Crónicas Oportunas (parte 2)
No por estar acompañado
se puede estar menos solo.
No por caminar más
puedes llegar más lejos.
No por mucho madrugar
amanece más temprano,
pero si más oscuro.
No por estar en el río
llegarás antes al océano
si no sabes elegir la corriente
que mejor te arrastre.
Nunca he sabido saber
lo que mejor me convenía
y nunca he cumplido mis metas
con cintas para romper al final.
Y si el Atlántico me ha esperado
ahí ha seguido sin prisa
y sin la tentación irrefenable
de llegar a América
sin mi.
Y si debo tirarme desde el puente
de Luis I o no debo hacerlo
que lo decida mi conciencia
y no las expectativas ajenas.
Porque aún puedo distinguir,
aún incluso entre la negra niebla,
entre lo que puedo y no puedo hacer
aún harto hartito de Sandeman ruby.
Y si quiero compañía, la tengo,
y si quiero caminar, no me paro,
y si quiero madrugar, viva el alba.
Y si no quiero ninguna
de todas estas opciones,
bajo mi sábana me encontraréis
acariciando el mediodia.
Valoración










Valoración, Votos
Sigue leyendo otros escritos de este autor!
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
- 88 lecturas




