Amo a mi mami
Estoy de vacaciones después del matonesco ciclo en la universidad. Nunca he sufrido tanto con los cursos. Tanto así que día que pasaba era contado vilmente cada vez que despertaba. Lo malo, pero delicioso de las vacaciones es que me he visto infestado por la vagancia y el amor a la cama. Dormir hasta donde mi cama soporte, hasta que se aburra de mí y me bote de su cuerpo ferozmente.
No hay empleados en mi casa que ayuden con los quehaceres del hogar, es decir, yo soy un empleado que, por estar en estas vacaciones risueñas, he asumido el contrato imaginario que mi madre no hizo conmigo nunca.
Todos los días, me levanto, escribo mi libro y luego, después, y a ultima hora, lavo, trapeo, limpio con falta de habilidad y pereza. Pero que sin duda lo hago porque no habría mejor forma de agradecer a mi madre, ayudandola con lo que puedo.
Todo los días, mi madre, antes de ir a trabajar, entra y me comenta todo lo que tengo que hacer en el día. Yo, siempre, trato de escuchar, pero los parpados pesan y no entiendo nada de lo que dice. Solo me limito a decir que sí a todo lo que me mande. Me pregunta Carlo me estás escuchando. Le dijo sí mamá. Y sigué con el sermón interminable que poco entiendo.
Un día, lavando los platos, pensé en todo lo que mi madre hace por mí. Ella ha trabajado duro, no por el hecho que quiere dinero para comprarse buena ropa y joyas para sus reuniones sociales, sino por el deseo de que su hijo estudie en una universidad cara.
El día de mi cumpleaños, me preguntó que qué regalo deseaba. Simplemente, sentía que si le decía que me dé dinero, era una canallada y era también traicionarme a mí porque nunca le supe decir gracias. A ella, que se esfuerza por darme estudios superiores que en mi país, Perú en donde no cualquiera puede acceder. Solo le dije que estaba bien así, que con lo que me daba con lo de la universidad era suficiente.
Sin embargo, el mejor regalo que ella me obsequiaba no era la universidad, sino el de creer en su hijo cada día más. Creer en su capacidad, en sus convicciones, en sus metas. El dinero era lo de menos.
Me senté en mi cama a pensar sobre ella y sus inagotables ganas de progresar. Salir adelante. Crecer. Digo, Te admiro mami, Te amo mami.
Sigue leyendo otros escritos de este autor!
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
- 124 lecturas



empesamos de nuevo jaja hola me encanto el hecho de q valoras a tu madre y lo q escribistes nene te felicito besos.
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
| Enviado por MONICA DENIS el Lun, 08/09/2008 - 00:45.me gusto mucho lo que escribiste puesto que es verdad que no valoramos nunca a nuestras mamas,y solo acemos qpedir y pedir
gracias a ti,oy le di las gracias ami mama 3 veces y le saque una sonrisa
gracias
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
| Enviado por viviendo en sueños el Sáb, 01/11/2008 - 14:11.