microrrelato
Golpeó con fuerza la pared al final del oscuro callejón que detenÃa su huida pegando la frente a su frÃa superficie.
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No deja de buscarlo entre los textos que escribe, en los largos, en los breves, en los micros, entre la prosa y los versos. Nada.
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(Ese tic..tac que escuchamos hace rato, nos alienta. Nuestros cuerpos rotos, aplastados por los cascotes, están tan juntos que casi se nos han unido los dolores) Nos sacarán de aquÃ.
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Fue una Semana Santa cuando visité una ciudad de cuyo nombre no puedo acordarme, hermosa, dulce bohemia, a 1000 km de la mÃa, que tampoco sé como se llama.
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Los coches aminoran la marcha para verlo y la gente, arremolinada en pequeños grupos, mumuran asombrados sin quitarle la vista de encima.
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El teléfono. Tu voz. A lágrima por fonema proveniente de tus labios.
- [te'kjero'pero no'pweðo ]- 18 lágrimas. Cuelgo.
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Tu amor ya no es de mi talla, me está chico. Serás tú, yo no he cambiado. No sé si se te lo embebió el miedo o la falta de cuidados. Mira que me gustaba ponérmelo. ¡Vaya si me quedaba bien,!
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Cuando murió Gepetto, Pinocho anduvo varios dÃas desorientado por la casa. No encontraba nada.
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- Nada. Que los nublos de este invierno se están alargando demasiado. Que gimotea la lluvia en el ambiente contenido y húmedo.
Mucho tiempo atrás, en su infancia, fue un niño solitario que se sentÃa extremadamente desgraciado. Tanto, que hubiera hecho cualquier cosa por tener un amigo.
Sin embargo, eso nunca sucedió.
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-¿Por qué no me dejas en paz de una puñetera vez? -dijo Wendy con su irritante voz-.
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El frÃo me despertó. Me hallaba bajo un cielo negro sin estrellas. A mi alrededor se extendÃa lo que parecÃa ser un inmenso océano de ónix solidificado.
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Un hombre que cargaba un costal muy pesado caminaba por la calle en dirección contraria a la mÃa, cuando estuvo cerca me dijo:
Disculpe, ¿me da una mano?
¿Y por qué no? - se preguntaron los amantes hablando por boca de sus cuerpos encendidos. Y el paso del tiempo, inexorablemente, les fue argumentando la respuesta.
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(Sé que me dejo algo.. Pans bêt!. Azúcar y champú,... ya está. Cola, leche,... también. ¿Qué era?. Era importante.)
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