EXCUSA EL GRAN FRACSO
E X C U S A
EL FRACASO DE LOS HOMBRES
ASI ACAECIÓ
Le preguntó el Señor a Noé.
¿DÓNDE está el arca que te he mandado construir?
Y Noé respondió:
Señor, tres carpinteros han caÃdo enfermos. Y el abastecedor de madera amarilla no me ha cumplido, aunque la madera se encargó desde hace 12 meses. ¿Qué puedo hacer, Señor?
Y Dios dijo a Noé:
Debes terminar el arca dentro de siete dÃas y siete noches.
—Asà se hará—
Y no se hizo asÃ.
Y el Señor reclamó a Noé:
¿Qué te ha pasado esta vez, que no has terminado el arca?
El subcontratista se ha declarado en quiebra, Señor. La brea que ordenaste se le pusiera al arca por dentro y por fuera, no ha llegado. El fontanero se ha declarado en huelga. Mi hijo Sem, que me habÃa es¬tado ayudando en el negocio del arca, ha formado un conjunto musi¬cal con sus hermanos Cam y Jafet. Señor, estoy desolado.
Y Dios se enojó y dijo:
¿Dónde están los animales, el macho y hembra de cada especie que te mandé traer para guardar las castas con vida sobre la faz de la Tierra?
Los llevaron a una dirección equivocada, pero deben estar, aquà el viernes próximo.
¿"Qué pasa con los unicornios, y con las aves de los cielos, de siete en siete?
Señor, los unicornios se han agotado repuso Noé, con lágrimas en los ojos y estrujándose las manos; hoy no se consiguen por nin¬gún precio. Y las aves que ordenaste vinieran de siete en siete, sólo se pueden obtener por medias docenas. Tú sabes, Señor, cómo son estas cosas.
Y Dios, en su sabidurÃa, dijóle a Noé:
Bien lo sé, Noé, hijo mÃo. Si no, ¿por qué crees que he resuelto
desatar un diluvio sobre la Tierra?
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