¿Conoces quieroquemeleas.com?



Las Furias (3)



Puedo leer, por fin. Los muy hijos de puta me habían quitado todos los libros. Estaba castigada como una niña pequeña, como si en vez de 20 años tuviese 7 y me mandasen a mi habitación por haber dicho una palabrota en la mesa; pero ahora no me dejaban sin cenar. Me dejaban sin libros, sin música, sin cartas ni contacto con el mundo exterior. Nada de visitas, nada de paseos ni de tele… ¿para? Es una forma legal de tortura. Aunque seas mayor de edad y no hayas hecho daño a nadie puedes llegar a estar atado a una cama sin más distracción que el sonido del grifo goteando. Y se supone que así te curan, harán de ti una persona nueva que se acepta tal como es, que es dócil y amable, reinsertada en la sociedad.

Llaman a la puerta. Es fabuloso. Llaman a la puerta, no entran directamente. Es Isabel que entra y me dice con una voz extremadamente dulce que tengo hora que el psicoterapeuta restructurador cognitivo para mi terapia. Después sonríe casi imperceptiblemente y sale escopeteada de la habitación. No sé si es que le caigo bien o es que me tiene miedo. A ella tampoco le gusta Berta, claro que ella no está loca y no disfrutaría haciendo lo que yo hago. Me cae bien. Por simpatía o temor me respeta. Con eso es suficiente. Si ella no se mete en mi vida pretendiendo saber mejor que yo lo que necesito, no tendremos problemas, nos llevaremos bien. Es decir, yo no le daré problemas y seré amable, educada incluso, por qué no, encantadora. Y disfrutaré siéndolo. Pero si se equivoca de táctica, si se entromete en mi vida, seré simplemente una cabrona, y también lo disfrutaré.

Me cambio de ropa. Unos de los privilegios que había perdido era el de poder llevar mi propia ropa. Tenía que llevar una especie de uniforme de la institución. Teóricamente para que no nos comparemos las unas con las otras, para que no estemos obsesionadas con nuestra apariencia. Seguro que muchas de las que están aquí no pueden mirarse en el espejo, se dan asco, quieren ser lo que no son, lo que jamás serán. Quieren ser altas, guapas, deseadas a los ojos de los demás por que jamás se gustarán a ellas mismas. A mi mí cuerpo me da igual. En serio. Nunca me creen cuando les digo que no vomito por estar delgada, que no me importa la imagen que de. Que no quiero ser una puta modelo (o modelo puta) ni un jodido maniquí. No sé por que lo hago. ¿Por qué follas? Pues se puede decir que por lo mismo, yo vomito. Así que todas llevamos una especie de pijama quirúrgico que no te permite saber si la que está delante es muy flaca o solo flaca. En esta planta no hay gordas, quiźa yo sea lo más parecido a una gorda aquí. Y creeme, no lo soy en absoluto. Aquí solo hay esqueletos andantes. Zombies esperando el momento de morirse, no de despertar. Cuerpos que han empezado a perder masa renal, cerebral y mucular. Me pongo mis pantalones más gastados y una camiseta de hace mil años, que ya ni tiene color ni los hilos en su sitio. Además ha empezado a echar bolitas. Es cojonuda. Las bambas y a la puta consulta del loquero.

Salgo de la habitación y voy por las escaleras. Te parecerá una estupidez, pero después de 7 días en la cama es maravilloso, emocionante. Necesito un poco de ejercicio. Tengo las piernas bastante entumecidas. Subo a la tercera planta. Aquí se recluyen a las enfermas que están a punto de salir, las que ya han engordado y se aceptan como seres humanos y personas, traduciendo, las que ya saben lo que tiene que decirles a los médicos para que las dejen en paz. Las que ya son capaces de retener algo más de comida en el estómago. Las que estarán de vuelta en menos de un año. También hay otro tipo de pacientes en el centro, deprimidas, alguna que otra esquizofrénica, pero la mayoría estamos por problemas con la comida. Cruzo el pasillo pasando lentamente por delante de cada habitación y, por que no decirlo, cotilleando sobre su ocupante. Son todas iguales, débiles, frágiles. ¿o es sólo la apariencia? Llego a la puerta que estaba buscando. La de Eva. Está sentada en la cama leyendo una revista de moda. Es un ser humano lamentable, vacío, superficial. Que exista o no, no cambia absolutamente nada, no aporta nada al mundo. No es que yo sea aquí la piedra angular del cosmos, pero joder mi máxima prioridad no es saber si este año el color de temporada es el negro o el marrón, o si los zapatos que se llevan están hechos con la piel arrancada de una serpiente o un cocodrilo. Soy el fruto podrido de una especie que se ha autoproclamado dueños del planeta, dándole igual emponzoñarlo, aniquilarlolo. Soy el fruto podrido de una especie a la que le da igual que los demás mueran de hambre o de sida, siempre y cuando no pierdan sus pequeñas comodidades. Soy el fruto podrido de una especie que ha nacido de las sobras de las hienas.

Carraspeo para llamar su atención. Me mira, me mira con más odio del que nunca nadie lo ha hecho. Puedo ver la cicatriz en la mejilla, es ínfima. No sé a qué venía tanto alboroto, no le corté una jodida oreja. Me encanta ver toda esa ira dentro de ella, me encanta ver como la consume.

  • Eviña, Eviña, no creo que sea bueno para ti ver revistas de moda, ¿no? Esas mujeres tan asquerosamente delgadas, tan irreales, ¿no hará daño a tu dolida autoestima?

  • Pensé que te tendrían más tiempo atada. Al fin y al cabo, a los locos peligrosos se les pone camisa de fuerza…

Cruzo las manos intentando abrazarme la espalda, como si llevase una de esas camisas, ilegales por cierto. Hago un gesto de esfuerzo con la cara y...

  • ¡hale hop! Me he soltado, o milagro, hago magia, soy Houdini. ¿te das cuenta? Tu no te comes tu comida y te la meten por el culo, cosa que por cierto me han dicho que te encanta, picarona. Yo te corto la cara y en menos de una semana tengo todos mis privilegios de vuelta… qué paradójico, ¿no?

Empiezo a andar. Me aburre soberanamente, después de estamparle el vaso perdió todo el interés. Pero ella sale apresurada de la habitación, me agarra del brazo y empieza a gritar.

  • Eres una hija de puta. Te crees mejor que todo el mundo pero solo eres una loca, como todas las que están aquí. No vales nada. Te crees que eres especial y no lo eres para nadie.

  • Ajá, tu si que eres especial ¿no? ¿por tu cara bonita? ¿por tu inteligencia sin par? ¿Por qué ibas a ser tu especial de entre los seis mil millones de habitantes del planeta? ¿qué puedes ofrecer? Nada. Por eso lees esa mierda de revistas soñando que algún día te harás famosa, que los demás te admirarán. Un consejo, si éso es lo que buscas, hazte actriz porno, de las muy guarras. No tienes talento para nada más. Y por cierto, éso de que no te incluyas como una de esas locas que están aquí es demasiado patético, joder que llevas la puta pulserita del hospital puesta, ¡estás tan loca como yo!

  • Zorra, no eres más que una zorra…

Hierve de odio, desea atacarme, descargarse sobre mi. Pero por encima de ese odio, por encima de esa rabia, está el miedo. Me tiene mucho miedo. Solo va a gritar a intentar sentirse mejor. No se lo pienso permitir.

  • Sé que soy una zorra, hija de puta, y lo que tu quieras. Nunca lo he negado. Pero no te olvides de que lo elegí yo y de que soy muy feliz así. La diferencia entre tu y yo es que yo soy especial por que sé que no lo soy y por que no tengo miedo a no serlo. - Mientras hablo, cambio la expresión de mi cara. Me voy acercando cada vez más a ella, que retrocede, pasito a pasito; como si estuviésemos bailando alguna extraña danza, hasta que su nuca choca contra la pared. Me sigo acercando hasta asegurarme de que nota mi aliento en sus labios- No temo a nada, soy libre del todo. Soy un nuevo tipo de asceta. No tengo miedo a morir ni a vivir, no tengo miedo a la soledad ni al dolor. No necesito que me admiren ni admirar No quiero ser quien no soy ni seré. ¿sabes? No te guardo rencor. Solo me das pena. He comprendido que eres del tipo de mujeres que solo llegan a floreros. Te compadezco. En serio. Me das mucha penita. Ésto último se lo he dicho rozando con mi nariz su mejilla, como quien susurra dulces palabra de amor en el oído de su amante, mientras roza su piel con suavidad. El miedo ha ganado, hace unos segundos que dejó de respirar, que dejó de moverse, como cuando un herbívoro hace el muerto esperando que el depredador lo ignore y así salvar su vida...

Se me está ocurriendo que sería muy interesante, desde un punto de vista científico podríamos decir, ver que pasa si está imbécil vuele a la plantad de las vomitadoras, por error y justo ahora que se cree a punto de salir. Es una idea a tener en cuenta… Si llevases encerrado aquí seis semanas también buscarías algún tipo de entretenimiento. Y el punto de cruz nunca me ha ido. En fin. Le dedico una amplia sonrisa y sigo mi camino hacia el comecocos. Paso por delante del resto de las habitaciones. Es extraño, pero no me siento identificada con el resto de las tías con las que comparto diagnósticon; me pregunto si a los esquizofrénicos les pasa lo mismo. “Joer, que mal está este tío se cree que es Napoleón, y cuando le leo la mente flipo con las guarradas que piensa”. El caso, las veo y quiero creer que no me parezco en nada a ellas. Vale, puede ser que si en el procedimiento; a veces vomito, a veces no como, a veces hago mucho ejercicio. Pero no creo que me parezca ni en el fondo ni en los motivos. Me aprecio mucho a mi misma, quizás demasiado, puede ser. Soy mucho más lista que cualquiera que está bajo este techo, incluyendo al personal sanitario, y soy consciente de ello. Soy más sincera que todos, huyo de la doble moral, por lo que siempre resulto políticamente incorrecta. Llego a ser desagradable, mucha gente no me soporta. Éso me halaga. Paso por delante de la única habitación que, además de la de Eva, siempre llama mi atención.

La de Diana. En esta clínica todas somos hijas de alguien importante. Todas tenemos pasta. Pero sin duda, ella es la más rica. Se comporta como si perteneciese a la realeza, con unos modales exquisitos, unas forma impecables. Pero su mirada es increiblemente dura. es la única de todo el edificio que me ha sostenido la mirada, que no se ha apartado de mi, que no me tiene miedo... Diana....

 

Continuación de las furias (4)  

Valoración

++++++----
Valoración, Votos

Sigue leyendo otros escritos de este autor!

Compartir en Facebook | Enviar a Meneame.net Enviar a meneame.net
Etiquetas:
O compra ahora alguno de los libros recomendados quieroquemeleas.com!

Visita nuestros recomendados!

Imagen de jferraz
Deberíamos moverlo

Deberíamos menear toda esta serie, no? Saludos!


| Enviado por jferraz el Mar, 18/12/2007 - 12:15.
Imagen de sandro
para cuando la siguente?

estaré atento... Sigue así. Muy bueno!


| Enviado por sandro el Mié, 19/12/2007 - 08:38.
Imagen de fisio_dvg
Me esta molando...

... si. Pues está molando, sobretodo el modo de narrar :)


| Enviado por fisio_dvg el Mié, 19/12/2007 - 18:10.
Imagen de Atxa
muy bueno

Este me ha gustado más. La verdad que toda la historia me tiene enganchada.


| Enviado por Atxa el Jue, 19/06/2008 - 00:11.
Imagen de Atxa
muy bueno

Este me ha gustado más. La verdad que toda la historia me tiene enganchada.


| Enviado por Atxa el Jue, 19/06/2008 - 00:11.
Imagen de Carmiña
Estupendo

Historia que fluye y se convierte en episodio clave en nuestro entorno...


| Enviado por Carmiña el Dom, 27/07/2008 - 15:04.
Imagen de MASMALA
Comentario

Wao, wao, que interesante, todos esos personajes, los problemas de cada uno, espero un golpe inesperado, excelente, sencillo.
Gracias por permitir la lectura...


| Enviado por MASMALA el Dom, 27/07/2008 - 17:15.
Imagen de MONICA DENIS
me gusto es real y muy crudo

me gusto es real y muy crudo


| Enviado por MONICA DENIS el Lun, 04/08/2008 - 02:11.
Imagen de azulita
me encanto

me han gustado muchos los relatos... ademas xq mi nombre es diana jeje.. espero pronto seguir leyendo un nuevo relato, y sigue asi...


| Enviado por azulita el Mar, 05/08/2008 - 16:20.
Imagen de R.J.
al leer esto me di cuenta q

al leer esto me di cuenta q el mundo no esta tan jodido como crei...
y eso q tan solo eh leido algunos parrafos.
que sera de mi al terminar esto?
esperare.


| Enviado por R.J. (no verificado) el Vie, 08/08/2008 - 22:35.

Regístrate ahora!

Acceso

En línea

En este momento hay 7 usuarios y 7 invitados en línea.

quieroquemeleas.com en Internet