Amor de lo indeseable, pero amable
Acerco mi piel caliza hacia ti,
mƔrmol dulce y quejumbroso
que se deja rozar por el acero
y no permite el tacto vigoroso
de una caricia sin fuego.
Sois un estigma de mi suerte,
un parto de aves deslumbradas por el viento.
La mirada horripilante de un sueƱo,
acomodado vivamente en mi subconsciente,
que clama por salir a la deriva.
Eres el malo de mi cuento de princesas,
el tĆmido intocable, como narcótico,
la suela inmersa de pie metido en el barro,
el corazón de la cúpula mÔs alta
de tu odiada catedral.
Eres un mar de sombras que se escapa
mecido por la orilla de sus pasos.
El hombre que no nace y se marchita.
Mi silbido de extraƱos altavoces
en medio de tus labios.
Sois el eco atormentado de mi mente
dormida entre tus ojos. La amargura
de besos que se encuentran
vomitƔndose furia y descontento.
Sois amigo de la soledad, sois miembro
del cuerpo intermitente y receloso
que se escapa de mĆ en cada momento.
Sois un espĆa del invierno odioso,
el padre del silencio de los muertos.
Eres mi vida y solo has sido un peso.
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