mi sueño
Quiero platicarle que anoche soñé con Ud. fue el sueño más extraño que he tenido; soñé que éramos amantes y que ¡vivÃamos un romance sumamente intenso! fue sueño tan real…
En él tuvimos toda clase de experiencias, desde besos, toda clase de besos apasionados, tiernos, ardientes, dulces, también hubo de esos besos deliciosos en lugares prohibidos para la mayorÃa de la gente en donde llega avergonzar siquiera recordarlos. Hubo también abrazos, encuentros pasionales de ¡locura! fue como si yo hubiese perdido la noción de todo, llegando incluso hasta perder la dignidad, la familia, al amor de toda mi vida; creà que era tan real ese apasionamiento, que lo único que me importaba en la vida era Ud. habÃa cambiado mis sueños por los suyos, mis deseos por sus deseos, mi alma se la habÃa entregado toda. Era tan delirante, tan embriagante, fue tanta la pasión que lo llegué a confundir con amor, con ese amor que solo llega una vez en la vida, ese que nos vuelve egoÃstas, aferrados, insensatos; aquel amor del que solo habÃa leÃdo en las novelas o visto en pelÃculas ese que no existe en una pareja, pues es aquel que se parece al que se tiene por un hijo, ¿lo conoce? Ese amor por el que darÃa uno la vida.
Soñé incluso que sentÃa morir de rabia cuando Ud. siquiera miraba a otra mujer, morÃa cada noche que lo imaginaba junto a su esposa. Y en el mismo sueño tuve ¡pesadillas horribles! una en la que querÃa que alguien me despertara, porque sentà que casi morÃa, mi corazón estuvo a punto de detenerse por el dolor que experimenté en esa pesadilla; le platico –por alguna razón tuve en mis manos unas fotografÃas suyas con una persona teniendo el mismo tipo de sexo que tenÃa conmigo- lo increÃble es que yo, durante ese sueño me habÃa escapado de la realidad y habÃa creÃdo tan ciegamente en usted y lo habÃa amado, adorado e idolatrado como si fuera un ser especial, uno de esos que jamás han existido en la vida real, solo en los sueños más guajiros de las personas que aman demasiado y justamente esa ceguera me hizo creerlo infalible, estratificándolo en un status que construà con sus mentiras y vaguedades; y lo que muchas veces fueron mentiras por omisión se convirtieron en mi credo hacia usted. Por eso al experimentar esa pesadilla fue tan terrible casi mortal, tanto que aún después de tenerla la recuerdo y me corta de nuevo la respiración.
En mi sueño cada vez que lo tenÃa junto a mi me sentÃa tan segura tan amada y tan completa que llegué a sentirlo mÃo, ¡sÃ! en verdad lo sentà parte de mi ser y cada vez que se alejaba podÃa sentir que mi corazón se detenÃa por la falta de aire en mis pulmones, era sumamente adictiva su presencia, su voz, su esencia, era algo tan real que casi lo podÃa tocar, sentir, explotar con su virilidad, con su sexo, con su poder de atracción que me mantenÃa como un satélite en la órbita de su universo, era casi imposible desprenderme de ese centro de atracción, iba directo a la autodestrucción irremediablemente. –Casi, por poco y era cierto-
¿Después?... No tengo idea clara de lo que ha pasado, es tan intangible; tanto que aún en estos momentos que estoy escribiendo esto no sé si estoy despierta o en un estado de somnolencia permanente, vivo la realidad como narcotizada con su esencia; me froto los ojos en repetidas ocasiones y me veo al espejo y me toco, pero todavÃa no capto si ya he despertado o es un sueño más dentro del mismo que inició hace muchos años.
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