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La vida te pone pruebas, el chiste no es pasarlas sino aprender de ellas

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Desperté, lo primero que vi fue el techo blanco del cuarto donde estaba, una lámpara grande, a la izquierda había una ventana grande, lo se por la gran intensidad de luz que entraba por esta, sentía que un aparato cubría mi nariz y mi boca, otro que estaba en un dedo de mi mano derecha, quise moverme pero no podía, era como si mi cuerpo estuviera paralizado, trataba de hablar pero no podía, no podía hacer nada, ni siquiera parpadear, me sentía tan inútil, tan desesperada y lo peor de todo es que no recordaba nada.  

Después de un rato me quede dormida por todo el dolor que sentía en mi cuerpo y tuve un sueño algo raro, era una tarde en la que muchos de mis compañeros de prepa estábamos en la casa de una compañera, vi que mi novio se acercaba a mi y que yo lo quise besar pero el se saco tomándome de la mano, me llevo al patio de aquella casa y me dijo que ya se había artado de a mi aparte de que el nunca me había querido, que solo andaba conmigo porque yo era popular y tenia dinero y que en realidad todos mis anteriores novios solo andaban conmigo por eso, que a mi nadie me quería porque fuera bonita, sino que al contrario estaba fea y que todos los besos que me había dado me los había dado con tanto asco, pero que ya se había enfadado y que ya no quería andar mas conmigo.

Yo solo agache mi cabeza con los ojos llenos de lagrimas, salí corriendo subí a mi coche y me fue a toda velocidad, cuando sin fijarme un semáforo se había puesto en rojo y lo pase así chocando, ese era el motivo por el cual me encontraba en un hospital.

Fue cuando desperté rápidamente y vi a mamá, aquella señora tan elegante, era una señora tan hermosa, una  señora muy exigente y cariñosa.

 Recuerdo que ese día mamá llevaba un pantalón de vestir negro y una blusa rosa, en la mano llevaba una bolsa del mismo color que su blusa.

Mamá se acerco a mi con los ojos llenos de lagrimas, fue ahí donde recordé una pequeña discusión que tuve con ella, recuerdo que me había dicho que Mario el ahora mi ex, no me quería, que solo era interés el motivo por el cual andaba conmigo, que lo dejara que por que solo me iba a hacer daño y yo le dije que me dejara que yo sabia lo que hacia con mi vida y que yo sabia que Mario me amaba, así salí de mi casa y me dirigí a la casa de aquella compañera. 

 Tenia que ser lo que yo decía, ahora entiendo a mamá y me arrepiento por no haberle hecho caso cuando me decía lo de Mario.

Ahora solo veía a mamá llorar diciéndome que me quería mucho y que esperaba que me recuperara pronto. Y yo solo le pedía perdón y le decía que no sabia lo que hacia cuando me decía las cosas, pero eso no servia de nada pues no me podía escuchar, quería acompañarla a llorar pero tampoco podía, así que mamá se sentó en un pequeño mueble que estaba en el cuarto por un momento, observándome, y en algunos momentos lloraba, así paso un largo rato hasta que llego papá.

Papá era un gran hombre empresario, ya estaba un poco grande pues ya tenia la cabeza con muchas canas, recuerdo que ese día papá como siempre llevaba puesto un traje pues al parecer se había salido de trabajar para ir a verme.

Papá era un hombre el cual casi no reía, parecía que el no conocía la palabra reír, era un hombre demasiado serio, casi nunca hablábamos, casi casi les podría decir que no conozco su voz, para mi era un perfecto desconocido que vivía bajo el mismo techo de mi casa, la  verdad yo pensaba que mamá y yo no le importábamos, pues solo llegaba a comer y a dormir, estaba lleno de compromisos hasta por los domingos.

Así que era algo raro para mí que hubiera ido a verme.

Cuando llego solo me dio un beso en la frente y me pregunto con voz quebrada que como estaba, sus ojos se empezaron a llenar de lágrimas, tomo mi mano y me empezó a decir que me amaba y que yo era una de las mejores cosas que le había pasado en la vida, que no me quería perder.

 Recuerdo que me empezó a contar de aquella vez que me había tenido por primera vez entre sus brazos, que había sido un momento de lo mas feliz para el, que no me quería ni soltar, le encantaba observarme, me dijo que hasta había momentos en los que en la noche cuando todos dormían hasta mamá el se levantaba de su cama solo para ir a mi cuna y observarme cuando dormía, me decía que me veía tan tranquila y feliz.

Me pidió perdón porque ahora solo me demostraba que no le importaba, pero quería que supiera que siempre me iba a contemplar cuando yo dormía, me dijo que me veía como un angelito caído del cielo.

Fue así como termino y comprendí que papá si me quería a mi y a mamá, después de estar conmigo papá tomándome de la mano, me soltó y me dio un beso en la frente y me dijo que el iba a estar conmigo cuidándome día y noche, así se arrimo con mamá y los dos salieron diciéndome que en un momento volverían.

Por un momento me quede pensando en lo que ese día había pasado con mamá y papá y me quede dormida sin más.

Al otro día escuche que habían tocado la puerta, la abrieron y no alcanzaba a notar quien era, pues llevaba un ramo enorme de flores las dejo en el buró que se encontraba en frente de mí, fue ahí que  note que era Mario. Se acerco a mí con una sonrisa de oreja a oreja, se sentó a un lado de mí y solo me veía, en algunas ocasiones se reía como si el verme era un chiste, nunca había querido ver que Mario era una persona de lo peor, que siempre lo que decía tenia que ser verdad y cuidado si lo contradecías, siempre le tuve miedo pues mas de alguna vez me golpeo y me amenazo con que era capaz de matarme, muchas veces quise terminar con el pero siempre me decía que yo no lo iba a votar como un trapo viejo, que la relación se iba a terminar cuando el lo decidiera.

Después de un rato Mario me dijo que observara el ramo de flores que me había llevado que con eso me demostraba que había sido una broma lo que me había dicho aquel día y que solo me quería decir que me amaba, o que en realidad no sabia si me iba a seguir amando después de lo del accidente pues había una probabilidad de que quedara mas fea de lo que estaba, así solo rió con una risa burlona que cada vez me hacia sentir mas mal de lo que me sentía, me sentía tan enojada e impotente pues lo único que podía hacer era escucharlo y callar, deseaba que ya se fuera pero el seguía ahí, hasta que por fin se levanto de donde estaba y me dijo que lo disfrutara pues talvez iba a ser la ultima vez que lo iba a ver.

Después de unos minutos papá y mamá llegaron los dos llegaron muy felices y mamá me dijo que alguien que me quería mucho y que ya tenia mucho que no lo veía había viajado desde lejos solo para verme.

Papá se asomo y lo llamo, era mi hermano mayor Alejandro el cual había viajado a España pues allá estaba trabajando.

Cuando lo vi estaba tan diferente, ya no era aquel muchacho con el que jugaba, ahora ya era todo un señor pues según escuche que su esposa se había quedado allá en España.

Recuerdo que cuando entro a mi cuarto lo vi un poco mas gordito con barba y bigote, ya vestía un poco mas formal casi como mi papá.

Se acerco me acaricio mi cabello y me veía con sus ojitos llenos de lagrimas y me dijo que ya había regresado para cuidarme y protegerme de todos lo malos que había en el mundo, me dijo que si no recordaba cuando jugábamos a que el era un súper héroe y yo era a la que salvaba, me dijo que el todo los días se acordaba de eso, que nunca se había olvidado de mi. Guardo silencio por un momento y rió diciendo que se había acordado aquella vez que estábamos jugando a la estética y que yo había tomado su cabello y con una tijeras le corte el cabello y lo había dejado bien trasquilado.

Fue entonces cuando me pregunto que porque estaba así, tan quieta, sin reír, sin moverme, me dijo que el quería llegar y verme bien no como ahora, en esa cama.

Asi solo se recargo en mi cama y lloro por un largo rato, después de tanto llorar me dio un beso y se fue.

Pase la tarde recordando todo lo que había pasado en mi vida, cuando era pequeña, cuando jugaba con Alejandro, fue entonces cuando recordé a mis “amigas”, me preguntaba en donde estarían si ya habían ido a verme pero la verdad no creía.

A la que más recordaba era a Martha, Martha era una muchacha que quería mi amistad pero yo no la aceptaba porque no era de mi nivel, siempre la rechazaba y solo la buscaba cuando no le entendía a algún tema de las clases o cuando no tenía ganas de hacer mi tarea.

Fue ahí donde entendí que a Dios no le importa si somos ricos o pobres, entendí que para el somos como unos juguetes, el cual nos puede dar o quitar cuando a el se le antoje.

Ahí también fue cuando entendí el significado de la verdadera amistad.           

Al día siguiente cuando desperté me di cuenta de que ahí estaba Jimena mi rival de la prepa, Jimena era súper presumida, pensaba que ella era el centro del universo, era una niña que casi siempre obtenía lo que quería, ella era una niña muy delgada, tenia el cabello largo y negro tenia los rasgos de la cara muy finos.

Ese día la vi con una blusa amarilla, una mini falda, con una mallas del mismo color de su blusa note que su ropa era de la mas fina y cara casi les puedo asegurar que esa ropa era importada de Francia, cuando la vi estaba observando las flores que me había llevado Mario el día anterior, observaba cada detalle de el cuarto donde estaba, pasaba sus dedos por aquel buró donde estaban las flores para checar si no había polvo, después me volteo a ver y se acerco a mi con una voz algo burlona diciéndome que viera en donde había caído, en un hospitalucho sin poderme mover, también me dijo que talvez no tenia sentido el que me estuviera hablando pues no sabia si escuchaba, pero de todos modos me iba a decir algo muy importante, menciono que a ella le gustaba todo lo que yo tenia, hasta el ramo de flores que tenia en aquel buró, me pregunto que si se las podía llevar, rió un momento y me dijo que no sabia el motivo de porque me estaba preguntando eso, que era una estupidez, después me dijo que si no le contestaba se las iba a llevar, solo reía como una loca, fue ahí donde comprendí que Jimena me tenia envidia, pero pues no sabia cual era el motivo, si ella siempre andaba con los que a mi me gustaban y que nunca me hacían caso, su familia tenia mas dinero que la mía, no comprendía el motivo de su envidia.

Fue así cuando ella menciono que ella siempre quería ser como yo, tener la familia que yo tengo, pues su familia siempre estaba de viaje, nunca estaban con ella, me contó llorando que una vez tuvo un accidente no tan grave como el mío, pero que deseaba ver a su mamá para que esta le diera las fuerzas de salir adelante, también me dijo que daría cualquier cosa por que su mamá le diera un beso y la abrazara, o tan solo para que alguna vez en su vida le diera un consejo, que para ella no había imposibles, que cualquier cosa que ella quería sus papás se la compraban, que ellos pensaban que con mandarle ropa finísima de Francia le demostraban su amor. 

Fue así como Jimena se limpio sus lagrimas, me dijo que de que le servia llevarse mis flores si ella sabia que no eran especialmente para ella, así me deseó una pronto recuperación y salio.

Fue así cuando entendí que era afortunada por tener la familia que tenia, porque todo el tiempo me cuidaban y con pequeños detalles me demostraban cuanto me querían.

Así los días pasaban sin ninguna novedad, mamá y papá todos los días me iba a ver, después de algunos días mi hermano Alejandro se regreso a España con su esposa, y pues de Jimena y Mario ya no supe nada.

Hasta que un día un muchacho entro, note que se sonrojo y rápidamente me dijo “disculpa me equivoque de cuarto” y cerro la puerta.

Reí en mi interior por aquella reacción que había tenido, y así pase toda la noche recordando a aquel muchacho.

Al día siguiente volvió a ir aquel muchacho, esta vez lo observe bien y les puedo decir que era tal como había soñado a mi príncipe azul, era un muchacho alto, moreno, un poco gordito, tenia los ojos chiquitos pero eso si llenos de vida, parecía que el no conocía la palabra tristeza, pues lo note porque cuando entro tenia una sonrisa en su rostro, al parecer tenia mi edad o era poquito mas grande que yo.

Se acerco a mi cama y me observo por un momento, me dijo que estaba muy bonita y algo chica para estar así, que le gustaría saber porque estaba en el hospital y en esas condiciones, también que le encantaría saber como me llamaba.

Sentí una gran emoción, pues un chico me quería conocer sin saber de que familia venia, o si era popular o algo por el estilo, por primera vez alguien me quería conocer si interés a mi dinero. En mi mente le conteste que mi nombre solo tenía tres letras y que me llamaba Adi.

El me dijo que de seguro tenia un nombre hermoso pues alguien tan hermosa como yo se merecía un nombre hermoso. Seguía con la sonrisa y me dijo que el se llamaba Jorge, menciono que el día anterior le había dado algo de pena cuando abrió mi puerta y noto que se había equivocado de cuarto, pero que se había quedado impactado por mi belleza y por eso quiso ir a verme ese día.

Comenzó a platicarme de su vida, en cual prepa iba y en que semestre, por donde vivía, al parecer vivía a 3 cuadras de mi casa, me comento que no tenia mucho viviendo ahí pero que tampoco tenia poquito, que aproximadamente tenía viviendo ahí 7 años.

Supe que tenia lo mismo que yo viviendo en la ciudad y lo mejor era que vivía tan cerca de mi y yo ni sabia de su existencia y al parecer el tampoco sabia de la mía, pero yo me equivoque, pues menciono que el ya me había visto varias veces por ahí por donde vivíamos, y también me dijo que si no recordaba que íbamos a la misma secundaria.

Era increíble pues la verdad nunca en mi vida lo había visto, después observo su reloj y noto que ya era algo tarde, me dijo que regresaría al día siguiente a la misma hr., porque en ese momento ya se tenía que ir, se despidió de mí solo con adiós.

Después de que salio mamá entro, junto con un niño pequeño de brazos y me dijo que saludara a mi sobrino, que era de mi hermana Jenny.

Con mi hermana me la llevaba bien, casi no peleábamos, aunque cuando peleábamos era porque quería que hiciera lo que ella quería, pues me decía que ella era mas grande que yo y por lo tanto la tenia que obedecer.

Recuerdo que mi hermana y yo no nos parecíamos en nada físicamente y nos parecíamos porque  en algunas ocasiones pensábamos  igual.

Mi hermana era delgada, tenía el cabello un poco mas arriba de la cintura y tenia el cabello un poco mas claro que yo, casi nunca se enojaba solo cuando nos peleábamos ella y yo, la mayoría de las veces reía.

La gente que nos conocía no creían que fuéramos hermanas.

Recuerdo que los últimos días que estuve en la casa Jenny no llegaba ni a dormir, pues a mi mamá no le gustaba el novio que se cargaba, pues según mamá no era de nuestro nivel.

Recuerdo muy bien a aquel muchacho era muy alto, delgado, moreno, y era mas grande que mi hermana, vestía algo aguado y los colores que mas utilizaba eran el blanco y el negro.

Yo veía que aquel muchacho que ya estaba maduro, notaba que quería bien a mi hermana y mi hermana a el, recuerdo que aquel muchacho le pedía a mi hermana que se fueran lejos pues mamá y papá no iban a aceptar su relación.

Mi hermana le hizo caso y se fue con el.  

Y al parecer ese hijo era de ellos 2 y parecía que al fin mamá y papá ya habían aceptado esa relación porque notaba a mamá tan feliz con mi sobrino entre sus brazos.

Recuerdo que mamá acerco a aquel niño a mi y le decía a mi sobrino que yo era su tía Adi, que yo en ese momento no estaba bien, pero que estaba segura que cuando yo me pusiera bien lo iba a querer así como sus abuelos. Le decía que estaba segura que dentro de mí estaba tan feliz de que un niño entrara en nuestras vidas en más en ese momento.

Me sentía tan bien de ver a mamá tan emocionada con aquel niño, después note que a mamá se le había olvidado  mencionarme como se llamaba aquel niño que había llenado de felicidad a nuestra familia.

Después de un momento llego mi hermana con su novio porque no sabía si ya se habían casado. Los dos entraron y se dirigieron a mí diciéndome que ya se habían casado y que por fin mamá y papá habían aceptado su relación, que habían tenido un hijo al cual le habían puesto de nombre Fernando y que querían que yo fuera la madrina de su hijo.

Jenny me conocía bien y yo sabia que ella sabia que yo iba a aceptar con gusto, pero eso solo tenía que ser cuando yo me recuperara.

Oswaldo el ahora esposo de mi hermana y ella me contaron lo difícil que habían pasado cuando se fueron de la ciudad, comentaron que no encontraban casa ni trabajo, pero que después de superar todos sus problemas les había llegado una noticia que había llenado de felicidad la vida de los 2, que estaba embarazada del pequeño Fernando.

Los 2 me dijeron que la llegada de Fernandito había cambiado la vida de todos, pues también los papas de Oswaldo estaban muy felices.

Después de contarme todas sus anécdotas se despidieron de mi y me dijeron que me iban a seguir llevando a mi sobrino para que yo viera como iba creciendo, así los 2 salieron.

Pasó la noche y no podía creer que ya era tía, recordaba a mamá como estaba al tener a su primer nieto entre sus brazos y eso me hizo acordarme de cuando nació Melina  mi hermana menor.

Recuerdo a Melina la tuvieron por accidente pues cuando ella nació papá no la quería ni ver, pues el quería que abortara mamá pues le decía que ellos ya estaban muy grande para tener hijos.

Cuando Melina nació yo tenía 14 años, recuerdo los cuidados que mi mamá tenia en Melina, la quería mucho mamá a ella, toda la familia queríamos mucho a mí hermanita, todos la abrasamos y cuidábamos excepto papá.

Nunca entendí el porque, pues mi hermanita tenia algo que al verla tenias muchas ganas de estar cerca de ella y brindarle amor.

Recuerdo que Melina me buscaba más a mi de nosotros 3 Alejandro Jenny y yo, cada vez que papá le gritaba a mi hermana ella iba corriendo hacia mi y me abrazaba y me decía que la cuidara porque papá era malo, ahora ella ya tenia 4 años y yo me preguntaba como estaría ella si bien o mal.

Después de recordar a mi hermanita me quede dormida para esperar el día siguiente.

Al despertar estaba una niña observándome, la cual le preguntaba a mamá que porque estaba si, era mi hermanita Melina.

Melina era una niña muy bonita, era algo llenita, tenia los ojos grandes y de color como miel, tenia el cabello en los hombros lacio y muy negro.

Ese día traía un vestido de color melón y era mi favorito.

Recuerdo que ese día me decía que ya me aliviara que porque ya quería jugar conmigo, me abrazo por un momento y se paro diciéndome que se había puesto mi vestido favorito para que yo estuviera feliz, me dio un beso en la mejilla y me dijo con voz bajita que ya se tenia que ir pues papá seguía siendo malo y que el no quería que ella me fuera a visitar, después comenzó a llorar y me dijo que papá le había dicho que yo no la quería y que por eso no tenia que ir a visitarme, en ese momento sentí mucho coraje pues mi papá solo hablaba sin saber cuanto daño le estaba haciendo a melina, papá no sabia que yo quería mucho a melina que yo daría mi vida por ella si fuera necesario.

Así mamá tomo a melina y se la llevo.

Después de unas cuantas horas llego Jorge tal y como había dicho, llevaba un pequeño ramo de flores y me dijo que eran para que alegraran el cuarto, pues se veía como muerto, después se sentó y comenzó a platicar, notaba que platicaba conmigo como si me conociera de toda la vida, así paso un largo rato platicando hasta que se despidió de mi y me dijo que me iba a volver a visitar al día siguiente.

Al día siguiente jorge no llego, estaba muy triste pues aunque solo llevaba  2 días de conocerlo ya lo extrañaba.

Pasaron semanas y Jorge ya no iba hasta que un día llego ya no llevaba aquella sonrisa con la que lo había conocido, su mirada estaba tan opacada.

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Imagen de amelie
Increíble, cuando he

Increíble, cuando he terminado de leerlo no se me ocurría qué comentar.
Un 10 y más porque no hay, en serio, me ha encantado.
Muy, muy original.

Enviado por amelie el Dom, 03/05/2009 - 03:21.

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