¿Conoces quieroquemeleas.com?



La llengua



La llengua

 

            Te recuerdo a ti desde siempre y en todo momento. Una primera imagen tuya, es pequeñita y blanca, manchada de leche materna. Otra en cambio, es roja, áspera y candente, como si fuera la de un vampiro. Siempre has estado ahí, casi en primera línea tras los blandos labios y tras esa muralla color marfil que no siempre ha estado; pero tú sí sufriendo cientos de golpes, quemaduras y sobretodo heridas producidas por certeras, aunque no buscadas, mordeduras. También en cambio has provocado iras, enojos, discusiones y muchas, muchas disputas. Casi tantas como risas. Tú, que has hablado por y para mí. Mi sierva; que has sido mi portavoz y mi esclavo, al hacerte probar todo antes por el miedo a sufrir envenenamiento. Como compensación, en cambio, te he hecho estar entrar las piernas de damas, y semejantes tuyos entre las mías. Recuerdos hablados hemos compartido cientos. De ingeniosas frases has surtido mi vocabulario y me has hecho admirado y también temido. De maravillas léxicas los diccionarios hemos llenado y en las universidades de nuestras dichas aún se discute. Tú, que cálida y húmeda te mantienes, te has mostrado muchas veces fría y austera ante otros. Por el contrario, juguetona y cariñosa con amigas tuyas has sido y eso te lo agradezco, pues sus dueñas con creces me lo han recompensado. Yo, a ti que tan solo cobijo te di en aquellos primeros momentos en los que no te había formado la muralla, descuidada al inicio eras, y cada dos por tres emergías y te mostrabas con desconsideración. Cosa que me producía castigos y reprimendas. Con los años, aquella curiosidad desmedida se fue mejorando y aprendiste a actuar solo cuando debías, estando callada en el momento adecuado, pero mostrando toda tu indignación ante aquello que no tolerabas. Así eras tú, tan parecida y distinta a las otras. Parecida de pequeña a la jadeante de un perro, semejante a la de un camaleón por tu velocidad para replicar. Silenciosa y cauta otras como la de una serpiente. Curiosa y esbelta como la de una jirafa. Pero a fin de cuentas, eras tú misma, con tu personalidad y tus defectos, y es por ello que no me importa el hecho de tu replique ante el Duque y que por consiguiente, un enojo le hayas causado. Sé que no te volveré a ver, a ti, a mi lengua bendita que has sido extirpada de tu lugar, mi garganta, que lloraste con sangre nuestra dolorosa separación y que sé que ahora te estás pudriendo en algún lugar de la plaza mientras los cuervos te están picando, y yo, que te conozco, no les puedes replicar como se merecen. Mientras tanto, yo aquí en mi celda anhelo tu cálida y húmeda presencia, pues la única lengua que ahora puedo prestar a usar, sea la escrita.

Valoración

++++++----
Valoración, Votos

Sigue leyendo otros escritos de este autor!

Compartir en Facebook | Enviar a Meneame.net Enviar a meneame.net
Etiquetas:
O compra ahora alguno de los libros recomendados quieroquemeleas.com!

Visita nuestros recomendados!

Imagen de Prado
Muy interesante...Me…

Muy interesante...Me gusta


| Enviado por Prado el Jue, 21/02/2008 - 15:54.
Imagen de anaisnin
La lengua

Buena lección de anatomía. Muy ingeniosa la manera de contarlo. Me ha gustado mucho.


| Enviado por anaisnin el Jue, 21/02/2008 - 21:33.
Imagen de petisima
anonadada

no se.. estoy impresidonada por tu manera de escribir.. no podia haberme gustado más.. voy a seguir leyendote, enganchas. SAludos.


| Enviado por petisima el Lun, 26/05/2008 - 16:20.

Regístrate ahora!

Acceso

En línea

En este momento hay 8 usuarios y 2 invitados en línea.

quieroquemeleas.com en Internet