¿Conoces quieroquemeleas.com?



Vendedora de amor.



VENDEDORA DE AMOR.

Así termina la historia de mi vida... bebiendo la alcohólica nostalgia en un vaso de cristal que no parece tener fin. Reciclando mis propios demonios y alimentando mis miedos.

Mi hogar se encuentra aquí, en la esquina de la muerte. Esa triste y deseada desgracia que habita en este sucio bar... refugio de pobres, tristes y olvidados, un lugar donde abundan las penas y desfallecen las alegrías en las bocanadas de humo del cigarro que impregnan el aire.

Me atrevo a encender otro cigarrillo, como mi último consuelo y compañía, mientras miro morir la tarde. Sé que al igual que él, mi alma se extinguirá, consumiéndose hasta ser cenizas.
A mí hoy solo me queda esperar que la muerte reclame mis despojos y mi marchitada piel, cansada de besos y falsas caricias.
No importa ya el instante, mucho menos el tiempo que tarde en reclamarme eso no importa ya, ya no existe nada que rescatar de mi ser.
Solo noches de placer fingido hallara en mi corazón resguardado en un hotel de paso..

La tarde moribunda se torna lluviosa y opaca, mirándola desde aquí...
Desde este bar, recinto de golpes y furia, refugio de seres incomprendidos y almas ahogadas en alcohol que no encuentran más consuelo que no sean los brazos de la eterna locura, y el falso cariño que yo brindo. Claro a cambio de unos pesos.

Y... Mientras yo observo con mis ojos cansados ya desmaquillados las personas vagar de aquí halla, a través del cristal. Limite impetuoso de lo bello y lo profano.

Y el tiempo pasa y pasa, pero aun sigo aquí sentada en este rincón...
Esperando a un dulce caballero que me salve de esta perdición. Y que sea capaz de regalarme un sueño, una nueva ilusión.

Pero en cambio solo recibo insultos disfrazados de cumplidos, vulgaridades, besos de repudio y caricias de perversidad.
Vendedora de compañía soy, complazco tus fantasías a cambio de dinero.
Entregándote a cambio un poco de calor falso que no eres capas de encontrar en otro lugar.

Soy consoladora de almas tristes.
Prostituta de sueños rotos, profesional de las mentiras que te llenan.
Vendedora de sueños soy... y complacerte es mi profesión.
Aunque con ello se me destroce el alma, en cada visita tuya.

Autor: Alma G. Marín (Luna)
Noviembre de 2007.

Valoración

----------
Valoración, Votos

Sigue leyendo otros escritos de este autor!

Compartir en Facebook | Enviar a Meneame.net Enviar a meneame.net
O compra ahora alguno de los libros recomendados quieroquemeleas.com!

Visita nuestros recomendados!