La primera noche de invierno (I)
Son las 7 de la tarde y cae la noche en la ciudad , el frío de invierno comienza a invadir con una brisa polar , la gente va y viene por las calle siguiendo el ciclo del nicho impuesto de humanidad , bajo la orquesta del ruido de los autos , de los tacos de aquella mujer de traje gris , de los pasos apurados que incitados por una llegada pronta a casa , mientras aquel que camina piensa en el calor de esa puerta abierta de su hogar y la cama cargada de leños de descanso por consumir . Esta calle invadida de los murmullos difusos de la gente, escondidos, quizás privados entre interlocutores y a la vez gritados al espacio sordo , del sonido de este viento frío en los árboles que tiritan cansados del castigo insolente de retener todo lo que yo les relato y sin querer perciben la agonía del día con movimientos taciturnos , que no se escapan y no descansa su danza sumisa al viento oscilante.
De la Cienaga de cemento brota en momentos la calma, se arranca de su natural campo de ilustre azar de locura y en las calles donde hace algún momento brotaba ese olor a improvisación, a diligencia, a diálogos esporádicos, a felicidad, a injusticia, a radiación del alma, mas bien a un ajedrez donde la rey se rinde ante un jaque de el tiempo. Este escenario es cambiado y se viste ahora ya mas en la oscuridad de la noche en un silencio grávido, iluminado solo por lo faroles de la plaza y una hoz de luna perdida entre la nube gruesa y mezquina de invierno, se incluye una que otra hoja matada por la gravedad que bosteza en el aire el largo sueño que le tomara su caída en su lecho ingrato. Infaltable es el gato nocturno que se toma la escena con pasos elegantes, se detiene cauteloso, escucha y mira fijamente desde el tejado como el día cierra su telón de dos caras.
Esta noche bañada de sombras, penumbras enmascaran la realidad de quien se reside perdido , huyendo de la vida y de si mismos.
El callejón de ladrillos , ese acantilado de pisos de naranja envestidura abandonada es solo vigilada por una jauria de perros vagos que se mantienen inmóviles y perezosos de sus instintos , se abrigan en una semiluna enroscada en si mismos para conservar el calor animal que expele su peludo cuerpo.
Miro al cielo y un manto de perlas brotan como lagrimas , donde la luz naranja del alumbrado me muestra entre lo oscuro de esta noche, lo acribillado del cielo , mientras divizo insectos huir de su primer aluvion de invierno , dibujando en aquellos oriundos de la huida una cara ejemplar de la naturaleza , tan trivial , increible y perfecta.
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JOSE LUIS..
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| Enviado por Eliphas levi el Lun, 06/10/2008 - 15:04.puede sentir frio...
Esta noche bañada de sombras, penumbras enmascaran la realidad de quien se reside perdido , huyendo de la vida y de si mismos.
esa frase me llegó profundamente... un beso... Priscilla...
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| Enviado por ALONDRA el Lun, 06/10/2008 - 15:04.como siempre un gran escrito besos.
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| Enviado por MONICA DENIS el Lun, 06/10/2008 - 15:06.Muchas gracias por su acogida y comentario a este escrito , eso me motiva a escribir lo siguientes , lo mas trsite de todo es que lo que viene es crudo y real ... Un abrazo y saludo .. mchas gracias otra vez
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| Enviado por pier el Lun, 06/10/2008 - 15:08.estar esperando por que es lo que me gusta crudo y real besos.
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| Enviado por MONICA DENIS el Lun, 06/10/2008 - 15:36.Este escenario es cambiado y se viste ahora ya mas en la oscuridad de la noche en un silencio grávido, iluminado solo por lo faroles de la plaza y una hoz de luna perdida entre la nube gruesa y mezquina de invierno, se incluye una que otra hoja matada por la gravedad que bosteza en el aire el largo sueño que le tomara su caída en su lecho ingrato. Infaltable es el gato nocturno que se toma la escena con pasos elegantes, se detiene cauteloso, escucha y mira fijamente desde el tejado como el día cierra su telón de dos caras" Elijo este fragmento, pura poesía.
Un fuerte abrazo
Ana
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| Enviado por 3301 el Mar, 07/10/2008 - 00:33.Muchas gracias Ana por tu comentario que para mi resume la descripcion de aquella primera noche en la llegada del invierno de viene directamente de los años de mirar llegadas invernales , y algo de imaginacion hizo su parte tambien. Un abrazo, beso y saludos.
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| Enviado por pier el Mar, 07/10/2008 - 01:47.ese acantilado de pisos de naranja envestidura abandonada es solo vigilada por una jauria de perros vagos que se mantienen inmóviles y perezosos de sus instintos , se abrigan en una semiluna enroscada en si mismos para conservar el calor animal que expele su peludo cuerpo.
Muy bonito esta catarata de imágenes que se van deshaciendo, van cayendo hasta el peludo cuerpo.
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| Enviado por srwanatu el Vie, 10/10/2008 - 13:44.Muchas gracias , por pasar por aqui y dejarme tu comentario , esas cataratas de imagenes , muy bonita y elocuente manera de describir tu apreciacion del relato , la cual me anima a seguir escribiendo , ya que no son solo letras que mueren ahi , si no que dibujan en ti aquella catarata de imagenes que yo vi ... un abrazo grande , saludo y nos estamos leyendo.
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| Enviado por pier el Vie, 10/10/2008 - 17:24.