de conocimientos y 20 pruebas físicas, tenían 7 días para acabarlas y salieron al jardín donde con un jeep eléctrico los cargó con el material y los llevó al extremo mas sur a casi una hora de coche por un tortuoso camino que parecía mas bien una senda de montaña que un camino para esos coches que lenta y pesadamente, enfilaban la enrevesada trocha hacia algún lugar del complejo, adormecidos pues aún era muy temprano, llegaron al extremo mas al oriental del complejo, en una explanada poco mas grande de 10 metros cuadrados, se les explicó que podían ir cumplimentando las pruebas a medida que así lo dispusieran pero que las físicas debían hacerlas por orden, Max miró fijamente a Charlie, mientras una llovizna muy fina comenzó a arreciar hasta convertirse en una lluvia torrencial, Max se dió cuenta que pese al mono térmico Charlie tenía un color violeta en los labios que hacía se traducía en un tartamudeo al hablar, estaba helada, Max la acogió entre sus brazos y la froto con fuerza, tenía que buscar un refugio, sabia que llegar al palacete no era factible estaba a mas de 2 horas andando, así que se dirigió hacia en donde se suponía debía estar la primera prueba, era psicotécnica, por lo que no iban a entrar en calor pero se refugiaron en una especie de pérgola que habían habilitado en medio del campo, Max pensó que para tratarse de un complejo tan grande en las zonas boscosas a diferencia de donde él se había criado, no existían ni matorrales ni bosque bajo, estaba todo extrañamente limpio, pero no hizo mucho caso, a media que iban cogiendo los sobres con las pruebas Max iba examinado el Mapa, se dio cuenta que para acceder allí habían caracoleado con el coche haciendo grandes rodeos, en línea recta no había mas de 7 km. Desde aquel punto, eran las 10 de la mañana y Charlie estaba muy blanca y con los labios morados, así que decidió cortar por medio del bosque e ir hacia el palacete, tardaron poco mas de 1 hora, cuando llegaron no había nadie, salvo los trabajadores, fueron a su habitación y examinaron las 27 pruebas que ya habían recolectado, separaron las psicotécnicas y las de conocimientos de las físicas mientras Max preparaba una bañera caliente para Charlie, mientras esta entraba en calor Max leyó atentamente una tras otra las tarjetas que debían cumplimentar. Charlie salió de su baño y Max estaba liado con las tarjetas, no hizo falta decirle nada, se sentó a su lado y resolvieron una a una las pruebas psicotécnicas y de conocimientos;
-Te acuerdas en que año fue la revolución industrial y donde comenzó?... La ciudad era… preguntó Charlie que con una mueca hacía el besugo, no le gustaba la historia, Max rió divertido.
-1879 en Manchester. Inglaterra
Se complementaban bien pues en donde uno de los dos se sentía agobiado por que no les gustara o por que desconocían la respuesta, el otro cubría sus carencias. Las resolvieron todas, y a las 4 de la tarde pensaron que tenían que comer. Optaron por comerse las raciones que les habían facilitado para alimentarse, estaban asquerosas, la carne fría con una gelatina que no sabían muy bien de que estaba compuesta, cuando acabaron, Max se lavó los dientes, y vio como Charlie cansada se estiraba en la cama, él cogió la maleta y dijo, voy a por el material que nos falta y a ver como hacemos las pruebas físicas, al tratarse de un ejercicio en donde contaba tanto el tiempo como los aciertos en la parte de conocimientos, Max pensó que no iba mal asegurarse y planificarlo todo así perderían poco tiempo. Recogió los sobres que les faltaban y a eso de la hora de cenar llegó a la habitación que estaba ordenada y limpia, Charlie lo había ordenado todo. Vestida con un chándal de color azul pastel, y unas zapatillas de deporte blancas, Max llegó chorreando por la lluvia, lleno de barro, cansado y angustiado por que era tarde y él había pensado acabar a eso de las 6, se quitó la ropa y se metió en la bañera, se puso ropa seca y mientras comían unos sándwiches que Charlie había ido a buscar al self, y mientras Max se estuvo duchando ella ordenó las cartulinas con las nuevas preguntas, Antes de cenar ya habían contestado cual fue la ultima ciudad importante que reconquistaron las tropas de los reinos hispanos a los árabes, quién fue el primer Nóbel español y su especialidad, en donde se firmó el armisticio de la segunda guerra mundial, en que consistía el principio de Torricelli, resolvieron complejos problemas de matemáticas, de química y otras disciplinas. Sólo quedó pendiente el tema físico, repasaron aquello que consideraban no estar el 100% de seguridad, y temprano se metieron en la cama y se quedaron dormidos, y Max se despertó a media noche, un ruido lo sobresaltó, la puerta de la habitación se abrió y en la penumbra Max vió la silueta de una muchacha que se dirigió directamente al armario, Max encendió la luz, la chica en cuestión era la chica repipi de Cuenca que al verse sorprendida, saltó hacia la puerta y salió corriendo. Max quedó medio flipado, pero no hizo mucho caso y apagó la luz, sin darle mayor importancia. A la mañana siguiente había salido el sol, dejando todo el recinto embarrado y con un olor a hierba que a Max le recordaba a sus tardes de chiquillo donde jugaba en una casa de campo de un familiar, despertó a Charlie, desayunaron algo y se dirigieron al exterior, hacia frío pero el sol al rato de emprender la caminata les hizo entrar en calor, y a eso del medio día ya habían acabado 4 pruebas físicas, habían escalado una pared de 12 metros, eso no fue problema para Max que algo de escalada ya había hecho así que trepo ágilmente, había efectuado una tabla americana, jugó a un juego que después le explicaron era africano que consistía en llevar 12 semillas a través de dos tablillas con 8 agujeros cada una, unas normas complicadas le daban un toque exótico al juego que no era mas que una modalidad de Parchís pero en complicado, Y como última prueba pasar por una viga de unos 10 cm. de grosor que a unos 5 metros por encima del suelo, aliñado con unos colchones de espuma para evitar golpes, era franqueada por 3 tipos que con unos bastones largos con una espuma redonda en su punta, hacían desequilibrar a quien intentara cruzar la viga, el juego era sencillo, el concursante debía derribar a los 3 tipos antes que hicieran lo mismo ellos, esa prueba les costó mas, Max pesaba poco y el último tipo, era muy grande, poco a poco Max fue retrocediendo por la viga hasta la mitad, Charlie lo animaba desde el suelo, los golpes del hombretón eran esquivados o desviados por el palo de Max que se equilibraba como podía, mucho mas pesado que él el hombretón apenas se movía le costó mucho acercársele por eso Max retrocedía, en su táctica saltó hacia atrás y cuando el hombretón fue a dar un paso adelante, Max saltó hacia adelante, agachándose quedando a menos de 40 cm. de los pies del tipo que no pudo acertar a golpear el cuerpo de este y estando tan cerca intentó, haciendo como un gesto de barrer, tirar a Max al suelo, pero Max no le dio tiempo, golpeando con su palo la parte trasera de sus rodillas, calló pesadamente sobre la colchoneta, Max pasó andando mientras pensaba que le había salido bien la táctica. Así pasaron los siguientes 3 días, haciendo una tras otra las pruebas, eran una de las pocas parejas que dormían en el palacete, ya que casi todos dormían en unas tiendas de campaña que les habían dado para tal fin antes de salir el primer día. Cuando acabaron se quedaron grandes ratos dejando pasar el tiempo, los segundos en llegar fue la chica repipi de cuenca y un tipo alto rubio, La chica se puso roja cuando reconoció a Max, este no dijo nada, se limitó a felicitarlos, y estos se presentaron;
-Hola, yo soy Bravo 5 2, Ella Delta 0 2,
-Yo soy Rom…
-Yo Charlie dijo Clara que se puso detrás de Max en un gesto de buscar su defensa por si acaso.
Estuvieron cerca de 1 día y medio juntos hablando, explicando cosas de sus casas, de sus estudios incluso de sus amores, Habló Bravo de que trabajaba en el taller de su padre que se dedicaba a arreglar coches en Valencia, Delta que era un poco mayor que los otros 3 y que estudiaba por milicias en Madrid pero que era de cuenca, que su novio era estudiante de Ingeniero Agrónomo, Charlie que estudiaba en un colegio de régimen semi-internado por que sus padres eran ejecutivos de una multinacional y viajaban todo el tiempo de allí para allá. Romeo se limitó a decir que estudiaba, no dio mas detalles, en su pose los otros 3 decidieron que estaba muy serio, él se limitaba a arquear sus cejas con una mueca de desagrado, a lo que acompañaba en que ellos no podían hacer mucho a eso así que era mejor dejarlo como estaba.
Romeo se reconocía como ideológicamente Gnóstico, creía firmemente que las religiones eran invenciones de gente lista para controlar a una un pueblo temeroso de las iras de un sinfín de dioses que siendo todos igual, cambiaban pocos detalles entre ellos, y aposentándose en una posición de omnipotencia, en su infinita bondad e indulgencia, decidía perdonar a quien seguía unos preceptos que no tenían que ver en ningún caso con la realidad actual, eso era pues lo que más le llamaba la atención a Romeo, cualquier precepto religioso si realmente era una revelación divina seguramente no sería algo tan subjetivo, seguro seria algo mas genérico. En su concepción Max consideraba que todo el mundo tiene de manera innata, las ideas de Bien y Mal preconcebidas en su mente, nadie necesita que le digan que pegar a un niño esta mal, eso se sabe. Y solo diferenciaba a dos tipos de personas, las que aceptando el precepto que como personas que viven en sociedad debemos mirar por el bien común y los que con los años reconoció como mayoría en el mundo, los que solo mirar de saciar sus propias ansias y apetencias. A él le costaba mucho salirse de un papel que desde pequeño adoptó como suyo, El seguía los preceptos que en su día se consideraron heréticos por los católicos, Los Templarios, lo fascinaban y en una de las preguntas del Quid pro quo en donde se preguntó quien fue los inventores de las letras de cambio, el aseguró que en contra a la opinión publica, fueron esta orden caballeresca, las historia dijo después, que fue un catalán de origen judío, pero que historiográficamente pudo demostrarse que 300 años antes ya existían documentos que los monjes guerreros libraban a quien depositara en sus plazas fuertes sus tesoros, eran cartas cifradas que procuraban poder retirar su valor en cualquier de los mas de 2000 maestrazgos de todo el mundo, sus preceptos eran 3; Pobreza que aun después de su extinción hacia el S. XIV se pudo demostrar que eran la organización mas rica y poderosa del mundo, llevaron a raja tabla pues sus integrantes aun los de mayor grado, solo tenían derecho a tener como posesiones un sayo, una capa y un anillo de metal, todo lo demás incluso su espada era de la orden, La castidad era el segundo, no se les permitía mantener relaciones carnales aunque muchos de ellos habiendo sido nobles e incluso habían estado casados , al entrar en esa orden todo cambiaba, y obediencia, de sus jefes hacia el vaticano, y de los subordinados a sus superiores, a priori eran 3 preceptos fáciles de cumplir para cualquier hombre de la edad media, pues en esa época, la pobreza era algo a la orden del día y era mas complicado de lo que parecía entrar, lo que mas le fascinaba a Romeo era que aun siendo el ejército mas potente de toda la cristiandad solo se defendieran en un castillo que llevaba aislado mas de 2 meses el día que el papa y un rey francés se cansaron de ver que una orden religiosa era mas poderosa y rica que ellos. Aún así, se limitaron a morir con el honor que da el martirio de la tortura y las hogueras inquisitorias en la mayor parte de los casos en otros pudieron escaparse y esconderse en otras ordenes fuera de las fronteras francesas e italianas, A Romeo le encantaba la historia, las cruzadas, y todo lo que tuviera que ver con los templarios que también eran Gnósticos, como los Cátaros del Languedoc también exterminados, él se consideraba como el último de estos caballeros y en una concepción algo absurda según muchos de sus conocidos, seguía un principio el principio de ayudar a quien lo necesite si eso estaba en su mano, y dejarse la vida ante las injusticias que cada día veía ante gente mas débil o que no tenía tanta la suerte de poder esquivar los envites de la vida.
Llegó el domingo, recibieron las felicitaciones de la organización de los demás concursantes de los juegos, una bicicleta de montaña, un ordenador IBM y un cheque por el valor de 1.500.000 pesetas en material para el colegio, todo un logro para aquellos dos muchachos que se dispusieron a coger el minibús para volver a su casa, Romeo tenia por un lado ganas de llegar y ver a los suyos pero por otro no le apetecía separarse de Charlie que en esa semana había generado un ligamen muy fuerte, el era su caballero templario y ella su doncella, se pasaron el camino en su gran parte en silencio mirándose como si supieran que en cualquier momento iban a desaparecer y no iban a volver a verse, así que hablaron poco mas que en los descansos que hicieron para comer o para repostar el vehículo. Por la noche cuando llegaron al colegio la directora del internado de Charlie estaba en la puerta, Romeo bajó del vehiculo que ya sólo ocupaba él, y besando en los labios a Charlie alargó la mano a la directora que atónita veía algo que prefería no mirar;
-Hola, buenas noches, Soy Romeo.
Charlie sacó una pequeña agenda y dio el número de teléfono de la residencia en donde dormía ella.
-En cuanto llegues me llamas eh?
-Claro no te preocupes.
Se despidieron y en los grandes ojos de color miel de Charlie comenzaron a brotar lágrimas que a Romeo se le clavaron en el alma. Se subió al minibús y se puso el discman hasta llegar a Girona, su padre estaba esperándolo en la entrada del colegio el conductor paró el ruidoso motor, abrió las bodegas y tras despedirse de Max, este cogiendo sus bártulos y los premios, se dirigió al coche, su padre lo abrazó y se dispusieron a ir hacia su casa, no sin antes hacerle un interrogatorio, estaba orgulloso al fin y al cabo había ganado el concurso, tuvieron una mención especial pues completaron el 100% de la pruebas y las respuestas del Quid pro quo las habían acertado todas. No fue tan difícil como creyó en un principio, acababa de llegar y ya echaba de menos la compañía de Charlie, aún fue peor cuando entró en su habitación una Foto de Isabel en unos campamentos le recordaba que ya no estaba allí y el por que se fue a Madrid a desconectar. Cogió el teléfono y marcó el numero de la residencia eran casi las 2 de la mañana pero al primer tono descolgó Charlie, que emocionada le dijo pensar que no la iba a llamar, él solo respondió un; Mi palabra vale mucho mas que el aire que dejan ir mis pulmones y te prometí que nunca dejaría que te pasara nada.
Durmió con la tranquilidad que da el agotamiento y la satisfacción de verse en la cúspide del mundo, de su mundo aunque solo y alejado de la mujercita que le proporcionaba esa tranquilidad, se despertó a eso de las 7 de la mañana era hora de ir al colegio, darles el cheque y recibir un baño de multitudes, felicitaciones y demás.
Cogió su bicicleta de montaña nueva y se dispuso a ir como cada día al colegio, por el mismo camino de siempre, se le hizo corto y al entrar al parking recibió las primeras felicitaciones de sus profesores, después el director, su preceptor y así uno tras otro los diferentes adultos que formaban parte de su vida cotidiana, hubo un pequeño discurso en el aula Magna del colegio delante de sus compañeros que entre vítores lo aclamaban, el se reía pues no le gustaba ostentar era diplomático y reservado así que se limito a dar las gracias y en una gesto forzado esgrimir una sonrisa para un reportaje fotográfico de la revista mensual de su colegio. Y llegaron las 11 de la Mañana.
Cap. 6 El Veneto.
Romeo contaba con 22 años, era final de verano y su misión desde el principio de esa estación era proteger a una muchacha de 20 años se llamaba Miquelángela, esta mujercita era la hija de un poderoso político de su país natal, pero ella lo desconocía en parte por que ella era fruto de una relación que tubo su madre con él padre biológico de Miqui como la conocía todo el mundo, este nunca la reconoció públicamente y su madre años ha, se había casado con otro hombre que adoptó a la chica como suya. Y por otro lado por que a su madre no le apeteció nunca dar explicaciones de su origen, como ella solía asegurar era hija del espíritu santo. Era un poquitín mas alta que Romeo, esbelta con el pelo castaño fuego aleonado le daban a sus ojos verdes un exotismo felino, su figura podrían haberla sacado de cualquier estatua griega pues sus proporciones eran para muchas de las mujeres que la miraban odiosamente perfectas, como Romeo comprobó era cierto que su 95 60 90 eran ciertas, no sólo una leyenda urbana, tenía la piel muy morena por el sol, que tantas y tantas tardes habían tomado en la playa de Sant Martí d’Empuries, el verano acaba y con él, el trabajo de intercambio que había traído a Miqui a la costa Brava;
-Max andiamo!, eres muy lento caro.
-ya va! ya va! Madre mía ni que nos fueran a quitar la playa, era un ritual cuando miqui acababa de trabajar en la recepción del camping, pasaba por las oficinas a recoger a Max que cogía la toalla e iba a jugar a voleibol justa detrás de donde se disponía ella a tomar un baño de sol. Ese día no obstante no fue así, pues en vez de dirigirse hacia las redes de voleibol Miqui tomó el camino que llevaba a otra playa, conocida como la playa salvaje, pues en esa estaba permitido el nudismo, pensó en que quizás quisiera un poco de intimidad por que en aquella playa los días entre semana y aún mas tratándose de principios de septiembre no había ni un alma, se quedó de piedra cuando la muchacha se quitó toda la ropa, incluido el biquini, él la miró, y cogió un tono ruborizado no es que sintiera vergüenza pero tampoco le apetecía quedarse en cueros en medio de la playa…
-Dai! Dijo ella instándole a quitarse el bañador, el arqueó la ceja derecha, pero no dijo nada y se quitó la ropa, la dobló y la dispuso encima de la toalla, Miqui se fue al agua y Max hizo lo mismo, nadaron y cuando se dirigieron para la orilla, Miqui le dijo a Max que solo le quedaban 2 días antes de volver ya que se le acababa el contrato, pero que tenía pensado estar una semana en Barcelona para conocerla. Max le dijo que no había problema y que se quedara en su casa y que él la acompañaría, dejó la tapadera que tenia como trabajo y se dispuso a buscar otra cosa por la que poder quedarse cerca e la muchacha, ya que era su cometido, durante los dos siguientes días se limitaron a recordar viejos recuerdos de principio de verano, sus colegas que ya se habían ido a sus casas, de todas la fiestas nocturnas en la playa o simplemente pasearon por la playa, ahora solitaria y que en tantas tardes se había visto plagada de gente. El viernes por la tarde, se despidió de su jefe, y cargando su equipaje y el de Miqui se fueron para casa de sus padres, estos se sorprendieron al ver que Max llegaba con una chica que con un vestido ajustado y unas gafas de sol enormes parecía una estrella de cine, bajo corriendo del coche y sin dejar decir nada a la madre se le abrazó;
-sei la mamina di Max? piacere, y le dio un par de besos, la madre de Max no acertó mas a decirle;
-Hola guapa, te pareces mucho a Sofía Loren, y sonriendo le abrió la puerta de casa el padre de Max mientras ayudaba a su hijo a sacar las maletas del coche, mientras entre risas le decía que como siendo tan feo, Max no dijo nada solo se limitó a reír y durante la cena explicó que solo eran amigos, el hermano de Max que también había trabajado con ellos, dijo si sí amigos, y os habéis pasado el verano juntos. Miqui se puso roja como un tomate, y Max sonrió reprimiendo a su hermano menor. Miqui después del postre, dijo a los padres de Max que se había planteado el raptar a Max y llevárselo a su Italia natal, sus padres se quedaron mudos pero no dijeron más, Esos días Durmieron juntos en el sótano de la casa, sus padres no le pusieron inconvenientes, y cuando llegó el día la llevó al aeropuerto, al despedirse Max ya sabía que la volvería a ver pero ella lo desconocía así que quedaron que a la que alguno de los dos ahorra lo suficiente viajarían para verse, Max se despidió de ella el lunes, el miércoles cogía un vuelo, de la compañía Alitalia, en primera clase y enjuto en un traje azul oscuro se presentó en Pádova, una pequeña ciudad al sur del Veneto en la encrucijada de Verona y Venecia, como todas las ciudades de esa región no había muchos edificios altos casitas de la época de la unificación de Italia, algunas torres altas de las familias poderosas de la ciudad aún quedaban en pie y se respiraba el aire de los Alpes cercanos, en primavera se decía como después comprobó Max una explosión de color le daba a aquella región el valido renombre de Centro del mundo en Colorantes y perfumes. El padrastro de Miqui era el director general deportivo de una fundación deportiva de un club de Voleibol, de la Lega A de palabolo italiano, Max jugaba en un club amateur de su ciudad, había ganado varios torneos y varias copas jugando, era colocador y le costó poco hacer una prueba para ver si lo aceptaban en la fundación de la Católica Padovana, pero eso aún no se lo había contado a Miqui, era una sorpresa, Llegado al aeropuerto de Bérgamo, cogió un tren que lo llevó hasta Verona, “La città de l’amore eterno” era una ciudad que antiguamente, había sido un estado, las familias mas importantes de toda Italia, hacia el 1500 1600, centraron toda la actividad mercantil en Venecia, a escasos Km. De allí pero a diferencia de su hermana mayor, Verona no creció desmesuradamente si no que su influencia se consolidó en ser la residencia de verano de muchos mercaderes ricos, o como descanso de reyes, religiosos, etc.. Como Venecia tenía canales que hacían las veces de carreteras, las góndolas substituían a los taxis, Max quedó fascinado al ver que las calles no habían sufrido apenas cambios en los últimos 4 siglos, se mantenían las fachadas originales, los monumentos eran los originales, una estatua de Garibaldi con un mapa de Italia en la mano y un catalejo en la otra, recordaba la unificación de este país no hacía mucho, pero el cobre mostraba en las hombreras del Camisa Rossa, como eran conocidos los unionistas italianos, unos tonos Verdes del óxido de cobre de la figura, visitó la casa de Julieta, o la que la leyenda decía había sido su casa, en un patio interior con unos jardines frutales bellísimos, una figura de mármol blanco muy maltrecha por los excrementos de las palomas, que eran consideradas una plaga allí, Julieta en pose de sorpresa esperaba a los visitantes, decían que si le tocaban el seno derecho la suerte en el amor estaba garantizado, Max pensó en la ironía de tocarle el pecho a una estatua, y aun mas cuando la familia Montesco no es que fuera un modelo a seguir en ese campo, recordó que tanto Julieta como su amante, murieron sin poder unirse, y con ellos la mitad de la familia de el y la de ella. Pero como la racionalidad no estaba reñida con el misticismo de Max, este se encaramó al pedestal de la figura y agarró el seno de Julieta que con un largo camisón, marmóreo pero que Max juzgó de bellísimo estilo debería haber causado furor en la época, la miró unos segundos y poco después de pasear en góndola por el centro histórico decidió, pedir un taxi que lo llevara a la ciudad de Pádova, max quedó maravillado al ver como después de un repecho surgió al pié del valle una pequeña ciudad, coqueta mezclaba los edificios históricos con otros que de nueva factura intentaban reproducir co

