¿Conoces quieroquemeleas.com?


ALEVOSÍA

PDF versionVersión para impresión

Yo confiaba en ti,
ahora me ves así,
así con este dolor,
que envuelve mi ser.

Pensé que nunca llegarías a mentirme,
pero lo dudé en el último segundo,
cuando de pronto todo ya había cambiado,
cuando ya había un giro en nuestras vidas.

Te pude observar,
te pude oír,
y tu cínicamente,
negabas todo con un simple…te amo, te amo y te amo.

Pero cuando la rueda gira,
el mundo gira,
y gira todo alrededor nuestro,
hasta cambiar el paraje escrito por el destino.

Me mentiste,
cuando todo ya estaba más claro que una nube,
una nube gris que se negrea completamente,
hasta ocasionar un interludio forestal.

¿Por qué pudo ser así?
¿Por qué nunca pensé que tu mentira
ocasionaría tal desesperación en mí?
¿Por qué tuviste que hacer eso
cuando todo era felicidad? Por qué amor, por qué.

Fue un momento inesperado,
escuché un gemido claro y obsceno,
escuché otro gemido que conjugaba con el tuyo,
y por fin…pude escuchar tu nombre y tu voz.

Me acercaba más y más al hecho,
y me dabas un puñal por la espalda,
al verte ahí…disfrutando la primera vez,
con un ser que fue tu ex.

Me quedé atolondrado,
entré desesperadamente a la pocilga,
y dije por última vez en mi vida:
¿Éste es el amor eterno que me prometiste?

Di un paso atrás.
Tu mirada era insignificante,
tu cuerpo obsoleto.
Cuando veía como el otro te tocaba,
con sus manos toscas y abrumadoras.

Salí de la pocilga desesperadamente,
fumando un cigarrillo como usualmente lo hacía,
y fui recordando momentos de mi vida,
cuando pasaba momentos felices a tu lado.

Recordaba aquellos momentos de hipocresía,
te amo…te amo…te amo,
esas palabras sueltas sin ritmo,
que sin conjugar con el nombre adecuado,
se desvanecen…y mueren.

Esas risas que mandabas,
esos encantos cínicos,
esas moralejas desprevenidas,
que bastaban con un no,
para dejarte muda.

La fidelidad estaba pendiente en mí,
cada vez que pensaba en ti.
Las estupideces que me acarreaban,
hacia un mejor destino…sin ti.

Todo dio un giro en aquel momento,
todo se cayó al abismo sin fin,
todo el amor que sentía por ti,
se desparramó al suelo.

Mis dedos estaban amarillos de tanto fumar,
de tanto pensar en ti...mujer amada,
de ingeniarme cada salida,
para encontrarte retorcida en una pocilga.

Ya no pensaré en ti,
dejaré de lado todos nuestros recuerdos,
derramaré la última lágrima por ti,
adiós…baby…adiós.

Al cambio del día,
alguien se asomó por mi ventana,
alguien pronunció mi nombre,
y eras tú, mujer amada.

Yo sereno,
tú desesperada,
me dabas explicaciones absurdas,
que mi yo interno…reía.

Sólo pude hacer una cosa,
una cosa trivial y obsoleta,
susurrar en tu oído
y decirte con voz dulce y melodiosa:
Aléjate de mi vista, mujer amada.

Tus lágrimas caían,
resbalando tus mejillas perfectas.
Cada lágrima derramada,
significaba el dolor que me causaste, mujer amada.

Fumaba tocando mi guitarra,
esas dos cosas significaban mucho para mí.
Fumaba para regocijarme y ocultar mi propia identidad,
y tocaba para perfeccionar el romanticismo presente en mí.

Morí a los sesenta años,
recordando este retazo de mi vida,
adiós…adiós…adiós,
gracias al cigarrillo…digo adiós.

0

Sigue leyendo otros escritos de este autor!

Compartir en Facebook | Enviar a Meneame.net Enviar a meneame.net
Imagen de MONICA DENIS
jorge luis..

alevosia....biiiiieeenvenido al foro q te sea muy grato.muy interesante tu poema te felicito besos.


| Enviado por MONICA DENIS el Lun, 27/10/2008 - 13:51.
Imagen de JORGE LUIS REYES HEREDIA
gracias

es extenso, pero vale la pena saber que nos depara la vida....besos.


| Enviado por JORGE LUIS REYE... el Sáb, 22/11/2008 - 17:53.

Regístrate ahora!

Acceso

En línea

En este momento hay 9 usuarios y 10 invitados en línea.

quieroquemeleas.com en Internet