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Cuando el corazón se congela.



    Nuestra historia comienza, en un lugar aparentemente normal, donde las personas caminan a toda prisa por la calle, sin detenerse ni un solo segundo a observar lo que les rodea, nisiquiera, a sentir los propios latidos de su corazón, por lo que nuestra protagonista, la verdad, se sentía abrumada.

    Daniela, con tan solo 10 años era capaz de ver en las personas lo que muchos no podían ver, era capaz de sentir lo que nadie sentía, pero su pequeño corazon se apagaba cada día más. Era una niña sin amigos, nadie creía en su fé, pero ella consigio apañarsela sola. Su madre siempre estuvo ahí con ella en todo momento, pero debo reconocer que pensaba que su hija era un poco imaginativa y fantasiosa.

    ¿Como podría ser que en un lugar tan grande...tan poca gente tuviera corazón?, nadie veía mas ayá de sus ojos, era como si de una pesadilla se tratara. No había amor, no habia absolutamente nada. Hay que señalar que con tiempo Daniela creció, y a los 15 años encontró una amiga, que pensaba, que sería para siempre, y pasaron los años y la niña se aparto de todo lo que tenía alrededor para estar con su gran amiga, amiga que no siempre estaba ahi cuando Daniela lo necesitaba, pero...pobre infeliz, ¿Que sabe una niña de 15 años acerca de la amistad? Pues nada. Y así comenzaron los rasguños, Mientras Daniela estaba en casa esperando que su mejor amiga la llamara, esta salía por ahí con otra gente y es que Marta, la amiga de Daniela siempre le había exitado  la popularidad y no podía resistirse a salir con el típico grupo de chicos y chicas mas enrrollado de la ciudad. Aún asi Daniela seguía confiando plenamente en la amistad de su amiga y aunque se había llevado algunas decepciones y no siempre estuvo incluida en el grupo de esta, decidio seguir a muerte con ella.

   Un día Daniela salió con Marta y  los amigos populares de esta, a una playa, donde el aire fresco era el protagonista de aquella noche que refrescaba los rostros. Entre esos amigos había un chico, al que Daniela comenzó a mirar con otros ojos, cosa que sin duda no debería haber hecho puesto que este su gran amiga estaba enamorada de este chico. Aún así Daniela no podía resistirlo, no sabía que era lo que sentía, pero lo cierto es que le gustaba asi que en el momento menos esperado, aquel chico le dio un beso a Daniela que de no ser pro la precencia de Marta, habría sido el beso mas lindo que había recibido nunca, pero no fué así su amiga Marta se encargó de arruinarle la noche, y de reprocharle y dejarla como una fulana delante de toda esa gente. Daniela decidió acabar con aquella faena  y lo cierto es que aquellas dos supuestas amigas jamás volvieron a hablarse.

     Pasaron los años y Daniela ya había cumplido la mayoría de edad, se había dado cuenta de que no existia la amistad ni los amigos, solo habian simples compañeros de vida que estaban ahí para obstaculizarte el camino. Estudio su carrera, salía de fiesta, en fin un sin fin de cosas con personas que aunque Daniela para ellos era una gran amiga, esta no lo sentía así. Pero como en todas las historias, llego en dia en que Daniela conoció el amor, tanto espero por ello, y tan rapido sucedió, que nisiquiera le dió tiempo de pensarlo. El amor hizo que la vida de Daniela cambiara completamente. Cuando nunca en la vida había recibido amor por nadie, este hombre supo quererla, amarla y sobre todo respetarla. El soñaba con su labios cada noche y la acariciaba para despertarlas todas las mañanas. Siento decir que Daniela con el tiempo ya no era feliz. Y es que hay corazones que por mucho que se rellenen, seguiran estando vacios para siempre.

Así que una mañana, y sin pensarlo dos veces subió a lo alto de un edificio, donde había unas vistas impresionantes, debo reconocer que si hubiera mirado abajo, nisiquiera hubiera subido, aquel edificio era uno de los mas altos de la ciudad.

 El viento azotaba con mas fuerza que nunca y sus cabellos se deslizaban al compás del viento, junto con su espiritú, el cual no estaba allí. Sin pensarlo dos veces y con lagrimas en los ojos, Daniela se precipito al vacio y como ya os imaginais, murio en el acto.

 

Querido:

 Siento no haberme despedido, pero mi corazón estaba demasiado congelado como para poder hacerlo. En esta vida nadie tiene corazón y aunque tu lo tuviste conmigo, yo nunca podré pagarte todo lo que hiciste por mí. Durante toda mi vida fuí una niña que nadie quiso, todo me rechazaban por el simple hecho de ser soñadora, timida, por ser diferente. Ahora me resulta muy dificil ver como alguien me quiere y me da su amor, yo no puedo aceptarlo, yo no te amo, pero si te tengo un profundo aprecio, me he dado cuenta que me he convertido como el resto de las personas. No puedo querer a nadie. Espero que encuentres a alguien que te de el amor que yo no pude darte y me gustaria pedirte un último favor. En mi libreta de direcciones busca a Marta y mandale una carta de mi parte y dile, que siempre supe que la amistad no existía, que durante años abandone mi vida para estar con ella, y que cuando me defraudó, pasé aún mas años intentando reconstruirla y conseguir a alguien que estuviera conmigo en los buenos y malos momentos, pero fueron demasiados años, creo que me volví loca. Dile que gracias que no se moleste en ir a mi entierro, ya me encargaré de amargarle la vida como ella me hizo a mi.

                                         Gracias cariño.

 Estas fueron las últimas palabras que Daniela dejó en una carta sobre su cama para que su marido la leyera. Lo curioso es que a los pocos años Marta la ex- amiga de Daniela comenzó a desvariar y enfermar. Los medicos no sabian que le pasaba, y  lo cierto era que se estaba volviendo loca. Se empeñaba en ir en busca de su amiga Daniela, y sin duda no tardo en verla. El 24 de junio se atravesó con un cuchillo el pecho.

Este fue el fin de sus días.

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cuando el corazón se congela

A mí nunca se me ha congelado el corazón, pero sí se me ha enfriado el alma. No sé lo que es peor. Buena la idea pero debes mejorar el estilo


| Enviado por socratico el Lun, 30/06/2008 - 13:59.

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