Varios II
DESPEDIDA
La mirada de un pliego
que viéndose soterrado,
ilumina póstumo el escenario
ahuecado por su trascendental
ruego.
Y digo y luego absorbe,
entretejido por la miel
del arrumaco -brazos tendidos,
absortos abrazos-,
la mirada de un afable
hasta luego,
de un sincero
hasta siempre.
La mirada de un ruego
que viéndose iluminado
soterra póstumo el escenario
ahuecado por su transcendental
pliego.
Un sincero hasta luego,
una pupila que avanza,
un real “hasta siempre”,
un inédito, aunque repetido,
“hasta mañana”.
QUISIERA...
Quisiera escribir un poema
alegre,
que se expanda, que resuene
en mi mente.
Quisiera sobre ese manto
caer,
destruirlo para siempre,
que no aparezca otra vez.
Quisiera uno versos verdes,
limpios,
rellenos de dulzura,
sazonados con silicio.
Quisiera ver un mundo claro,
no tibio,
que fuera terso y suave,
un pequeño mundo anfibio.
Quisiera poemas llenos de vida,
faltos de ira,
corroídos por la belleza,
de oscuridad ajenos.
Quisiera que este veneno
que pasea por mis venas
se deshaga, desaparezca,
que brille un nuevo tema.
Quisiera que para mí,
esos estúpidos compusieran
las más lindas palabras,
el más bello poema.
Quisiera que las nubes
y el cielo se entreabrieran,
para ver la verdad
de más cerca.
Quisiera que las estructuras
a la punta de mi lápiz
se rindieran.
Quisiera que de mi alrededor
todas las palabras malditas
rehuyeran, que desaparezcan...
que mueran.
MAL TRATO
Palomas negras atraviesan la espesura Y la bestia, con ojos teñidos en sangre,
desgarrada su cordura por un grito aterrador. por toda la eternidad vagó,
Procede de un joven y dulce garganta, sufriendo el castigo
que pide auxilio con ternura por un error que sin pensar, cometió.
a Cielo, Tierra y Agua
para que libren de su muerte la atadura.
Una tremenda bestia persigue a la muchacha
con brillante cornamenta, cada vez está más cerca.
Las plegarias de la chica, llegan hasta el cielo,
las estrellas, consternadas,
haces de luces emanan, y le dicen alteradas:
-¡Corre, corre, mujercita, sálvate ahora que tu senda está iluminada!
La muchacha, agradecida, acelera el paso,
mas la bestia no lleva atraso.
Los colmillos refulgentes atraviesan la maleza
persiguiendo a su objetivo, a su presa,
siendo la satisfacción de matar su única riqueza.
La tierra, escuchando a la muchacha,
tras ella abre brecha,
y una muralla de fuego asciende desde el corazón de la tierra.
Mas la bestia enfurecida, salva las llamas,
saboreando ya la sangre
de la linda muchacha.
Pero el fuego se extendía y la bestia se acercaba,
y la chica, mientras por el río cruzaba,
al agua le pedía que le ayudara.
Tras la joven, el agua enfureció,
mas la bestia, emitiendo tremendos bufidos
coléricos torbellinos de agua salvó,
cayó sobre la muchacha
y con sus colmillos,
en su liso vientre y hermoso pecho,
de muerte la hirió.
Agua, Tierra y Cielo clamaron su dolor
y a los tres gemidos, un cuarto se unió,
el de la bestia,
que cuando el dulce rostro de la muchacha escudriñó,
muerte pedía a los Elementos,
mas éstos, iracundos, respondieron:
-¡Inmunda bestia,
la muerte sería el regalo más preciado,
pero si ésta aún no se te ha dado
es por ser más ruda la tortura de la conciencia,
que salvando inmune a toda ciencia,
tu eterno tormento será!.
A LA ESTÉTICA DECADENTE
Medida de escultura difamada
por la llegada de las hadas
y de los sueños perdernales.
Sublimes intenciones subliminales
que se encienden en su entorno
de ojeras y mujeres adorno.
Silban confiados mirando al cielo
entre algodones de celo
y llamadas interesadas de amargura.
Mientras, creen vivir entre basura,
sabiendo que hace daño la vida
y que nunca acaba su partida.
Pareados entercetados adornan la melodía
de lo que se mueve sin dar un paso,
insignes reyes del ocaso,
me entretendré entre vosotros, otro día.
VÉRTIGO A LA ETERNIDAD
Vértigo al recuerdo
de una memoria indecisa,
a la indecisión
de la persona,
a la cima de los tiempos.
Vértigo a un futuro desesperanzador,
al pesimismo de quien lo sufre,
al movimiento de almas
que enloquecidas,
se golpean unas contra otras.
Vértigo a la claridad del día,
a la aurora, al alba
que a todos enamora.
Vértigo, a lo que todos
seremos algún día.
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Enviado por arsocado el Vie, 18/04/2008 - 11:37.