¿Conoces quieroquemeleas.com?



Las Furias 7 (el Plan)



Llevamos todo el día tiradas en la habitación. Los domingos son un día especialmente aburrido. No hay loqueros con los que jugar, ni actividades, ni mucho personal... es un día bastante contemplativo. Que llamen a la puerta es relativamente anodino.

- Pasa. digo sin demasiada convicción, viendo por el rabillo del ojo como Diana se incorpora unos centímetros de la cama..
- Hola.- la cara de roedor indefenso de Sofia aparece entre el quicio y la hoja.- ¿puedo....?
- Si, mujer, como en tu habitación- digo apartando un montón de ropa de encima de mi cama por el que la celadora ya me ha echado la bronca tres veces esta semana. Este pequeño y hermoso caos de mi lado de la habitación contrasta estupendamente con el orden obsesivo de Diana, que me supera en ritual de orden de bragas.
- ¿Qué tal?- se nota que Sofía se siente tan cómoda como el niño nuevo en una clase donde todos ya son amiguitos.
- Bien, bien.... ¿quieres un chicle?
- No, no. Gracias.

Durante unos 30 infinitos segundos, la conversación se muere. No respira, no le late el corazón. Diana, en un momento de empatía o piedad, se lanza a dinamizar el ambiente.

- Bueno Sofia, ¿de dónde eres?
- Soy de aquí, bueno en realidad de aquí al lado, de un pueblo a 40 Km. Pero nos mudamos hace unos años a la ciudad.
- Ah, y ¿qué preferías?
- Pues... la ciudad.
- La ciudad...
- Si, prefería la ciudad.

Y por un segundo tengo claro que lo que yo había considerado un gesto protocolario, de cortesía de educación, tiene un matiz un tanto distinto.

- Y ¿éso? ¿eres cosmopolita? ¿no te gusta el campo?
- Simplemente me gusta más la ciudad.- Los ojos de Sofía se han clavado en los de Diana. es un roedor, si. Pero con alma de depredador... Ha venido a la habitación de las dos tías más taradas de la residencia. Le está manteniendo la mirada a la que ella sabe, es una asesina frustrada y está al lado de otra que gusta de ir sembrando la vorágine a su paso. No es un roedor, es un predador cazado. Creo que en el fondo, le gustamos...
- Ajá. No te parezca mal mi curiosidad, pero supongo que tu si que sabes por qué estamos nosotras aquí, juegas con ventaja- Diana dice esto con el mismo tono en que alabaría sus zapatos.
- Pues ya lo dijo ella, intento de suicidio...
- Y ¿estás a gusto aquí?
- Pues no sé muy bien porqué iba a estar a gusto aquí, la verdad.
- No sé, ella que es la experta-Diana me señala con gesto cómico- dice que esta es de las que no están del todo mal.- Lo curioso es que Diana y yo nunca hemos hablado de este tema, no sé muy bien a dónde pretende llegar.
- Pues no, las hay mejores.
- Y¿en cuántas has estado?- Diana le está haciendo un interrogatorio de primer grado.
- ¿Qué es lo que te jode de mi, Diana? ¿no te gusto yo, mi ropa, mi familia? ¿que coño te pasa conmigo?- Sofia se cuadra, se hace grande, se endurece. Su cara de niña mustia se trasforma en la cara de un guerrero a punto del combate.

Aunque imperceptible para el ojo del observador inexperto, tanto Diana como yo hemos dado un ínfimo respingo. Resultó que el roedor no era más que un lobo con piel de cordero, un lobo que acaba de, en una sola frase, romper el orden del universo; por un lado, hacer explícito lo implícito, no dejar que Diana juegue con ella. y por otro, lanzar un aviso más que claro a su presunta predadora. Me encanta esta tía.

- No me pasa nada contigo. Solo quiero saber quién eres.
- Pues pregunta directamente.- No es una invitación, Sofia lanza un desafío. Creo que es de las pocas veces en mi vida que ante una situación de tensión como esta yo no tengo nada que ver. No estoy acostumbrada, pero prefiero ver como reacciona Diana.
- ¿Por qué suicidio?
- No fue un suicidio, ni un intento. Fue un límite. Lo traspasé y no supe como retornar al punto de partida.
Y con una sinceridad digna de admiración, Sofia nos relata la historia de su vida, en la que se describe perfectamente como una chiquilla feliz e ilusionada pasa a ser una persona deprimida, triste, aislada. Es lo que tiene que te acosen en un trabajo. Y si encima quien te acosa es tu cuñado, la cosa pinta peor. Resultado, cortocircuito de cables.

- Pues en mi opinión deberías haberte descargado con él. No estarías aquí. - Es la primera vez que abro la boca.
- Yo no quiero hacer daño a la gente.
- Y ¿qué has hecho contigo?
- He elegido.

Silencio. Absoluto y total silencio. Ni Diana ni yo comprendemos su postura, mucho menos la compartimos. Pero algo en su voz, en su forma de contar la historia, en su actitud nos lleva a respetarla. A decidir que no somos quienes para juzgar a alguien con esa convicción.

- Después va a venir Sofia.- Hace una semana de nuestro primer encuentro. Desde entonces las tres pasamos la mayor parte del día y de la noche juntas.
- Vale.- la respuesta concisa no ayuda mucho a pensar que le parece una gran idea, o al menos una buena idea.
- ¿Estás bien?- Lleva todo el día muy seria, callada.
- Medito.
- ¿Sobre?
- Sobre lo injusta que es la vida. Es decir, vale. Yo soy una privilegiada y todo eso. Incluso estando aquí confinada soy más afortunada que la inmensa mayoría de la población. Y aun así es muy injusto que yo esté aquí.
- No quiero ser yo la que diga que estar aquí es justo. Y mucho menos quién te juzgue. Pero hiciste algo que sabes, mejor que la mayoría, que no sé debe hacer. Y que tiene un castigo. Dura lex sed lex. Seguro que lo diste en la facultad.
- Lo sé, y si, lo sé mejor que tu. El caso es que aun así considero injusto estar aquí y ya me empiezo a cansar. Llevo más de un año y medio y sinceramente no puedo ni imaginar como debe de ser estar otros tres y pico encerrada; así que no me voy a quedar para comprobarlo.
- Pues si vas a cavar un túnel con la cuchara de postres, que sepas que las paredes son de hormigón.
- Oh, que ocurrente a la par que fresco- Diana lo dice con la pose afectada de señorita de alcurnia, es realmente cómica, se parodia así misma mejor que nadie podría hacerlo.- Ahora en serio, voy a salir de aquí.
- Entonces cuál es el gran plan.

Y como si de una jodida escena de una peli vista mil veces se tratase, en el momento en el que el gran plan iba a ser rebelado, llaman a la puta puerta.

- Pasa- Es Sofía cargada de chuches. Es increíble la cantidad de gominolas que puede comerse en una tarde.
- Buenas, nenas. He traído algo para picar y una peli vieja que tenía en el ordenador... ¿o teníais algún plan?
- Nada en especial, salvo que Diana quería jugar a las prófugas- Ni que decir tiene que Diana me ha intentado matar con la mirada. No entiendo como una persona que te fulmina así puede ser tan torpe envenenando.
- Ah, pues contad conmigo- Dice Sofia entre risas.
- ¿lo dices en serio? - Diana ha preguntado de tal forma que ninguna emoción se puede desprender ni de su tono ni de su cara.
- ¿lo preguntas en serio?
- si.
- Pues si, si os vais, me piro con vosotras.
- Vale, solo lo diré una vez- me encanta cuando Diana se pone en plan club secreto- si decís algo a alguien os mataré con mis propias manos. No os echaré ninguna mierda y esperaré.
- Esta bien saberlo- digo sin el total convencimiento de que sea una broma.
- Palabrita de niña buena- La cara de Sofia contrasta un poco con lo que acaba de decir, pero Diana parece creerla.
- Vale, sé cómo salir de aquí. No es fácil, pero entre las tres debería ser posible.

Y tanto qué es posible. Es una puta maravilla. Es el plan. Nos vamos de esta puta mierda ya.

Cinco días después seguimos sin hablarnos. Cada una por su lado. En la clínica hay mil y un rumores. El que más me gusta es el que asegura que Diana y yo somos pareja y que (aquí ya hay dos versiones) una de las dos se ha liado con Sofia. El rollo bollo da morbo.
Son las 8 menos cuarto. Sin mediar palabra, gesto, mirada cada una de las tres se levanta y se dirige a un punto diferente de la clínica. Es la hora. Que el monstruo del espagueti volador reparta suerte.

- ¿Se puede?
- Si, pasa.- De repente la cara del director cambia de expresión. - ¿cómo estás Diana? Hacía mucho que no te veía.
- Muy bien, gracias por recibirme sin cita previa.- Diana mira el reloj, las ocho menos diez, todo en orden. Después mira al director como quien mira benevolentemente a un lacayo. Sus ojos le narran el favor que ella hace con su presencia. La elegancia que destila, las cuidadas formas, el elaborado lenguaje corporal que emite, deja bien claro quien tiene sangre de un color diferente al rojo. Se queda de pie con una tímidamente falsa y confiada sonrisa en la cara. La has visto, sabes que sonrisa es. es la misma que pone la alta sociedad al bajar de un avión y ser recibidos por un jefe de estado. Parte de su sonrisa dice “gracias por recibirme de una forma tan cordial”, la otra parte denota superioridad. Y, ocurre el milagro; el director se levanta de su asiento para acercar la silla Diana y ayudarla cortesmente a sentarse. Ya está. Un acto tan sencillo denota toda la servidumbre necesaria como para que se sienta segura, o por lo menos no con todo el culo al aire.
- ¿Y a que debo la grata sorpresa de tu visita?
- Pues, ¿me permite tutearle?- estoy a punto de joderte el alma, déjame que lo haga de tu, por favor. Será menos humillante
- Por supuesto, por supuesto.
- Bien, pues tengo un dilema moral. Y la verdad es que me está consumiendo. Y quería saber si me puedes ayudar a resolverlo.- Mi voz, mi cara, mis ojos son la imagen de la ingenuidad.
- Muchas gracias Diana por la consideración, pero si está relacionado con tu terapia aquí, será mejor que trates el asunto con uno de los terapeutas.
- No, que va. Es un dilema de otra índole.
- Entonces te escucho.
- Pues bien. Si he de ser sincera, y por extraño que parezca, he cogido mucho cariño a esta institución. Me han acogido de una forma muy agradable, en relación a cómo me echaron de mi vida anterior. Se han preocupado por mi, me han dado un trato digno y me han permitido ciertos lujos, como elegir la compañera de cuarto. Sinceramente solo tengo palabras buenas para este sitio.- Pausa obligada. Hay que ver cómo reacciona. Con cautela implicaría una sospecha. Con onanismo contenido, demasiada simplicidad.
- Pues me siento halagado, pero no entiendo cuál es el dilema.
- El dilema es que poseo información sobre este lugar que hará que lo cierren y que a usted y parte del personal los procesen por diferentes delitos. Y, antes de que se haga el loco o me tome a mi por un tipo de loca que no soy, le recuerdo que aunque tristemente corta, mi carrera como letrada fue muy meritoria; sé de lo que hablo.

La respuesta es un denso, densísimo silencio. esta es la parte de la escena que recuerda a una partida de cartas. Alguien puede ir o no de farol; si es un farol muy excesivo, pero real, es la noche de suerte de quien lo lanza. Los jugadores tienen que aguantar el tipo. Cada cual tiene que defender sus fichas.
- Bien, ¿de qué tipo de información estamos hablando?
- De información, cómo decirlo, sensible. Un vídeo. En el se ve a un empleado de esta clínica manteniendo relaciones sexuales con una paciente. Para no entrar en sórdidos detalles le diré que contienen sexo oral, sodomía, empleo de objetos, bondage, sado-maso. Mi dilema es muy complicado. Por un lado, tengo aprecio a este sitio. no quiero que lo cierren. Por otro lado, sé que la joven pareja se ama y no quiero verla sufrir. Y el tercer vértice de mi dilema es que me gusta mucho el dinero.

Mirada fría, invernal, polar del director.

- En solo dos semana, te has convertido en la misma hija de puta que tu amiguita de los cojones- Pese a lo soez del lenguaje, el director está manteniendo bastante bien el tipo. No ha gritado, no ha vociferado, no ha golpeado la pared ni ha montado un numerito histérico. Solo se ha desahogado.
- Por favor, sin faltar.
- ¿quiénes son?
- Pues ya que le interesa, la paciente soy yo. Y quien es él lo dejaremos a un lado.
- ¿Lo haces para chantajearme, no? ¿ te acuestas con un cualquiera que trabaja aquí y me arruinas?- Ahora si que ha perdido un poquito el control. Se ha levantado de su silla y con un gesto animal se ha sentado en la mesa, cerquita, más de lo que me gusta, pero no retrocedo ni un milímetro. Yo también sé jugar a ver quién es más duro. Me agarra con firmeza de la muñeca.- Eres una zorra de mucho cuidado. Tan educadita, tan guapa, tan jodidamente loca.
- Mire, si nos vamos a poner en ese plan, me voy. Llamo a mi madre, le cuento lo que ha pasado y punto. Si hasta ganaré puntos, por fin podré ser yo la víctima no el verdugo. Si estoy aquí es porque le tenía por un hombre más civilizado. Solo quiero tres cosas: primera, la certeza de que no va a haber represalias contra el empleado en cuestión. La segunda, que el buen nombre de este lugar perdure.- mi cara de cinismo en este punto me resulta divertida- Y la tercera, la más sencilla, seis mil euros en efectivo; en una hora, para ser exactos.
- ¿Y por qué crees que voy a hacer éso, zorrita?
- Pues, querido amigo, porque he hecho un maravilloso montaje con el material. Te dejo ver un avance.- Le paso mi reproductor con vídeo cargado. En el se ve lo que parece una escena sexual muy desagradable. Es lo que tiene el bondage, fuera de contexto es muy sórdido. Lo lanza contra la pared con más fuerza de la que me esperaba.
- ¿Qué cojones es esto?
- Pues eso es mi reproductor roto. El vídeo en si, un montaje que he colgado en una página. Por ahora está cifrado, pero en una hora si no meto el código apropiado saltará a la red. Y me he encargado de que se distribuya bien. No sé si se ha dado cuenta de lo nítido que se veía el logo de la clínica en las sábanas.... Y supongo que imaginarás que más allá de joderme el trasto, tu ataque de furia ha sido totalmente inútil, aprende a canalizarla- lo digo con la misma voz que la profesora de yoga emplea en sus clases.
- Que garantías tengo de que no lo publicarás.
Ya he ganado. Ya está. Primera parte completada. Le toca a las otras dos poner las banderillas.
- Tienes mi palabra. Y el hecho de que Mario va a seguir trabajando aquí.- me levanto, justo en la puerta me giro- En el fondo, seamos sinceros, no tienes ninguna, pero es su única salida.
- En tres cuartos de hora espérame sola en tu habitación.
- Estoy impaciente por nuestro encuentro secreto- Mi voz destila lujuria por la victoria.

Son las ocho menos diez, empiezo con mi parte del plan. Me acerco a mi presa.
- ¿qué hay, Mario? ¿puedo hablar contigo un momento?- Esto se lo pregunto arrinconándolo contra la pared.
- Por supuesto, Elisa, ¿qué quieres?
- Las llaves de la puerta principal.
- Si, y yo un yate y una mansión.
- Qué gracioso, Mario. Mira. - el vídeo de la sesión porno con Diana va directamente de mi reproductor a sus ojos. Joder con la tía, menudo polvazo salvaje.
- Esto no es lo que parece.
- ¿qué es lo que parece, Mario? ¿que te aprovechaste de una pobre interna? ¿que eres un pervertido? Mario, la has cagado pero bien. Dame las llaves y nadie sabrá nada.
- No puedo, perderé mi trabajo.
- Difícil decisión la tuya, niño. O tu trabajo o la cárcel. Yo también tendría dudas....
- Toma.- he tardado mucho menos de lo que pensaba en convencerle. Es muy mono, la verdad, pero no tiene ni cuarto de dedo de frente....
- Por cierto, Diana no sabe nada. No me jodas y no vayas a montarle ningún numerito o esto acaba en internet.

Mario afirma. Quiere creer que Diana es inocente. Que mono se pone cuando se le queda cara de tonto. Mi trabajo está hecho, solo falta que las otras dos cumplan.

Son las ocho menos diez. Marco el número. Estoy acojonada de miedo. No sé qué voy a hacer, no sé cómo lo voy a ....
¿Si?
- Hola, soy yo.- Silencio. Desde que entré aquí no había hablado con él.
- ¿Por qué me llamas?
- Necesito tu ayuda.
- ¿Por que no me la pediste en su momento?
- No puedo responderte ahora. Sé que sabes que te quiero. Solo te pido que me ayudes. Por favor.
- ¿Qué necesitas, Sofía?
- Necesito tu coche. Sin preguntas. Sin esperanza de recuperarlo.
- ¿Te recuperaré a ti?
- No lo sé, eso espero, esa es mi única razón.
- ¿Dónde quieres que lo deje?
- En una hora exactamente a dos manzanas del parque que está cerca de la casa de mi abuela. Pero tienes que ser puntual. Apárcalo, deja las llaves escondidas en el guardabarros y vete.
- ¿no quieres verme?
- No puedo verte. Lo sabes.
- Lo sé. Allí estará el coche. ¿Sabes que siempre te quise, verdad?
- Lo sé. Y sé que nos toca algo de esperanza en el futuro. Eres mi persona preferida.
- Adiós Sofía.

Cuelgo. Estoy a punto de ahogarme con mis propias lágrimas. Es el amor de mi vida. Es quién me encontró y llamó a la ambulancia. Es quién nunca me perdonará que no le pidiese ayuda. Quién nunca entenderá que no podía pedírsela. He hecho mi parte. Solo queda que las otras dos cumplan.

Sofia y yo estamos escondidas en el baño. No respiramos, no pestañeamos. No emitimos ninguna clase de señal perceptible, Somos espectros. Diana está recogiendo un sobre, esperemos, lleno de pasta.

- Pues muchas gracias por tu rapidez- Diana aparenta una seguridad impresionante.
- ¿Por qué quieres el dinero tan rápido?- Bingo, el hombrecillo ha tenido tiempo para pensar. Se le está encendiendo una bombilla.
- Hay subasta en Ebay.- La respuesta de Diana, pese a lo frívola, resulta creíble.
- Quiero ver cómo desechas el vídeo.
- Por supuesto.- Diana se aproxima al ordenador. tras cinco minutos tecleando tanto ella como el gerente, que quiere estar seguro de que todo esa relativamente zanjado, sale por la puerta. Diana se contiene. Disimula unos segundos, como si alguien pudiese verla, para después explotar en un éxtasis silencioso. Si vivieras en un sitio así descubrirías que sabes expresarte sin hacer ruido.
- Joder, joder, joder. Nos vamos.- susurra Diana a gritos
- Nos vamos.- Digo con seguridad
- Nos vamos.- Dice Sofía aun ahogada en lágrimas.

Valoración

++++++----
Valoración, Votos

Sigue leyendo otros escritos de este autor!

Compartir en Facebook | Enviar a Meneame.net Enviar a meneame.net
Recomendados quieroquemeleas.com!

Visita nuestros recomendados!

Imagen de 3301
las furias

Sin ninguna duda, eres un/a gran escritor/a.
Enhorabuena, me tienes enganchada, y mira que la primera furia no me gustó, pero el resto, para quitarse el sombrero.
un saludo


| Enviado por 3301 el Vie, 08/08/2008 - 23:19.
Imagen de MONICA DENIS
muy interesante me gusto

muy interesante me gusto


| Enviado por MONICA DENIS el Mié, 20/08/2008 - 02:52.
Imagen de Hécate
furias

Siempre impactante y genial, no puedo aguantar las ganas de leer el siguiente... escribe siempre!!!


| Enviado por Hécate el Vie, 29/08/2008 - 13:50.
Imagen de Flopater
Las Furias 7 (el plan)

No podes dejarme así!
Espero que haya mas!
Sabes que soy tu seguidora!
Excelente 7ma parte Lamonjamellada
Felicidades!!

Saludos


| Enviado por Flopater el Dom, 31/08/2008 - 20:04.